Autoridades ecuatorianas detuvieron a 10 miembros de una red criminal que comercializaba pornografía infantil a través de redes sociales en 14 países de Latinoamerica y España.
El Ministerio del Interior de Ecuador informó a través de un comunicado el 22 de julio sobre la operación denominada Gran Fénix 45/ Gran Orión, en la que se detuvo a diez personas. Detalló que esta red operaba mediante una plataforma de mensajería instantánea en la que se compartía, transmitía, descargaba y almacenaba Material de Abuso Sexual Infantil (MASI).
La Policía Nacional del Ecuador, mediante la Unidad Nacional de Ciberdelito (CiberPOL), inició la investigación tras una alerta de INTERPOL que detectó a 715 usuarios en dicha plataforma.
La operación se llevo a cabo por las autoridades ecuatorianas en colaboración con las autoridades de Argentina, Belice, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, España, Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay, detalló el ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg, a través de X el 23 de julio.
Según el ministro, se logró identificar a estos 10 miembros detenidos, quienes residían en siete provincias distintas del país.
Entre 2018 y 2023, Ecuador registró 51 mil denuncias de violencia sexual contra menores de edad y el 90% de las víctimas de trata de personas son mujeres, y más del 97% tienen entre 12 y 17 años, según datos de un informe de seguimiento sobre la trata de personas, pornografía infantil, pederastia y trabajo infantil, citado por Mireya Pazmiño Arregui —asambleísta por Bolívar Revolución Ciudadana— y publicado en el portal de la Asamblea Nacional el 17 de abril.
El informe agrega que cerca de 400 niños fueron víctimas de una red de pederastas en Canoa, Manabí. Asimismo, reportó un incremento del 37% de casos de trabajo infantil entre 2022 y 2024, pasando de 270 mil a 370 mil.
Tras manifestar que los menores quedan expuestos a la violencia, la asambleísta instó a que el informe presentado sea un punto de quiebre para mejorar la protección infantil.
En el marco de la lucha contra el abuso y la explotación de menores en el continente, un ciudadano mexicano buscado por Estados Unidos por el delito de pornografía infantil fue detenido en abril por oficiales de migración en el Aeropuerto de Cartagena, Colombia, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores.
El mexicano fue detenido mediante una circular roja mientras intentaba ingresar al país durante un control migratorio a los pasajeros del vuelo procedente de México.
Cuando los oficiales de Migración Colombia revisaron la información en los sistemas internacionales, confirmaron que el pasajero tenía una solicitud de captura internacional emitida por Estados Unidos por el delito de pornografía infantil.
El acusado fue puesto a disposición de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (DIJIN), encargada de formalizar el arresto ante la justicia y coordinar su entrega a las autoridades estadounidenses.
El consumo de pornografía reconfigura el cerebro como si fuera una droga
Un estudio publicado en Frontiers in Human Neuroscience revela que ver pornografía con frecuencia reconfigura el cerebro de una manera similar a la adicción a las drogas.El estudio detalla que el consumo frecuente puede alterar los circuitos de recompensa y control del cerebro, lo que conduce a la excitación neurológica, cambios de comportamiento y una posible dependencia, comparable a la observada en los adictos a los opioides.
Otro estudio realizado en la Facultad de Medicina de Chengdu, China, con la participación de 21 estudiantes universitarios sanos que veían contenidos pornográficos en distintos grados y no tenían antecedentes de consumo de sustancias, reveló que los participantes mostraban fluctuaciones emocionales más que el grupo que lo veía ocasionalmente. Según los investigadores, estos altibajos emocionales pueden deberse a sentimientos contradictorios de excitación, angustia similar a la abstinencia y alteración del control emocional en el cerebro.
Lo más preocupante es que los espectadores habituales de pornografía se mostraban menos sorprendidos y tenían expresiones más indiferentes, similares a la intensa calma provocada por los opioides. Además, este grupo mostraba mayores niveles de ansiedad y depresión.
El decano de la Facultad de Educación de la Union University y antiguo experto altamente cualificado en prevención de agresiones sexuales del Ejército de los Estados Unidos, John Foubert, dijo a The Epoch Times que la adicción a la pornografía es como una adicción conductual al abuso de sustancias o al juego.
“Hay pruebas muy claras de que la pornografía cambia el cerebro”, enfatizó.
Con información de Arsh Sarao y Makai Allbert.
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