Autoridades ecuatorianas informaron este fin de semana que hallaron ocho cadáveres con signos de violencia en dos fosas clandestinas en una zona minera al sur de Ecuador.
El jefe de la Policía Nacional de la zona, Pablo Inga, dijo este domingo que su equipo acudió al sector Huasipamba donde hallaron a siete hombres y una mujer en dos fosas que se encontraban en un campamento de minería irregular, luego de recibir una llamada de emergencia el día sábado debido a hechos violentos ocurridos en la zona perteneciente al cantón de Pucará, ubicada en Cuenca, Ecuador.
"Se visualizó un campamento de minería. Este campamento estaba organizado, de alguna manera tiene ya un asentamiento [de] más o menos de un año", indicó el agente ecuatoriano a los medios de comunicación locales. "Son actividades que se están haciendo de forma irregular, porque se pudo visualizar que no tiene permisos de concesión minera, ni de explotación, ni de exploración".

No leas más noticias. Entiéndelas.
En Epoch Times Español queremos estar en contacto directo contigo
Seleccionamos para ti lo que de verdad importa, sin ruido ni agendas. Es un canal abierto: si nos escribes, te respondemos.
Inga informó que a las 7 p.m. (hora local) del sábado los agentes pudieron localizar un primer lugar donde habían terrenos o tierras que habían sido removidas.
"Aquí se hizo una excavación y se encontró en una primera fosa cuatro cuerpos, que estaban mutilados, maniatados y decapitados", dijo el jefe de la policía.
Además indicó que durante la operación se continuó con el proceso de búsqueda de personas reportadas como desaparecidas por sus familiares en la región cuya geografía y clima hacía "bastante complicado el ingreso al lugar" para las autoridades.
Fue en una segunda área, dijo, que se encontraron con una segunda fosa donde hallaron los otros cuatro cuerpos, tres de ellos correspondían a hombres y uno a una mujer.
Inga agregó que en el lugar las autoridades encontraron además dos vehículos incendiados.
La Policía recabó pruebas sobre los hechos e investiga las circunstancias del incidente que dejó las ocho víctimas mortales y que, según los primeros testimonios de cercanos, estaban desaparecidas desde el pasado jueves.
Desde enero de 2024, Ecuador vive bajo un estado de "conflicto armado interno" que declaró el presidente Daniel Noboa para intensificar la lucha contra al menos 22 organizaciones criminales que operan en el país a las cuáles denominó como terroristas y a las que vincula, principalmente, al narcotráfico y a la minería ilegal.
Dicha declaración del 2024 ha permitido que el gobierno pueda realizar operaciones de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional en el territorio nacional "para garantizar la soberanía e integridad territorial contra el crimen organizado transnacional, organizaciones terroristas y los actores no estatales beligerantes".
El pasado 3 de agosto, Noboa anunció que aplicará mano dura contra el crimen organizado en la capital del país al informar que desplegará 4000 elementos entre policías y militares en Quito.
"A quienes creen que pueden intimidar al Estado y su capital, les digo una sola cosa: cada ataque tendrá una respuesta más fuerte", dijo el presidente ecuatoriano.
En los últimos meses el mandatario ha buscado frenar el avance de las organizaciones criminales en el país, operaciones que han tenido más actividad desde que Estados Unidos convocó a Ecuador y a una decena de países al llamado "Escudo de las Américas".
El Escudo de las Américas tiene por objetivo promover la libertad, seguridad y prosperidad del hemisferio occidental y contrarrestar la influencia de China en la región.
En marzo, el mandatario ecuatoriano, durante la cumbre para presentar el "Escudo de las Américas" convocada por el presidente estadounidense, Donald Trump en Miami, Florida, y de la que forma parte el país, dijo que "el tiempo se les ha acabado" a las "mafias [que] creyeron que América era su territorio".
Con información de EFE.
























