Los expertos y analistas en derechos humanos instan a los gobiernos europeos a pasar rápidamente de las políticas a la acción tras la reciente resolución del Parlamento Europeo sobre la represión transnacional, y señalan que la medida debería servir como modelo para hacer frente a los gobiernos extranjeros que intimidan a los disidentes y a las comunidades de la diáspora en el extranjero.
El abogado internacional especializado en derechos humanos David Matas calificó la resolución como "una advertencia" y "una fuerte llamada de atención", mientras que el experto en política china Piero Tozzi señaló que la votación del Parlamento Europeo fue solo el primer paso y debe ir seguida de una aplicación más firme de la ley, una mayor concientización pública y procesos judiciales.
Los expertos piden una implementación rápida
Matas señaló que la importancia de la resolución radica no solo en su condena de la represión transnacional, sino también en la hoja de ruta práctica que ofrece a los gobiernos que buscan contrarrestarla."El texto es exhaustivo, identifica el problema de la represión transnacional en detalle y aboga por una serie de soluciones específicas", declaró Matas a The Epoch Times. "La resolución es ejemplar, ya que proporciona un plan de acción para cualquier Estado, sea o no miembro de la Unión Europea, que se tome en serio la represión transnacional y desee hacer algo al respecto".
Dijo que los gobiernos europeos deberían implementar todas sus recomendaciones y que el Consejo de la UE debería tomar medidas adicionales.
Piero Tozzi, director principal de política china en el America First Policy Institute, con sede en Washington, señaló que la votación del Parlamento refleja un creciente reconocimiento en Europa de lo que él describió como la represión del “brazo largo” del Partido Comunista Chino (PCCh).
Señaló una reciente sentencia judicial del Reino Unido relacionada con un alto funcionario de la Oficina de Economía y Comercio de Hong Kong en Londres, acusado de perseguir a disidentes exiliados, como otra señal de que los gobiernos europeos están tomando mayor conciencia del tema.
No obstante, Tozzi argumentó que aún persisten brechas significativas. "En general, ha habido una falta de conciencia sobre las actividades malignas llevadas a cabo por agentes del Ministerio de Seguridad del Estado [de China] y por miembros del Frente Unido, desde el acoso a las presentaciones de Shen Yun hasta los ataques físicos contra disidentes", señaló. "Esta votación es un primer paso, pero el siguiente consiste en capacitar a las fuerzas de seguridad y a los fiscales a nivel nacional y local, así como a los líderes políticos y comunitarios y al público en general, sobre cómo reconocer la represión transnacional, y proporcionarles herramientas para denunciarla, de modo que pueda detenerse y ser procesada".
Resolución insta a una respuesta coordinada
La resolución del Parlamento Europeo caracteriza la represión transnacional como una forma de injerencia extranjera en la que los gobiernos o actores vinculados al Estado intimidan, coaccionan, silencian o perjudican de cualquier otra forma a personas más allá de sus fronteras nacionales.Los legisladores señalaron que tales prácticas violan los derechos fundamentales protegidos por la legislación de la UE, socavan los valores democráticos y amenazan la soberanía y la seguridad interna de los Estados miembros.
La resolución identifica a China, Rusia, Irán y Bielorrusia como algunos de los principales responsables de la represión transnacional. Alega que el PCCh ha desarrollado una infraestructura global que involucra a organizaciones de la diáspora, asociaciones estudiantiles, medios de comunicación y las denominadas "comisarías en el extranjero" para vigilar y presionar a las personas que viven en el extranjero.
Según la resolución, esas actividades incluyen la vigilancia, la coacción legal y económica, el uso indebido de los mecanismos internacionales de aplicación de la ley, la presión sobre familiares en China y los esfuerzos por obligar a las personas afectadas a regresar.
El documento también cita informes que alegan que han operado comisarías policiales chinas encubiertas en algunas partes de Europa y que se ha recurrido a intermediarios para llevar a cabo actividades de vigilancia e intimidación.
Además, sostiene que la Ley de Seguridad Nacional de Hong Kong de 2020 y la Ordenanza de Salvaguarda de la Seguridad Nacional de China de 2024 se han utilizado de manera extraterritorial para perseguir a activistas, académicos y políticos en el extranjero mediante órdenes de detención, amenazas legales y solicitudes de extradición.
La resolución insta a las instituciones de la UE y a los Estados miembros a adoptar una respuesta coordinada, que incluya marcos legales más sólidos, una mejor supervisión y denuncia de la represión transnacional, una mayor colaboración con las comunidades de la diáspora en situación de vulnerabilidad, capacitación especializada para funcionarios policiales y judiciales, y un uso más amplio del Régimen Global de Sanciones de la UE en materia de Derechos Humanos contra personas y entidades involucradas en tales actividades.
La UE supervisa el tema
Un portavoz de la UE declaró a The Epoch Times que la represión transnacional viola el derecho internacional de los derechos humanos y que el mantenimiento de la seguridad pública sigue siendo, en primer lugar, responsabilidad de los Estados miembros."La UE está vigilando cada vez más estas actividades en todo el mundo y movilizando su conjunto de herramientas de derechos humanos para combatir este fenómeno", afirmó el portavoz.
El portavoz señaló que la UE utiliza los mecanismos existentes —incluidas las gestiones diplomáticas, los diálogos sobre derechos humanos y la participación multilateral— para abordar los casos de represión transnacional.




















