El terremoto de magnitud 7.8 que azotó a Filipinas la mañana de este lunes, dejó al menos 35 personas muertas, más de 200 heridos y varios edificios colapsados.
A las 7:37 a. m. (hora local) el sismo sacudió el sur del archipiélago incluyendo Sarangani y sus provincias vecinas. El terremoto tuvo su epicentro en alta mar y podría atribuirse a la Fosa de Cotabato, a 32 kilómetros al oeste, y la Red Sísmica Filipina registró un total de 138 réplicas.
El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (PHIVOLCS), indicó que se detectaron olas de tsunami de menos de 1 metro a lo largo de la costa.
El director del Instituto, Teresito Bacolcol, dijo a The Associated Press que se trata del peor terremoto en lo que va del año.
Este lunes era el inicio de clases para muchas escuelas, pero el terremoto se hizo sentir antes de que los alumnos pudieran empezar el ciclo lectivo, causando pánico, tal como se observa en un video que se viralizó en redes sociales, difundido por el medio ChannelNewsAsia.
Las imágenes muestran a los pequeños con sus uniformes escolares, en el patio de una escuela en cuclillas, junto a sus maestros, mientras la tierra se movía como si estuvieran en una embarcación, el movimiento telúrico provocó que un techo de lámina colapsara encima de algunos alumnos desatando gritos y pánico entre los pequeños.
Además, el sismo también provocó un deslizamiento de tierra en Glan, provincia de Sarangani que mató a 13 aldeanos.
Como medida de prevención ante futuras réplicas el gobierno municipal de Davao anunció el lunes por la noche que las oficinas gubernamentales adoptarían un sistema de home office el martes 9, con excepción de las áreas de seguridad, salud, saneamiento, control de tráfico, y respuestas a desastres y emergencias, según la agencia estatal de noticias Philippine News Agency.
Asimismo, las clases en todos los niveles permanecerá suspendida, hasta que concluyan las inspecciones de seguridad de los edificios.
Respecto a los servicios básicos, la Corporación Nacional de la Red Eléctrica de Filipinas (NGCP) informó que a las 5:41 p.m. se había restablecido parcialmente el suministro en la ciudad de General Santos. Sin embargo, en un reporte posterior emitido a las 9:00 p. m., la entidad detalló que las provincias de Cotabato del Sur y Sarangani continuaban afectadas, por lo que los equipos siguen trabajando en las reparaciones.
Posteriormente, el PHIVOLCS canceló la alerta de tsunami, tras comprobar que la altura de las olas era demasiado pequeña para causar daño. A pesar de ello, el instituto pidió a la población que se mantuviera preparada para las réplicas, siguiendo el procedimiento de "agacharse, cubrirse y sujetarse", y cuidar de no ingresar a los edificios dañados hasta que los ingenieros estructurales certifiquen que son seguros.
Finalmente, las autoridades recordaron que, ante réplicas fuertes, las comunidades costeras deben identificar las tres señales naturales de un tsunami local: un terremoto fuerte, el ascenso o descenso brusco del nivel del mar y el sonido de las olas aproximándose. El gobierno alerta que ante cualquiera de estos indicios, se debe evacuar de inmediato hacia zonas elevadas.
Con información de The Associated Press.



















