Un grupo de 124 funcionarios electos de toda Suiza firmaron una declaración que condena la persecución a Falun Gong por parte del régimen chino y advierte que la campaña se ha extendido más allá de las fronteras de China, según Minghui.org, una organización sin fines de lucro con sede en EE. UU. que documenta la persecución en curso contra Falun Gong.
Entre los firmantes se encuentran tres miembros del Consejo de los Estados de Suiza, 11 miembros del Consejo Nacional y más de 100 legisladores cantonales y municipales de siete cantones.
«Nosotros, los parlamentarios abajo firmantes, condenamos enérgicamente la represión cruel y violenta a Falun Gong por parte del régimen chino, que se ha desatado durante más de 26 años en China y ahora se está extendiendo fuera de China», reza la declaración.
En ella se insta a las autoridades suizas a defender las libertades de creencia y de expresión protegidas por la Constitución, a tomar todas las medidas necesarias para proteger a los practicantes de Falun Gong en Suiza y a exigir que el régimen chino ponga fin a la persecución de inmediato.
Falun Gong, también conocido como Falun Dafa, es una disciplina espiritual basada en los principios de verdad, benevolencia y tolerancia. Presentada por primera vez al público en China en 1992, la práctica se difundió rápidamente de boca en boca hasta alcanzar, según estimaciones, entre 70 y 100 millones de practicantes en 1999.
La represión se extiende más allá de China
La declaración afirma que el régimen chino ha buscado «demonizar y deshumanizar» a los practicantes de Falun Gong, al tiempo que los somete dentro de China a diversos tipos de abusos.También cita la sentencia de 2019 del Tribunal de China, con sede en Londres, sobre la sustracción forzada de órganos.
Este tribunal popular independiente concluyó que en China se había llevado a cabo la sustracción forzada de órganos durante años a gran escala y que los practicantes de Falun Gong habían sido «una —y probablemente la principal— fuente» de órganos.
La declaración afirma que la persecución ya no se limita a China. Cita informes de amenazas, agresiones físicas, vigilancia, censura y propaganda intensificada dirigida contra los practicantes en el extranjero.
Esas preocupaciones sitúan a los practicantes de Falun Gong dentro de un patrón más amplio de represión transnacional del PCCh ya documentado en Suiza.
Un estudio encargado por el gobierno suizo, conocido comúnmente como el informe Weber, examinó la presión dirigida contra las comunidades tibetanas y uigures en el país.
Los investigadores documentaron vigilancia en eventos públicos, intimidación, presión ejercida a través de familiares en China, sospechas de espionaje contra refugiados y esfuerzos por reclutar informantes dentro de las comunidades de la diáspora.
Los legisladores exigen protección
Los firmantes representan a los niveles de gobierno federal, cantonal y municipal de Suiza.Su declaración atribuye responsabilidad tanto al gobierno suizo como a Pekín a través de tres exigencias.
Insta a las autoridades suizas a hacer valer las libertades fundamentales garantizadas por la Constitución Federal —en particular, la libertad de creencias y de expresión— y a tomar todas las medidas necesarias para proteger a los practicantes de Falun Gong en Suiza.
Los firmantes también instan a Suiza a confrontar directamente al gobierno chino y a presionar a Pekín para que «detenga de inmediato esta persecución inhumana e injusta».





















