La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que los nuevos aranceles sobre trabajo forzado impuestos por el gobierno del presidente Donald Trump no implican un impacto significativo para México, ya que sustituyen el arancel vigente del 10%.
"¿Qué le pasa a México? Se queda igual que como estaba. Todos los productos que se exportan dentro del Tratado de Libre Comercio (T-MEC) tienen cero arancel, con excepción de vehículos y acero. Y los productos que se exportan fuera del Tratado de Libre Comercio tienen un arancel del 10 por ciento, que es lo que ya teníamos antes", explicó Sheinbaum durante su conferencia matutina el 24 de julio.
"México queda exactamente igual", agregó.
Además, la mandataria recordó el proceso que ha llevado México con EE. UU. respecto a los aranceles y explicó que tras diversas conversaciones con el presidente Trump desde el inicio de su mandato, los productos mexicanos dentro del T-MEC quedaron exentos de los aranceles del 25%, que posteriormente fueron sustituidos por una tasa del 10%. Sin embargo, dichos aranceles tenían un plazo de tres meses y un vencimiento para esta semana.
"Entonces, sustituyen este arancel por este nuevo arancel, que se llama el 301, a partir del decreto que se expide, vinculado con el trabajo forzado, no en México, sino en cualquier lugar del mundo, y que se importen productos que tengan trabajo forzado", dijo Sheinbaum.
El gobierno de EE. UU. impuso la madrugada del 24 de julio nuevos aranceles a 60 economías del mundo, por presuntas violaciones relacionadas con trabajo forzado. Las tasas oscilan entre el 10% y el 12.5%.
"Es la acción internacional en materia de derechos laborales más trascendental que Estados Unidos haya emprendido jamás, y que ningún otro país haya emprendido jamás", dijeron funcionarios estadounidenses.
La Unión Europea, Indonesia y México recibieron la tasa más baja. Mientras que economías como Australia, China y los Emiratos Árabes Unidos recibieron la tarifa más alta.
Paralelamente, México sostuvo esta semana la tercera ronda de conversaciones con EE. UU. dentro de la revisión del T-MEC, donde se reunieron las delegaciones comerciales de ambos países. Tanto la presidenta Sheinbaum como el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, tuvieron reuniones con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.
"Fue una muy buena reunión, van avanzando distintos temas", dijo Sheinbaum durante su conferencia matutina.
La Secretaría de Economía informó, a través de un comunicado publicado el 23 de julio, que tras la reunión de delegaciones de ambos países, el gobierno de México tuvo conocimiento anticipado de que sustituiría el esquema arancelario aplicado a esos 60 países y que México mantendría la exención a exportaciones que cumplan con las reglas del tratado.
"En virtud de lo anterior, alrededor del 85% de las exportaciones mexicanas al mercado estadounidense continuarán con arancel cero", reza el comunicado.
Horas antes de viajar a Ciudad de México, el representante Greer dijo ante el Comité de Finanzas del Senado que esperaba que Estados Unidos pudiera alcanzar acuerdos comerciales provisionales con Canadá y México antes de finalizar el 2026. Sin embargo, añadió que México debe colaborar en todas las áreas de la relación bilateral.
“Al presidente le resultará difícil aceptar una renovación o incluso revisiones si México no coopera en todas las áreas, y el tratado del agua es una de ellas”, dijo, refiriéndose a las disputas sobre el suministro de agua del Río Grande a Texas y la seguridad fronteriza.
El 1 de julio la administración de Trump decidió no renovar el T-MEC en su forma actual, manteniendo el acuerdo vigente hasta 2036 bajo revisiones anuales en lugar de prorrogarlo por 16 años.
Con información de Andrew Moran y Kimberly Hayek.





















