El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE) adjudicó un contrato de 16.7 millones de dólares para la compra de 6000 pares de guantes capaces de administrar descargas eléctricas. Los agentes los utilizarían para controlar a detenidos que opongan resistencia y a manifestantes, según un aviso federal publicado el jueves.
El contrato, otorgado sin licitación, se adjudicó a Compliant Technologies LLC, una empresa de Kentucky que fabrica los dispositivos, y abarca los guantes, además de equipo de apoyo y servicios durante los próximos seis meses.
El ICE siguió adelante con la compra a pesar de las continuas objeciones de defensores de los derechos civiles y senadores demócratas. Estos señalaron que la agencia ya es objeto de críticas por el uso de la fuerza sin una supervisión clara.
Horas antes de que apareciera el aviso, un grupo de senadores encabezado por la senadora Catherine Cortez Masto (D-Nev. ) escribió al director interino del ICE, instando a la agencia a abandonar el plan. Quince colegas del grupo parlamentario demócrata se sumaron a la carta.

No leas más noticias. Entiéndelas.
En Epoch Times Español queremos estar en contacto directo contigo
Seleccionamos para ti lo que de verdad importa, sin ruido ni agendas. Es un canal abierto: si nos escribes, te respondemos.
“El flagrante y trágico uso indebido de la fuerza en Los Ángeles, Chicago, Minneapolis, Houston, Maine y otros lugares del país genera un gran escepticismo sobre la capacidad profesional de la agencia para implementar de manera segura una nueva herramienta que podría utilizarse para dañar a los estadounidenses sin motivo”, decía la carta.
El Departamento de Seguridad Nacional, organismo superior de ICE, defendió la compra el jueves.
“Es despreciable que los políticos de las ciudades santuario intenten prohibir que nuestras fuerzas de seguridad federales cuenten con cualquier equipo de seguridad; se trata de un intento deliberado de socavar y poner en peligro a nuestros oficiales”, declaró la agencia en un comunicado.
Los guantes parecen equipo normal hasta que se presiona un botón
Los guantes parecen guantes de patrulla comunes hasta que un agente presiona un botón, lo cual activa el modo eléctrico. La descarga solo funciona sobre la piel desnuda y tiene como objetivo producir suficiente dolor para que una persona que se resiste obedezca. Algunas cárceles locales y departamentos de policía ya utilizan equipo similar.El aviso de ICE enumeró varios escenarios para el uso de los dispositivos, incluyendo situaciones de alta tensión durante arrestos, el traslado de detenidos agresivos y disturbios civiles fuera de los centros de detención.
“Se utilizará cuando un sujeto se resista de manera activa o pasiva y un oficial necesite tomar el control rápidamente para evitar lesiones a ambas partes”, indicaba el documento.
Las autoridades afirmaron que las descargas ayudarían a mantener el control sobre los reclusos, detener la agresión o los intentos de fuga, permitirían a los oficiales esposar a personas que ocultan sus manos y facilitarían los esfuerzos de control de multitudes. El objetivo es evitar el uso de mayor fuerza, incluidas las armas de fuego. El aviso mencionaba la política aprobada, la capacitación y los estándares de rendición de cuentas, pero no proporcionó más detalles.
Inicialmente, ICE tenía la intención de gastar hasta 20 millones de dólares en los dispositivos, conocidos como CTG-5 G.L.O.V.E. (Generated Low Output Voltage Emitter), cuya entrega estaba prevista para el 31 de marzo de 2027. Los guantes estaban destinados a los oficiales y agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional y de Operaciones de Cumplimiento y Expulsión.
Compliant Technologies señaló que los guantes no deben utilizarse ante actos de desafío verbal o beligerancia, ni servir como castigo, ni emplearse para torturar. La empresa también advirtió que no deben utilizarse con niños, personas de la tercera edad, mujeres embarazadas o personas con discapacidades.
El manual recomendaba utilizarlos cuando un sospechoso se volviera lo suficientemente violento como para poner en peligro a un oficial o al público, y solo para cumplir con objetivos legales según la política de la agencia. Los oficiales deben recibir capacitación y certificación, con recertificación cada dos años.
“Cada decisión se toma tras una cuidadosa consideración y se revisa adecuadamente para garantizar que cualquier tecnología que utilice el ICE sea consistente con todas las políticas y normas aplicables en materia de aplicación de la ley”, dijo un portavoz del ICE a The Epoch Times a principios de este mes por correo electrónico. “Nuestros oficiales están altamente capacitados en tácticas de desescalada y reciben regularmente capacitación continua sobre el uso de la fuerza”.
























