Según la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), hay personas malintencionadas que buscan acceder ilegalmente a las redes sociales y otras cuentas personales de menores y adultos con el fin de robar contenido explícito.
Estos actores maliciosos comparten el contenido en diversos foros o lo publican para venderlo en mercados ilícitos, señaló el FBI en un aviso de servicio público emitido el 10 de agosto.
En algunos casos, junto con el contenido explícito se publica información de identificación personal, como nombres, números de teléfono, nombres de usuario de redes sociales y correos electrónicos. Esto expone a estas víctimas a una revictimización, que incluye sextorsión y acoso.
El FBI detalló tres tácticas que utilizan estos actores maliciosos para acceder ilegalmente a las cuentas de las víctimas. La primera consiste en realizar un gran volumen de intentos de adivinar contraseñas y códigos PIN en las cuentas seleccionadas.

No leas más noticias. Entiéndelas.
En Epoch Times Español queremos estar en contacto directo contigo
Seleccionamos para ti lo que de verdad importa, sin ruido ni agendas. Es un canal abierto: si nos escribes, te respondemos.
El segundo método consiste en hacerse pasar por el servicio al cliente de las redes sociales. En esta táctica, los delincuentes envían mensajes de texto a las víctimas, alegando que su cuenta de redes sociales será bloqueada o desactivada a menos que proporcionen un código de verificación.
Los actores maliciosos solicitan entonces un restablecimiento de contraseña para la cuenta de redes sociales. Cuando se comparte el código de verificación, el actor malicioso puede usarlo para restablecer la contraseña de la cuenta de la víctima y obtener acceso.
Una tercera táctica consiste en el phishing, en el que se configuran dominios y cuentas de correo electrónico que imitan al servicio al cliente de las redes sociales. Se notifica a las víctimas sobre supuestos nuevos inicios de sesión en sus cuentas a través de correos electrónicos que parecen oficiales. Los correos contienen un enlace malicioso incrustado, en el que se les pide a las víctimas que cambien su contraseña. Si la persona hace clic en el enlace, el delincuente obtiene acceso a su cuenta.
A principios de este año, un depredador en línea se declaró culpable de cometer delitos de explotación sexual, según un comunicado del 27 de febrero del Departamento de Justicia (DOJ).
La persona hackeó las cuentas de adolescentes y adultos jóvenes para robarles imágenes íntimas y sexualmente sugerentes con el propósito de extorsionarlos, dijo el fiscal federal Theodore S. Hertzberg en el comunicado.
En un incidente, el delincuente se puso en contacto con una mujer de 20 años a través de una cuenta de Instagram que supuestamente pertenecía a un amigo suyo de la preparatoria y le pidió ayuda para recuperar su cuenta de Snapchat. La mujer envió un código, lo que le permitió al delincuente acceder a su cuenta de Snapchat y robar imágenes y videos privados de desnudos.
En otro caso, un hombre de 32 años fue condenado a 10 años de prisión en febrero tras hacerse pasar por un técnico de soporte para obtener y distribuir contenido sexual infantil, según un comunicado del DOJ del 6 de febrero.
La persona se hacía pasar por un agente de soporte técnico de Snapchat y activaba un mensaje de restablecimiento de contraseña en las cuentas de las víctimas. Luego les pedía que le proporcionaran un código de seis dígitos. Una vez compartida la información, esta se utilizaba para robar imágenes almacenadas en sus cuentas. Gran parte del material robado se difundía en Internet, lo que daba lugar a la extorsión y el acoso de las víctimas.
En su última alerta, el FBI pidió a las personas que eviten almacenar imágenes o videos sensibles en plataformas de redes sociales u otros sitios.
"Tenga cuidado si recibe una contraseña temporal, un restablecimiento de PIN o un código de acceso que no haya solicitado. No comparta información de inicio de sesión con nadie, incluso si quien la solicita afirma estar asociado con una plataforma o servicio en el que tenga una cuenta", advirtió la agencia.
Los legisladores están tomando medidas para proteger a los niños de los delitos de explotación sexual.
En diciembre, la diputada Laurel M. Lee (R-Florida) presentó la Ley James T. Woods. Una de las medidas es la Ley contra la Sextorsión (Stop Sextortion Act), que tipifica como delito cualquier amenaza de distribuir material de abuso sexual infantil que intimide, extorsione, coaccione o cause un sufrimiento emocional considerable a las víctimas.
La Ley James T. Woods ya fue aprobada por la Cámara de Representantes y actualmente se encuentra en el Senado.























