El gobierno de Esuatini (antigua Suazilandia) confirmó la llegada al país africano de dos ciudadanos más de América Latina deportados desde Estados Unidos, como parte del millonario acuerdo bilateral firmado en 2025 con la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump.
"Su llegada se produce tras las consultas y los trámites necesarios entre ambos gobiernos y las autoridades competentes", señaló en un comunicado a última hora del jueves el Ejecutivo suazi, al destacar que "sigue colaborando estrechamente con el Gobierno de Estados Unidos y con socios internacionales".
"Tras su llegada, los dos individuos fueron recibidos de acuerdo con los procedimientos y protocolos establecidos que rigen la admisión y la acogida temporal de nacionales de terceros países en el Reino", añadió, sin dar más detalles sobre la identidad de los deportados.
Estas dos personas se suman así a las once cuya llegada fue confirmada por Esuatini el pasado 9 de julio, en el que constituyó el cuarto grupo de migrantes deportados al país africano por Washington, según detallaron entonces las autoridades suazis.

No leas más noticias. Entiéndelas.
En Epoch Times Español queremos estar en contacto directo contigo
Seleccionamos para ti lo que de verdad importa, sin ruido ni agendas. Es un canal abierto: si nos escribes, te respondemos.
Aunque el Ejecutivo no confirmó dónde serán alojados los migrantes, los deportados al reino africano anteriormente fueron recluidos en la prisión de alta seguridad de Matsapha, a unos dos kilómetros del aeropuerto internacional de la capital, Mbabane.
Con estas últimas llegadas, ya hay más de treinta migrantes deportados a Esuatini desde EE. UU. en virtud del acuerdo entre ambos gobiernos, incluyendo ciudadanos de países como Tanzania, Somalia, Sudán, Camboya, Vietnam, Jamaica, Laos, Yemen y Cuba.
El pasado 26 de agosto, el gobierno suazi confirmó la "repatriación" a sus países de origen de tres personas, incluyendo un ciudadano somalí que, según el Ejecutivo, lo solicitó de manera "voluntaria".
Estas no son las primeras repatriaciones que ha llevado a cabo Esuatini.
Mediante el citado pacto, Washington acordó pagar 5.1 millones de dólares (4.4 millones de euros) a este pequeño país de África austral, según confirmó el Ejecutivo suazi el pasado noviembre.
Organizaciones pro derechos humanos han pedido a los países africanos que rechacen acuerdos de expulsión firmados con EE. UU. y afirmado que los ya existentes exponen a cientos de personas a riesgos de detención arbitraria, malos tratos y devolución forzada a países donde podrían sufrir persecución o tortura.
La reanudación de vuelos de deportación desde EE. UU. a terceros países se activó después de que la Corte Suprema estadounidense autorizara en junio de 2025 a la administración Trump a efectuar estas expulsiones, un triunfo para su política antimigración.
Desde su retorno a la Casa Blanca en enero de 2025, Trump ha impulsado las expulsiones exprés y ha firmado acuerdos con países como El Salvador, Liberia, Camerún, Ghana, Ruanda, Uganda, Sudán del Sur, la República Democrática del Congo (RDC), Guinea Ecuatorial, Sierra Leona y la República Centroafricana (RCA).
Esuatini, última monarquía absoluta de África, tiene una población de unos 1.2 millones de personas que es eminentemente rural y de la que un 60 % vive por debajo del umbral de pobreza, según el Banco Mundial (BM).
























