La asesina condenada Christa Gail Pike seguía inconsciente, intubada y conectada a un respirador artificial a última hora de la tarde del 1 de octubre, tras sobrevivir a una ejecución fallida en el centro penitenciario de máxima seguridad de Riverbend, en Nashville.
Los abogados de Pike presentaron una moción de urgencia para preservar las pruebas pertinentes el 2 de octubre y otra moción para solicitar una vista urgente tan solo dos días después de que Pike, de 50 años, sobreviviera a dos dosis letales de pentobarbital.
Pike fue condenada a muerte en 1996 por matar a su compañera de clase en un programa de formación laboral, Colleen Slemmer, de 19 años. Tras décadas entre rejas, habría sido la primera mujer en Tennessee en ser ejecutada en al menos 200 años si la inyección letal del 30 de septiembre hubiera salido según lo previsto.

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Su ejecución, prevista para las 10 de la mañana del miércoles, se suspendió durante casi una hora antes de que se fijara una nueva fecha, después de que una corte federal de apelación solicitara más tiempo para determinar si los antecedentes de abuso sexual que Pike sufrió durante su infancia se habían presentado en su totalidad cuando el jurado dictó el veredicto de culpabilidad y la condenó a muerte.
El fiscal general de Tennessee solicitó inmediatamente a la Corte Suprema de los Estados Unidos que levantara esa suspensión, lo que se concedió por 6 votos a 3 justo antes de las 18:00 h (hora central) de ese mismo día.
El intento de ejecución de Pike tuvo lugar alrededor de las 19:30 h (hora central), después que el equipo de intravenosos del Departamento Correccional de Tennessee (TDOC) supuestamente dedicara un largo tiempo a intentar establecer acceso intravenoso a sus venas utilizando al menos siete agujas.
"En un momento dado, la propia Sra. Pike indicó al equipo de intravenosos dónde podían intentar realizar la punción, una aguja quedó doblada en un ángulo de 90 grados al retirarla", revelaron los documentos judiciales presentados el viernes.
Se podía oír a Pike "llorando, gimiendo y respirando con fuerza durante todo el procedimiento".
En un momento dado, Pike llegó a decir: "Siento como si el brazo me fuera a estallar" y en otra ocasión preguntó: "¿Esto pasa así?".
Los abogados de Pike acusaron al equipo del TDOC de no darse cuenta que "las vías intravenosas no estaban colocadas correctamente, que las venas se habían reventado y que el pentobarbital estaba entrando, total o parcialmente, en el cuerpo de la Sra. Pike".
Los abogados dijeron que el pentobarbital era altamente alcalino y lo compararon con la lejía o el Drano, ya que "quema al entrar en contacto con la piel, los tejidos y las venas".
Añadieron: "La ejecución fallida de la Sra. Pike deja muy claro que el TDOC no colocó ni mantuvo correctamente las vías intravenosas —tal y como ella alegó— y que, posteriormente, no se percató de que las vías estaban mal colocadas, lo que provocó una extravasación y la administración incorrecta del pentobarbital —tal y como ella alegó. A pesar de ello, el TDOC le administró otra dosis".
Tras sobrevivir a las dosis, fue trasladada a un hospital de la zona de Nashville con ambos brazos hinchados, quemados y llenos de ampollas, según informó su equipo legal.
A última hora de la tarde del 1 de octubre, Pike seguía en estado crítico y el personal del hospital trabajaba para salvarle la vida y eliminar el pentobarbital de su organismo.
Los abogados de Pike argumentaron que, hace nueve meses, ella declaró ante la corte que su ejecución supondría un castigo cruel e inusual, en violación de las Constituciones de Tennessee y de los Estados Unidos, debido a sus características físicas particulares, como la trombocitosis, el trastorno de estrés postraumático y el tamaño reducido de sus venas.
"Sus preocupaciones fueron tildadas de 'especulaciones' se las tomó a broma, se burlaron de ellas y se las desestimó", argumentaron sus abogados en la moción presentada el viernes.
El Departamento Correccional de Tennessee (TDOC) defendió su actuación en un breve comunicado, diciendo que "siguió todos los pasos del protocolo de ejecución legal y establecido por el Estado, aprobado por la Fiscalía General".
"La sustancia química de la inyección letal prevista en el protocolo siempre fue eficaz y el protocolo no permite procedimientos adicionales más allá de los que se llevaron a cabo esta noche", declaró el TDOC el 30 de septiembre.
"El gobernador solicitó, acertadamente, que se lleve a cabo una investigación", declaró la oficina del fiscal general de Tennessee a The Epoch Times en un comunicado. "Tenemos que saber qué ocurrió".
Abe Bonowitz, cofundador de la organización sin ánimo de lucro Death Penalty Action, criticó al TDOC por la forma en que se desarrolló el intento de ejecución.
"La pena capital es una política pública fallida y esta semana podemos ver cómo se manifiesta de muchas maneras en Tennessee", dijo Bonowitz.
Bonowitz añadió: "Si no podemos confiar en que el gobierno nos cobre impuestos de forma justa, repare los baches de las carreteras o ejecute a los presos de manera eficiente, es hora de dejar de fingir que siempre pueden acertar cuando se trata de la vida de las personas".
Pike tenía 18 años cuando ella y su entonces novio fueron declarados culpables de apuñalar y golpear a Slemmer tras atraerla con engaños desde un programa de formación laboral en Knoxville en 1995.
La sentencia de 1998 de la Corte Suprema de Tennessee indicaba que Pike le cortó el cuello a Slemmer seis veces, la apuñaló por la espalda con un cuchillo de carnicero y le aplastó el cráneo con un bloque de asfalto.
























