Según un estudio reciente, el desprendimiento y la decoloración de las uñas parecen ser más comunes entre las personas que toman medicamentos de GLP-1 para bajar de peso y tratar la diabetes; sin embargo, según sus autores, eso no debería impedir que los pacientes los sigan tomando.
Los medicamentos de GLP-1 se han relacionado con una variedad de efectos secundarios en la piel y el cabello, desde sequedad cutánea hasta adelgazamiento del cabello, así como con algunos efectos positivos en ciertas afecciones cutáneas.
El nuevo estudio, presentado en la conferencia de 2026 de la Academia Europea de Dermatología y Venereología, comparó a 575 usuarios de GLP-1 con 1329 personas que padecían diabetes tipo 2, obesidad o ambas afecciones, y que nunca habían tomado estos medicamentos. Los participantes fueron reclutados en Francia, Estados Unidos, Brasil y México.
La diferencia más notable se observó en el desprendimiento de las uñas, es decir, cuando la uña se separa del lecho ungueal. Este problema fue reportado por el 39 por ciento de los usuarios de GLP-1, en comparación con el 9 por ciento de los no usuarios. La decoloración de las uñas fue reportada por el 46 por ciento de los usuarios y el 17 por ciento de los no usuarios.

Salud real, sin ruido.
En Epoch Salud seleccionamos investigaciones, consejos de expertos y remedios naturales para cuidar tu bienestar y el de tu familia.
Suscríbete y recibe cada semana lo más relevante en salud, directamente en tu correo.
En general, el 66 por ciento de los usuarios de GLP-1 reportó al menos un problema en las uñas, en comparación con el 53 por ciento de quienes no habían tomado estos medicamentos.
Según los investigadores, este es el primer estudio controlado que examina los posibles efectos de los GLP-1 en la salud de las uñas.
¿Qué hay detrás de estos cambios?
Según los investigadores, las diferencias en los problemas de las uñas no parecían explicarse únicamente por la pérdida de peso. La diferencia siguió siendo significativa cuando los investigadores compararon únicamente a los participantes que habían perdido peso.Tras tomar en cuenta las afecciones cutáneas y las deficiencias nutricionales de los participantes, el desprendimiento y la decoloración de las uñas seguían siendo entre dos y tres veces más comunes entre los usuarios de GLP-1.
"No todo lo que ocurre durante el tratamiento con GLP-1 se debe necesariamente al tratamiento", dijo. Sin embargo, la asociación no desapareció. "Nuestro estudio no puede ir más allá de eso en cuanto a la explicación", declaró a The Epoch Times.
Otra salvedad: aproximadamente la mitad de los usuarios de GLP-1 indicaron que ya tenían problemas en las uñas antes de iniciar el tratamiento.
La diabetes puede afectar las uñas de una persona.
Un estudio complementario detecta una caída del cabello inusual
Un estudio complementario con los mismos participantes, presentado también en la conferencia, reveló que el 50 por ciento de los usuarios de GLP-1 y el 34 por ciento de los no usuarios informaron de una caída del cabello inusual."La inflamación del cuero cabelludo era la regla más que la excepción [en los usuarios de GLP-1], algo que los médicos no buscan actualmente y que podría ser tratable", dijo en un comunicado el autor del estudio, el Dr. Bruno Halioua, dermatólogo con consultorio privado en París.
Qué deben hacer los pacientes
Los hallazgos del estudio deben servir para crear conciencia, no para generar alarma, señaló Halioua.“Estos cambios son frecuentes, por lo general benignos, y no constituyen motivo para interrumpir un tratamiento eficaz por iniciativa propia”, dijo Halioua. “Cualquier persona que note caída del cabello, picazón o enrojecimiento en el cuero cabelludo, o cambios en las uñas, debe comunicárselo a su médico en lugar de suspender el tratamiento”.
Si nota cambios en sus uñas, como hinchazón, secreción, pigmentación alrededor de la uña o si siente dolor, comuníquelo a su médico, dijo Kormeili.
"Es necesario que lo examinen", señaló Kormeili. "Y deben observar los cambios visibles en su cuerpo. Es perjudicial para el paciente que se le receten medicamentos y se le renueven las recetas sin un examen físico completo".
Taïeb y su equipo planean dar seguimiento a los pacientes a medida que comienzan a tomar GLP-1 mediante exámenes estandarizados de la piel y las uñas, así como monitoreo de laboratorio. Esperan determinar cuándo se producen los cambios, por qué ocurren y si pueden revertirse.
























