Estados Unidos destinará 600 mdd en fondos asignados por el Congreso a Gavi, la Alianza para las Vacunas, después de que la organización con sede en Ginebra se comprometiera a dejar de utilizar vacunas que contengan mercurio e implementar otras medidas, según anunciaron el miércoles el Departamento de Estado y el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS).
En un comunicado conjunto, ambos departamentos indicaron que el presidente Donald Trump ordenó el año pasado al secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., y al secretario de Estado, Marco Rubio, que trabajaran directamente con Gavi y garantizaran reformas significativas antes de considerar futuras asignaciones presupuestarias.
"Esas conversaciones dieron como resultado compromisos importantes que refuerzan la seguridad de las vacunas, mejoran la salud pública y alinean mejor el trabajo de Gavi con los principios de la ciencia de más alto nivel y la transparencia", dijeron. "Con base en esos compromisos, Estados Unidos liberará de inmediato los 600 mdd en fondos asignados por el Congreso a Gavi para los ejercicios fiscales 2025 y 2026".
Gavi, una alianza mundial para la salud, indicó que trabajará para dejar de utilizar vacunas que contengan mercurio y facilitar el acceso a alternativas más nuevas y libres de mercurio.
Gavi no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
"La Administración cree que reducir la dependencia de las vacunas que contienen mercurio, cuando existen alternativas adecuadas, es una política a favor de las vacunas y de la innovación", decía el comunicado conjunto.
"Estados Unidos y la Unión Europea eliminaron el mercurio de la mayoría de las vacunas infantiles hace 25 años. A partir de junio de 2025, el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización de los CDC ya no recomienda ninguna vacuna que contenga mercurio.
Los niños de África, Asia y América Latina merecen tener acceso a las mismas vacunas de mayor calidad y libres de mercurio, y estos cambios también ampliarán la protección contra cepas de enfermedades adicionales".
Gavi ya ha implementado reformas adicionales solicitadas por Estados Unidos, entre ellas dejar de promover y adquirir vacunas contra el COVID-19 para los programas de inmunización rutinaria, así como la reorganización y reducción de personal en Ginebra.
Estados Unidos también indicó que no aportará financiación del gobierno estadounidense a la Organización Mundial de la Salud a través de Gavi.
En mayo, un grupo bipartidista de senadores, entre ellos la presidenta del Comité de Asignaciones Presupuestarias, Susan Collins (R-Maine), y la senadora Patty Murray (D-Wash.), pidieron al Departamento de Estado que liberara los fondos asignados.
"Les instamos a que proporcionen rápidamente la contribución de Estados Unidos a Gavi, de conformidad con la intención del Congreso, para garantizar que Estados Unidos siga liderando los esfuerzos mundiales de vacunación", escribieron las senadoras en una carta a Rubio. El Congreso había asignado 300 mdd para cada uno de los años fiscales 2025 y 2026.
Un portavoz del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) dijo anteriormente a The Epoch Times que Gavi se había negado a proporcionar datos específicos, estudios o un informe detallado sobre el uso de los fondos estadounidenses, y que se había negado a elaborar un plan para eliminar gradualmente las vacunas que contienen timerosal, a pesar de una solicitud formal. El timerosal es un conservante a base de mercurio.
En 2025, Kennedy anunció que autoridades estadounidenses no financiarían a Gavi debido a la preocupación de que el grupo estuviera descuidando la seguridad de las vacunas, citando la falta de compromiso con la eliminación del timerosal.
Con información de Reuters.




















