El Partido Comunista Chino ha entrado en un estado de colapso
Al comenzar el año 2026, la humanidad se encuentra al borde de un año crucial.
Descripción

La profunda dependencia de Estados Unidos de China para el suministro de elementos de tierras raras, expone una vulnerabilidad crítica en la producción estadounidense de semiconductores.
Al comenzar el año 2026, la humanidad se encuentra al borde de un año crucial.
El secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., fue noticia recientemente al declarar que quería eliminar la financiación federal para la investigación con primates y, en última instancia, poner fin a todo el apoyo gubernamental a la experimentación con animales.
El Partido Comunista Chino (PCCh) se destaca por llevar a cabo operaciones de influencia en el extranjero. Estas son acciones coordinadas destinadas a influir en la opinión pública y en los principales responsables de la toma de decisiones de un país determinado, a menudo utilizando tácticas como la desinformación, la manipulación de las redes sociales y estrategias psicológicas que explotan las emociones y difunden propaganda.
Nicolás Maduro no es el líder democráticamente electo de Venezuela; es un hombre fuerte y corrupto que ha saqueado sistemáticamente su país. Pero ¿es realmente un capo que inunda a Estados Unidos con drogas?
La detención de Nicolás Maduro por las fuerzas armadas de Estados Unidos ha obligado a recalcular las estrategias en todo el mundo. Los líderes gubernamentales y empresariales de Europa, Oriente Medio, Asia y, por supuesto, América Latina han tenido que replantearse sus planes militares, diplomáticos, económicos y financieros.
Desde el punto de vista geopolítico, Venezuela dejó de ser un actor que cobijaba a los principales rivales de Estados Unidos en la región y en el mundo.
Algo crucial ocurrió con las recientes acciones del presidente Donald Trump en Venezuela. De hecho, junto con sus anteriores movimientos en el extranjero, marcan la muerte definitiva de lo que podría denominarse el "síndrome de Irak" —una mentalidad paralizante que ha distorsionado la política exterior estadounidense durante más de dos décadas—.
El dictador y narcoterrorista Nicolás Maduro fue capturado por las fuerzas estadounidenses en una emocionante redada nocturna en su palacio de Caracas, Venezuela, en una operación denominada "Operación Resolución Absoluta".
Mientras Washington y Beijing aplican políticas para perjudicar al otro, cada uno se ha enfrentado a una batalla —una especie de pequeña guerra civil— con elementos de sus respectivas comunidades empresariales.
La impactante captura y extradición del expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa durante el fin de semana es la culminación de meses de presión de Estados Unidos sobre el régimen.
La decisión del presidente Donald Trump de utilizar la fuerza militar para capturar al líder venezolano Nicolás Maduro no se trata solo de capturar a otro dictador narcotraficante en América Latina, sino que es un importante contragolpe contra la influencia de la China comunista en América.
"Ningún otro país del planeta Tierra, ni siquiera de lejos, podría llevar a cabo una operación de este tipo". —Secretario de Guerra Pete Hegseth. Aunque la administración Trump no destaca precisamente por su modestia, la afirmación de Hegseth es cierta.
Los Estados alineados a la izquierda, en la línea del Foro de Sao Paulo, cuyas alianzas van desde Rusia y China hasta el narcotráfico, se verán obligados a cambiar de horizonte tras la operación de EE. UU. en Caracas. Más aquí
Opinión: Las bombas que cayeron sobre Caracas destruyeron un par de miles de millones de dólares en equipo militar de fabricación china, cuyos radares, misiles y aviones —que Beijing había promocionado como "capaces de contrarrestar a Occidente"— demostraron no estar a la altura del poderío bélico estadounidense.
China condenó la extracción por parte de Estados Unidos del líder venezolano Nicolás Maduro de su residencia en Caracas como ilegal y hegemónica, pero la operación pone de manifiesto los límites de la influencia de Beijing en el hemisferio occidental.
La detención y traslado del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa desde su residencia oficial en Caracas al Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn, Nueva York, sin víctimas estadounidenses, ha sido un éxito estratégico y táctico asombroso.
En la misma línea de Theodore Roosevelt, el presidente Donald Trump ha establecido un nuevo corolario en la política exterior estadounidense.
En Cuba, Colombia, Honduras y México, entre otros, pareciera que se sigue la receta del Foro de Sao Paulo.. Quizás no esté muy lejano el día que la presidente de México deba elegir...
Un espectro recorre México: el espectro de la propaganda rusa. Y forma parte de una campaña de desinformación del Kremlin diseñada para poner al vecino del sur de Estados Unidos en su contra.