En medio del desastre, a siete días de que dos terremotos de magnitudes catastróficas sacudieran Venezuela, la esperanza de encontrar a personas con vida debajo de los escombros continúa. Esta labor llena de compasión y compromiso ha permitido a los rescatistas salvar la vida de venezolanos de formas inhóspitas y conmovedoras.
Agradece a Dios por enviar a sus "ángeles" a rescatarlo
Contra la creencia de que la esperanza de vida respecto al tiempo de rescate después de un terremoto se apaga en horas, los estudios médicos documentan que la supervivencia puede extenderse incluso hasta por 14 días, según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU.Hoy, Venezuela se aferra a esa certeza. La prueba viva de ello es Aaron Levy: un joven de 21 años rescatado en La Guaira tras sobrevivir casi cinco días atrapado bajo el doble terremoto.
"Yo estoy aquí y estoy presente gracias a mi Dios. Él es el único que me sacó de allí y mandó a sus ángeles", expresó Levy en entrevista con N+ mientras se encuentra en el hospital para recuperarse de ese evento tan traumático.
El joven dijo que Dios había enviado a sus ángeles para ayudarlo a salir, y esos fueron todas "las personas que estuvieron allí pendientes de mi rescate, las personas que estaban pendientes de cómo me sentía, las personas que estaban pendientes de cuando yo salí, que gritaron mi nombre al verme salir".
Hermana mayor logra poner a salvo a su hermano menor antes de fallecer
Otro de los casos que más conmocionó a propios y extraños fue el de una niña de aproximadamente 10 años que salvó la vida de su hermano, pero murió mientras los rescatistas llegaban a ellos.Un rescatista narró el conmovedor momento de amor filial entre dos hermanos que quedaron atrapados junto a su madre en las ruinas provocadas por los dos terremotos. Esta historia también ocurrió en el estado de La Guaira.
"Después de estar haciendo búsquedas, encontramos ruido y nos comunicamos con una niña de 11 años. Esta niña se encargó de las comunicaciones con los rescatistas y al comunicarse les hizo saber que estaba allí en esta cavidad con su mamá y con su hermano de nueve años", narró el rescatista en un video publicado por Roberto Patiño el fundador de dos organizaciones civiles venezolanas.
El rescatista describió cómo la pequeña fue la que estuvo al frente de las indicaciones que guiaban a los rescatistas para llegar hasta donde se encontraba ella con su madre y su hermano en una operación que duró cerca de 10 horas.
"La gente estaba motivada porque la niña daba señales claras de mejoría, de estar atenta, hablaba fuerte, decía que su mamá estaba allí, que estaba bien, que ella estaba bien. Al inicio se pensaba que eran tres hermanos los que estaban, pero luego la niña pudo aclarar que no eran tres hermanos; que era su mamá, su hermano y ella", detalló el rescatista.
En un punto, la niña logró ver una luz que entraba por una cavidad y la mano de uno de los rescatistas. Los ánimos de los que colaboraban se mantenían positivos y la niña logró guiar a los rescatistas para llegar primero con su hermanito.
"Cuando fueron a buscar a la niña —que estuvo muchas horas tratando de dar pistas claras de dónde estaba su familia— resulta que la niña estaba sin vida, su madre sin vida y el niño salió sano y salvo", narró el rescatista.
"Entregó a su hermano, que nosotros pensábamos que era la menor probabilidad de sobrevivencia, porque estaba herido. Pero resulta que la niña entregó a Moises, que si bien saben Moises significa el salvador de las aguas. Entregó a su hermano y descansó", continuó el rescatista, notablemente conmovido por la acción de la pequeña.
El rescatista dijo que quiso compartir esta historia para darle esperanza al pueblo venezolano.
Una madre se aferra a la vida para proteger a su recién nacido
Otro de los rescates milagrosos fue el de una madre y su bebé recién nacido. Ambos lograron vencer a la muerte y ahora pueden contar su historia de supervivencia."Todo era por mi bebé; mientras él estuviera vivo, él fue el motor para yo estar despierta y alerta, mientras él estuviera vivo, yo iba a estar viva”, expresó Dayana Patiño a la BBC.
Dayana narró que, durante el terremoto, sintió que voló “sobre los aires [y] seguido de eso entro como sumergida en agua y tierra, y seguido caí en un hueco, que fue en la fosa que caí, con mi bebé”.
La madre cuenta que, mientras estuvo en esa bóveda, para cerciorarse de que su bebé de 18 meses seguía con vida, le tocaba de vez en cuando su naricita.
El padre del bebé y esposo de Dayana, Gerson Trujillo, relató a la BBC que ya daba por muertos a su hijo y esposa. Y a pesar de haber perdido todo lo material, con la motivación de tener a su familia con vida, Trujillo expresó confiar en que "Dios nos va ayudar a volver a construir todo lo que perdimos".
Salvada por el olfato de un canino
Otra de las sobrevivientes fue Marlene Santana, de 69 años, que fue rescatada tras quedar atrapada bajo los escombros por el doble terremoto. Mientras se encuentra en recuperación en el hospital, la Sra. Santana le relató a EFE cómo los rescatistas, originarios de El Salvador, una vez que llegaron a ella con la ayuda de un canino de rescate, la motivaron a arrastrarse para encontrar la salida."Yo sentí un perro. Me extraña porque yo no tenía un perro en mi casa. Ladró. Conseguí al personal de Bukele. Me dijeron que estaban ahí apoyándome", narró la Sra. Santana. "Les decía: no puedo más, porque estoy destrozada por debajo, mi espalda. No puedo. Me decían: 'Señora Marlene, haga un sacrificio más'".
Cuenta que les pidió cinco minutos y los rescatistas le dieron dos. Y luego de tomar un respiro, la Sra. Santana cuenta que se arrastró como pudo, hasta que los rescatistas salvadoreños la sacaron.
"Hubo momentos en que pensé que no iba a salir, porque sentía que el aire me faltaba. Yo he aprendido, gracias a mi neumonólogo a manejar la respiración", subraya.
La superviviente aún mantiene la preocupación debido a que no conoce el paradero de su hija, quien también vivía en el edificio, así como el de su esposo y hermana. Sobre su hermana, la Sra. Santana relata que, por un momento, estando bajo los escombros, la escuchó quejarse de un dolor en su pierna pero ya no la escuchó más.
Tras los colosales sismos que azotaron Venezuela el 24 de junio, la última actualización emitida por el gobierno interino de Venezuela reporta el fallecimiento de 1943 personas, así como 10571 heridos.
Hasta este martes las labores de rescate continúan, tal como lo afirmó uno de los integrantes del grupo de rescatistas mexicanos Topos Azteca durante entrevista con Diario TRV, quien subraya que durante las labores de rescate en otros lugares donde han colaborado han salvado a personas con vida incluso después de 10 días del siniestro.
No obstante, las necesidades de los sobrevivientes que perdieron todo tras los terremotos comienzan a cobrar relevancia en las zonas afectadas.
La Cruz Roja Española señaló que el alojamiento, alimentación, agua, saneamiento y atención psicosocial son las necesidades más urgentes de los afectados por los terremotos de Venezuela.
Muchas personas están a la intemperie, aunque hay quien se resiste a alejarse de las viviendas destruidas debido a los familiares que pudieran estar atrapados bajo los escombros o porque tienen ahí sus pertenencias, explicó la técnica de emergencias, Raquel Bernedo, en comunicación telefónica desde Caracas a EFE.
Luego está la necesidad de alimentación, además de agua potable (se está repartiendo mucha embotellada) y el saneamiento, pues los depósitos fecales pueden causar enfermedades y un problema grave de salud pública, incidió la especialista de la Cruz Roja.
Además, se encuentran trabajando en el apoyo psicosocial, la salud mental y la protección de personas que quedaron en situación vulnerable, tanto familiar como económicamente, muchos niños entre ellas.
Con información de EFE.






















