La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo el jueves que Estados Unidos no mantiene actualmente conversaciones con Irán en medio de las tensiones por el estrecho de Ormuz y el programa nuclear del país, tras una campaña de bombardeos intermitentes que comenzó a principios de este año.
"En este momento no se están llevando a cabo negociaciones, y esto continuará hasta que el presidente considere que tal vez puedan sentarse a la mesa de negociaciones de manera constructiva", dijo Leavitt a Fox News. "Todavía no hemos visto eso".
La secretaria de prensa, que pronto dejará su cargo, añadió que Estados Unidos está centrado actualmente en ejercer presión económica sobre Teherán, tras la imposición de nuevas sanciones a Irán a principios de esta semana.

No leas más noticias. Entiéndelas.
En Epoch Times Español queremos estar en contacto directo contigo
Seleccionamos para ti lo que de verdad importa, sin ruido ni agendas. Es un canal abierto: si nos escribes, te respondemos.
"Hemos llevado a cabo la Operación Furia Épica para destruir su capacidad militar. Ahora tenemos la Operación Economic Outcast para destruir su economía", dijo Leavitt.
Pero el presidente Donald Trump busca "mantener todas las opciones sobre la mesa", según explicó a ese medio.
El lunes, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció la operación económica, describiéndola como "una campaña económica sin precedentes, que involucra a todo el gobierno, contra la República Islámica de Irán y sus cómplices", al tiempo que comparó la medida con el Día D, cuando las fuerzas estadounidenses y aliadas desembarcaron en las playas de Normandía, Francia, durante la Segunda Guerra Mundial.
Según el departamento, esta medida pretende cortar las "fuentes de financiación" que sustentan al régimen islámico y a sus fuerzas militares, con el objetivo de eliminar "todos los recursos financieros que apoyan al principal Estado patrocinador del terrorismo", incluidas nuevas medidas contra los países que cooperan con Teherán.
Funcionarios iraníes han señalado que Teherán resistirá las nuevas medidas económicas. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, dijo el jueves, en unas declaraciones recogidas por el medio semioficial IRNA, que el sector privado y todas las ramas del gobierno iraní derrotarán al enemigo en este ámbito.
Esmail Baghaei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, dijo esta semana que "cualquier escalada de esta situación sin duda tendrá consecuencias", y añadió: "No tenemos las manos atadas".
El miércoles, Trump dijo al presentador de radio Glenn Beck que el estrecho de Ormuz está prácticamente abierto, y añadió que el martes se transportaron 10 millones de barriles de petróleo a través de esta vía marítima crucial y estratégica. Sin embargo, señaló que Irán está lanzando proyectiles contra barcos en el estrecho, que conecta a las naciones petroleras del Golfo con la economía global.
"Nos deshicimos de las minas", dijo el presidente, refiriéndose a la operación estadounidense para retirar las minas marinas que Teherán había colocado en el estrecho. "Pero el estrecho funciona, es un estrecho que funciona. Sí, de vez en cuando se dispara un dron, un misil o algo así, pero es un estrecho que funciona perfectamente. Sale mucho petróleo".
Trump reiteró en su entrevista que no se puede permitir que Irán produzca un arma nuclear, una razón que a dado para lanzar la primera oleada de ataques junto con Israel contra el régimen a finales de febrero. La primera oleada de ataques, que causó la muerte de numerosos líderes del régimen, incluido el ayatolá Ali Jamenei, se prolongó hasta mediados de abril, antes de que se iniciaran conversaciones entre ambas partes y se implementara un alto el fuego provisional.
Sin embargo, las conversaciones entre Washington y Teherán se estancaron incluso después de que se firmara un memorando de entendimiento entre ambas partes en junio, el cual posteriormente fracasó tras el ataque iraní contra buques en el estrecho de Ormuz en julio. El ejército estadounidense respondió atacando objetivos iraníes diariamente durante aproximadamente dos semanas, al tiempo que reimponía un bloqueo naval.























