La Oficina Federal de Investigaciones (FBI por sus siglas en inglés) informó sobre la extradición de un mexicoamericano desde Bogotá, Colombia, buscado por abuso sexual de una menor en Tanzania, así como por la posesión de pornografía infantil.
En un comunicado del 25 de agosto, el FBI de Los Ángeles informó sobre la extradición del exresidente de California de 39 años, Iván Lozano Hernández, realizada el 21 de agosto. Lozano era buscado desde 2023 tras haber huido después de una denuncia penal en su contra y una orden de registro federal.
El comunicado detalla que Lozano viajó a Tanzania en 2021 para mantener relaciones sexuales en distintas ocasiones con una menor de edad; no obstante, se presume que el mexicoamericano mantenía comunicación con la víctima desde 2020.

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La víctima, quien entonces tenía 14 años, fue presuntamente obligada por Lozano a enviarle imágenes en línea de ella sin ropa. Cuando los padres de la menor se dieron cuenta de los abusos, los denunciaron a las autoridades de Los Ángeles, quienes remitieron el caso al FBI, que enseguida inició una investigación, informa el comunicado.
Además del abuso sexual, el hombre era buscado por posesión de material de abuso sexual infantil (CSAM). Según el documento, el acusado compareció el lunes 24 de agosto ante un tribunal federal para su primera audiencia.
Durante el registro de su domicilio, las autoridades estadounidenses confiscaron los dispositivos electrónicos de Lozano y encontraron miles de imágenes y videos que mostraban material de abuso sexual infantil, informa el comunicado.
En 2025, un jurado de Los Ángeles emitió una acusación formal contra Lozano, en la que se le acusa de inducción a una menor para participar en actividad sexual delictiva, viajar con la intención de realizar conducta sexual ilícita, realización de conducta sexual ilícita en un país extranjero y posesión de pornografía infantil.
El 21 de julio, las autoridades colombianas informaron la detención de Lozano, y sobre su estrategia para ganarse la confianza de los menores de edad a través de conversaciones por WhatsApp, hasta “pactar encuentros sexuales”.
“¡Capturado pedófilo buscado por EE. UU.! (...) por el delito de seducción de un menor y posesión de pornografía infantil”, se lee en el comunicado publicado a través de X.
En este marco, el 10 de agosto, el FBI advirtió en un aviso de servicio público que hay personas con malas intenciones que buscan ingresar ilegalmente a las redes sociales de adultos y menores de edad para robar imágenes o contenido íntimo de las víctimas y venderlo en el mercado negro.
Una vez que los criminales hackean el contenido, este es publicado con la información de la víctima, como su nombre, fecha de nacimiento, correo electrónico y teléfonos, exponiéndola a una continua revictimización, informa el documento.
Para entrar a las cuentas de sus víctimas, los criminales utilizan tres trucos principales: consiguen las contraseñas por la fuerza, mandan un mensaje de texto haciéndose pasar por soporte técnico para que les den su código de verificación, o les envían correos falsos con un enlace malicioso que pide “cambiar la contraseña” para robarles el acceso, advierte el comunicado.
La violencia sexual infantil deja una huella devastadora a escala global. Un informe de la UNICEF de 2024 estima que 650 millones de niñas y mujeres hoy en día —lo que equivale a 1 de cada 5— han sufrido este tipo de agresiones durante su infancia, una cifra que incluye a más de 370 millones de víctimas de violación o agresión sexual directa, de las cuales 50 millones son niñas y 600 millones son mujeres adultas.
El impacto, aunque con proporciones distintas, también golpea gravemente a los varones: entre 410 y 530 millones de niños y hombres —aproximadamente 1 de cada 7— han padecido violencia sexual en su niñez, incluyendo hasta 310 millones que sufrieron violación o agresión, un grupo donde cerca de 40 millones son menores afectados actualmente y el resto adultos que arrastran las secuelas de este delito.
No obstante, el informe señala que es muy difícil saber la cifra exacta de los varones abusados debido a los enormes vacíos de información, ya que solo 1 de cada 6 países del mundo cuenta con registros sobre este problema en los niños; mientras que en las niñas, aunque la falta de información sigue siendo un obstáculo importante —con 4 de cada 10 países sin cifras oficiales—, existe una mayor cantidad de estudios que permiten dimensionar mejor a las víctimas.
Con información de Naveen Athrappully.

























