La nueva plataforma de inteligencia artificial (IA) respaldada por el Estado chino amenaza con frenar la innovación tecnológica nacional mediante el cumplimiento ideológico forzoso, y en Occidente, también podría utilizarse para encubrir los abusos contra los derechos humanos cometidos por el régimen, advierten los analistas.
Según un estudio de viabilidad publicado en su sitio web el 5 de junio, Xinhua, el órgano oficial de propaganda del Partido Comunista Chino (PCCh), gastará más de 1100 millones de yuanes (162.38 mdd) en el lanzamiento de un agente de inteligencia artificial destinado a difundir el pensamiento del líder chino Xi Jinping.
Según el estudio, la plataforma, denominada "Xinhua Yudian", se presenta como una herramienta indispensable para los periodistas, un recurso práctico para los cuadros del partido y una fuente confiable de información para el público en general.
"A través de la sección ‘Preguntas y respuestas sobre las palabras de Xi’ y la ‘Guía de estudio de Xi’, se expone la esencia central y los requisitos prácticos de los discursos importantes del secretario general", indica el informe.
En 2023, China aprobó las "Medidas Provisionales para la Gestión de los Servicios de Inteligencia Artificial Generativa", que prohíben contenidos que pueden incitar a la subversión, amenazar la seguridad nacional o dañar la imagen del país.
Consolidación del control
Feng Chongyi, profesor asociado de estudios sobre China en la Universidad Tecnológica de Sídney, señala que el último movimiento de Xinhua demuestra que Beijing considera toda nueva tecnología de IA desarrollada a nivel nacional como una herramienta para reforzar su control del poder.
Cámaras de seguridad con inteligencia artificial y tecnología de reconocimiento facial en la 14.ª Exposición Internacional de China sobre Seguridad Pública en Beijing, el 24 de octubre de 2018. (Nicolas Asfouri/AFP/Getty Images)."Esto demuestra que el PCCh intenta reforzar el culto a la personalidad en torno a Xi Jinping", dijo Feng a The Epoch Times.
"Xi ya ha puesto en marcha iniciativas similares, exigiendo a los alumnos de secundaria y a los miembros del partido que estudien e incluso realicen exámenes sobre su ideología política".
Charles Cheng-chung Lo, profesor del Instituto de Posgrado de Derecho Científico y Tecnológico de la Universidad Nacional de Ciencia y Tecnología de Kaohsiung en Taiwán, afirmó que el régimen pretende movilizar agresivamente los recursos nacionales en IA y tecnología para proteger su "seguridad política".
"La seguridad política significa salvaguardar el liderazgo y el estatus de gobierno del PCCh, así como su sistema socialista con características chinas", explicó Lo a The Epoch Times.
Censura extrema
Lee Chung-chih, subcoordinador del Programa de Industrias Estratégicas del centro de estudios de pensamiento taiwanés DIMEs Center, indica que los modelos de IA generativa chinos, como DeepSeek, están diseñados para ajustarse estrictamente al dogma del Partido, lo que les impide ofrecer respuestas objetivas sobre temas políticos, históricos y sociales.
Logotipo de DeepSeek en las oficinas de la startup china de IA DeepSeek en Hangzhou, China, el 5 de febrero de 2025. (STR/AFP vía Getty Images).El auge de la IA con capacidad de acción —sistemas de software autónomos capaces de tomar medidas, actuar y realizar tareas complejas en nombre de los usuarios— profundizará aún más esa dinámica, según Lee, quien cita a Xinhua Yudian como el ejemplo más reciente.
"Esto es totalmente perjudicial para la verificación y la creación de conocimiento", dijo Lee a The Epoch Times.
"China está actualmente encerrando a su sociedad en un ‘universo aislado’".
Lee advirtió que las funciones propuestas por la plataforma, como la inspección de contenido, la trazabilidad, la corrección y la documentación guiada, podrían llevar a Beijing a exigir que las empresas privadas de IA se alineen con los estándares de Xinhua.
"Si los desarrolladores privados de IA se niegan a cumplir, el sector podría marchitarse y el talento podría huir", señaló.
Lee advirtió que llevar al extremo estas rígidas normas de censura encerraría a todo el ecosistema informativo de China en un ciclo de conformidad ideológica, sofocando la verdadera innovación.
"Los periodistas y académicos chinos comenzarán a utilizar la IA para fomentar la hiperconformidad, con el objetivo de superar las propias narrativas del Estado e impulsar aún más a la izquierda", dijo Lee.
Infiltración global
Lo explica que los productos y servicios de IA extranjeros que busquen integrarse con esta plataforma estatal probablemente serán objeto de vigilancia bajo el concepto de "seguridad nacional integral" de Xi, una doctrina general donde la ideología ahora dicta todos los aspectos de la gobernanza china.
El líder chino Xi Jinping asiste a una cumbre en el Foro de la Franja y la Ruta en Beijing el 15 de mayo de 2017. (Thomas Peter - Pool/Getty Images)."En otras palabras, el precio de acceder al enorme mercado chino es una estricta regulación localizada", dijo Lo.
Dijo que garantizar este acceso podría significar filtrar respuestas fácticas sobre temas delicados, como el movimiento democrático de la Plaza de Tiananmen de 1989 , para cumplir con las líneas rojas políticas de Beijing.
"La probabilidad de autocensura aumentará a medida que el control ideológico se convierta en el inevitable requisito de cumplimiento para acceder a la plataforma", dijo Lo.
Sin embargo, los riesgos podrían ir más allá, ya que cualquier empresa tecnológica occidental que decida asociarse con plataformas como Xinhua Yudian podría convertirse, sin querer, en una herramienta de represión del PCCh, según Feng.
"Muchas empresas operan bajo la creencia de que la tecnología no tiene fronteras y venden sus productos al PCCh", señaló Feng.
"Lo que no comprenden es que Beijing podría aprovechar su tecnología avanzada en Xinhua Yudian y otras empresas para seguir violando la privacidad y los derechos humanos de la gente común".
Feng advirtió que la adopción de estas normas autoritarias podría, en última instancia, resultar contraproducente y poner en peligro a los países de origen de estas empresas.
"Si las sociedades democráticas no logran contrarrestar la guerra cognitiva de Beijing, los sistemas de IA occidentales, al verse obligados a someterse, le estarán entregando esencialmente al régimen una puerta trasera digital", advirtió.
"Esto le permitiría a China extender esta guerra sin esfuerzo más allá de sus fronteras, subvirtiendo gravemente el orden internacional".




















