El presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, anunció este 24 de agosto su estrategia de seguridad, que parte de tratar a "todos los grupos criminales" como terroristas.
La presidencia de Colombia informó que dicho "punto de partida es categórico", y por lo tanto "todos los grupos armados ilegales, sin distinción de denominación, serán tratados bajo una sola categoría: terroristas", a través de un comunicado publicado el lunes en X.
El mandatario colombiano ordenó además la conformación inmediata de un Bloque Nacional de Búsqueda contra la Extorsión que estará integrado por el Ejército, la Policía, la Armada y la Fuerza Aeroespacial, articuladas con la Fiscalía y la Judicatura.

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De La Espriella enfatizó que la Fuerza Pública del país debía actuar como un cuerpo sólido y unificado, sin rivalidades entre instituciones.
"Aquí se acabó esa división. Cuando de combatir el crimen se trata, no hay diferencias ni en la acción del Estado ni en la respuesta del Estado, y mucho menos en una categorización inventada por sectores que buscan proteger a esos bandidos para que el Estado no pueda ejercer la fuerza legítima como corresponde", dijo el mandatario colombiano, según el comunicado. "Todos son terroristas y los vamos a tratar como tal".
Dentro de la estructura gubernamental que ayudará combatir las estructuras criminales a través de sus finanzas ordenó la reactivación de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) que tendrá acceso a la información bancaria de los últimos cuatro años y se integrará con la Policía y el sistema financiero del país.
El ejecutivo ordenó además la reactivación del sistema de recompensas, las redadas, la red de cooperantes y los traslados carcelarios urgentes para impedir que las cárceles sigan operando como centros de extorsión.
En otras áreas de seguridad como el tema migratorio el mandatario ordenó a Migración Colombia que iniciara esta semana con operativos coordinados con la Policía de Barranquilla contra la migración ilegal y la delincuencia extranjera.
El presidente colombiano anunció también la creación de cuerpos élite de fiscales y jueces especializados para cada ciudad, anunció la persecución del cártel de tierras y el combate al préstamo gota a gota, modus operandi al que describió como una forma moderna de esclavitud, que dijo, afecta a 12 millones de colombianos.
La modalidad de la extorsión de "gota a gota", que incluso se ha exportado a países como México, se trata de un préstamo informal engañoso, otorgado sin contrato a pequeños comerciantes o personas particulares que se caracteriza por aplicar intereses elevados de cobro diario o mensual. Al convertirse rápidamente en una deuda impagable, los prestamistas recurren a cobros a través de la extorsión e intimidación a través de amenazas y el robo de mercancía contra las víctimas, quienes quedan imposibilitadas legalmente para denunciar.
En ese sentido la mañana de este martes, De La Espriella ordenó a las fuerzas del orden a trasladar 20 presos de Barranquilla a otras cárceles del país.
"Por orden mía directamente, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) está poniendo fin a las zonas de confort de quienes pretenden seguir delinquiendo desde las cárceles", dijo el mandatario a través de X.
Agregó que los traslados se realizarán "bajo rigurosas, máximas y extremas medidas de seguridad, con apoyo de la Fuerza Pública, para evitar fugas, rescates o atentados".
De La Espriella dijo que diez de estos criminales se encontraban "detenidos" en estaciones de Policía y otros diez de ellos se encontraban en la Cárcel Distrital de Alto Poder Criminal de Barranquilla.
"La orden presidencial es clara: desde las cárceles no se extorsiona, no se amenaza ni se dirige el crimen. Las cárceles de Colombia las controla el Estado, no los delincuentes", señaló.
Desde su campaña presidencial, el mandatario colombiano prometió tomar una postura más agresiva contra las organizaciones criminales y los cárteles de la droga en Colombia, país que durante décadas ha permanecido a la sombra del narcotráfico y una guerra incesante entre guerrillas.
En junio, cuando era candidato independiente, De La Espriella dijo que convertiría a los cárteles mexicanos y a las organizaciones criminales en Colombia en un objetivo militar si resultaba electo.
"Y yo aprovecho (...) para decirles a los carteles mexicanos que estan en el Cauca, a las disidencias, a Mordisco, a todos esos bandidos, que los declaro objetivo militar desde ya. Toda esa sangre que le han hecho perder y que han derramado el pueblo caucano se las voy a cobrar gota a gota, con esos bandidos no voy a tener ninguna consideración", dijo De La Espriella durante una entrevista con el medio colombiano Noticias Caracol, el pasado 12 de mayo.
A menos de un mes de haber asumido el cargo su gobierno ha adoptado una postura firme contra el narcoterrorismo en Colombia, y ha optado por un camino de apertura con EE. UU. a través de mayor cooperación de seguridad con el vecino del norte al adherirse a la Coalición contra los Cárteles de las Américas (ACCC), iniciativa impulsada por Washington.Por su parte, el gobierno de EE. UU. anunció el 7 de agosto que entregará 1000 millones de dólares de ayuda al país para reforzar la seguridad en Colombia.
El Departamento de Estado subrayó que el gobierno de Trump está interesado en el trabajo colaborativo con el nuevo gobierno de Colombia "para garantizar la seguridad y la prosperidad" del hemisferio occidental.
Con información de Estela Hernández y de Eduardo Tzompa.
























