El 7 de octubre, un juez de Tennessee concedió una solicitud del equipo legal de Christa Pike para preservar las pruebas del intento fallido de ejecución llevado a cabo por el estado el 30 de septiembre.
Los abogados de Pike, de 50 años, argumentaron a favor de su moción para preservar las pruebas de las inyecciones letales fallidas, que la dejaron inconsciente y conectada a un respirador. Desde entonces, el estado de Pike ha mejorado.
Pike fue condenada en 1996 por el homicidio, ocurrido en 1995, de Colleen Slemmer, de 19 años, quien era compañera de clase de Pike en un programa de capacitación laboral. Posteriormente, en 2001, fue declarada culpable de intento de homicidio en primer grado por la agresión a otra reclusa.

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Los abogados de Pike presentaron una moción de emergencia el 3 de octubre para preservar las pruebas.
La jueza I’Ashea L. Myles, de la Corte de la Cancillería del condado de Davidson, quien conociera del caso, señaló que se trataba de una situación peculiar, ya que no había ningún caso pendiente y la solicitud no era una orden de restricción temporal, pues el intento de ejecución ya se había llevado a cabo.
El estado argumentó que "no hay medida de protección que otorgar" porque las solicitudes se refieren a un hecho que "ya pasó", en alusión a la ejecución fallida.
El abogado Luke Ihnen, de los Servicios de Defensa Federal del Este de Tennessee, argumentó en nombre de Pike y solicitó a la corte que ordenara la preservación de las pruebas, pero no pidió que se le entregaran a Pike.
De haber tenido éxito su ejecución, habría sido la primera mujer ejecutada en Tennessee en 200 años.
La jueza dictaminó que se conservaran todas las pruebas físicas y digitales, incluidas las pruebas relacionadas con los desechos y las encriptadas. Advirtió al estado que debía "asegurarse de que todos tengan especial cuidado de no perder, extraviar [o] borrar accidentalmente cualquier información que pueda ser pertinente para este litigio".
Pike se encontraba en estado crítico y recibió atención médica que le salvó la vida después de que le administraran dos dosis de pentobarbital que no le causaron la muerte en una prisión de Nashville.
Los abogados de Pike afirman que permaneció en la cámara de ejecución sin recibir atención médica durante aproximadamente 15 a 20 minutos, y calificaron el suceso como un "castigo cruel e inusual".
Los expertos médicos indicaron que fue difícil acceder a las venas de Pike debido a que padece una afección sanguínea.
El gobernador de Tennessee, Bill Lee, del Partido Republicano, ordenó que se suspendieran todas las ejecuciones en el estado al menos hasta fin de año.
"El pueblo de Tennessee determinó que la pena capital es el castigo adecuado para los crímenes más atroces", declaró Lee a los periodistas en Nashville el 1 de octubre.
Ihnen señaló que Pike recuperó recientemente la conciencia, lo cual se anunció el 6 de octubre, tras el intento de ejecución. Insinuó que podría presentarse una demanda, pero que su clienta aún se encontraba demasiado mal para tomar una decisión.
Al anunciar el cambio en su estado, los abogados de Pike calificaron su recuperación como "sin precedentes desde el punto de vista médico", y señalaron que, a pesar del "grave daño" en sus brazos, sigue esposada y "encadenada a la cama".
Ihnen solicitó a la corte que se le retiraran los grilletes a Pike, indicando que el personal médico también lo había pedido.
Con información de Zachary Stieber y Jacki Thrapp.
























