La gobernadora de Massachusetts, Maura Healey, declaró una emergencia energética el 5 de octubre, atribuyendo el aumento de los costos de calefacción a la guerra con Irán y ordenando medidas de asistencia para la calefacción, así como reducciones temporales en los cargos de las facturas de electricidad.
En la orden ejecutiva, Healey señaló que la guerra había perturbado los mercados energéticos mundiales y el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz, elevando los precios del combustible para calefacción en Massachusetts por encima de los 6 dólares por galón, casi un 75 por ciento más que el año anterior.
"La guerra con Irán ha perturbado gravemente los mercados energéticos mundiales y el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz —una ruta crítica para el petróleo y los productos petrolíferos—, contribuyendo a precios más altos y volátiles del crudo y de los productos refinados del petróleo, y generando una crisis energética en Estados Unidos", declaró la orden de emergencia.
"Mientras Donald Trump hace subir los costos de la energía, yo estoy haciendo todo lo posible para que ustedes ahorren dinero", dijo Healey en una publicación en X el 5 de octubre, al anunciar la orden de emergencia. "Ante la llegada de un invierno frío, declaro el estado de emergencia energética para reforzar la asistencia para la calefacción, ayudar a las familias de clase media a pagar el combustible y eliminar cargos directamente de sus facturas".

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El presidente Donald Trump afirmó en una conferencia de prensa celebrada el 6 de octubre que el estrecho de Ormuz estaba abierto y que el flujo de petróleo superaba los niveles previos a la guerra.
La Casa Blanca no respondió a un correo electrónico en el que se solicitaban comentarios.
Healey instruyó a los funcionarios estatales a crear un beneficio único para los hogares que dependen del combustible para calefacción y cuyos ingresos se sitúan entre el 60 y el 100 por ciento de la mediana de ingresos del estado. Según la orden, aproximadamente uno de cada cinco hogares de Massachusetts depende de este tipo de combustible para la calefacción.
Asimismo, ordenó aumentar los fondos destinados al Programa de Asistencia Energética para el Hogar (Home Energy Assistance Program), que el año pasado atendió a unos 150,000 hogares.
Para los clientes de electricidad, Healey ordenó eliminar el cargo por energía solar distribuida asociado al programa estatal SMART durante al menos tres meses de invierno. Asimismo, instruyó a los funcionarios a reducir a la mitad, durante este invierno, los costos que se cobran a los usuarios en virtud de la Norma de Cartera de Energías Alternativas (Alternative Energy Portfolio Standard).
Las agencias estatales revisarán la compensación por medición neta de energía solar y los requisitos de emisiones de carbono para los generadores de energía del estado, con el fin de identificar posibles reducciones de costos. La orden establece que el estado continuará apoyando el despliegue de energía solar en Massachusetts.
La orden también instruye a los funcionarios a monitorear el suministro de combustible, publicar los precios del gasóleo para calefacción y del propano, e investigar posibles prácticas de precios abusivos.
La orden de emergencia permanecerá vigente hasta el 30 de abril de 2027, a menos que sea modificada, sustituida o revocada.
El 1 de octubre, Healey instó a la administración Trump a agilizar la revisión federal de una ampliación del gasoducto Algonquin, proyecto que se prevé reducirá las facturas de 600,000 clientes.
Su administración señaló que el proyecto Reliable Affordable Resilient Enhancement reduciría la dependencia del gas natural licuado importado y permitiría a los clientes ahorrar 40 millones de dólares anuales.
En una carta dirigida al secretario de Energía, Chris Wright, Healey solicitó cronogramas claros para la obtención de permisos y una mayor coordinación entre las agencias federales.
Afirmó que una revisión más rápida no debía realizarse a costa del escrutinio ambiental ni de la participación de la comunidad. El proyecto, que consiste principalmente en mejoras de la infraestructura existente, está siendo sometido a una revisión ambiental federal.
Healey critica frecuentemente a Trump.
El 19 de febrero, anunció que no asistiría a la reunión y cena de gobernadores en la Casa Blanca, acusando a Trump de politizar unos encuentros que, según ella, tradicionalmente buscaban fomentar la cooperación bipartidista.





















