Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. activaron su nivel más alto de respuesta de emergencia ante el creciente brote de ébola en África Central causado por la rara cepa Bundibugyo, aunque la agencia afirma que el riesgo de propagación dentro de Estados Unidos sigue siendo bajo.
La activación del Nivel 1, que indica las crisis sanitarias más graves, se produce cuando el brote, que ya lleva dos meses, ha infectado a más de 1200 personas en el Congo, donde se registraron 321 fallecimientos, además de casos adicionales en la vecina Uganda, según la Organización Mundial de la Salud. Esto supone el mayor total registrado en el primer mes de cualquier episodio de ébola.
El Dr. Satish Pillai, responsable de la gestión de incidentes de los CDC para la respuesta al ébola, detalló los esfuerzos de la agencia durante una rueda de prensa celebrada el 26 de junio.
Pillai afirmó que los CDC destinaron a 19 miembros de su personal al extranjero para ayudar a los equipos nacionales y a los ministerios de Sanidad locales en el análisis de datos, los controles de salida en los aeropuertos, el apoyo a los laboratorios y la formación. Este personal se une a los aproximadamente 100 empleados de los CDC que ya se encuentran sobre el terreno en el Congo y Uganda.
No existen vacunas aprobadas ni tratamientos específicos para la cepa de Bundibugyo, lo que la distingue de los brotes más comunes del virus del Ébola de Zaire. Según los CDC, las tasas de mortalidad de la cepa de Bundibugyo oscilan históricamente entre el 25 y el 50 por ciento.
Estados Unidos está desarrollando actualmente una vacuna para combatir la cepa de Bundibugyo a través de la Administración de Preparación y Respuesta Estratégicas del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. y la Autoridad de Investigación y Desarrollo Biomédico Avanzado (BARDA).
Dicha agencia también está enviando dosis de la terapia experimental con anticuerpos monoclonales MBP134, desarrollada junto con Mapp Biopharmaceutical para uso compasivo y para un ensayo clínico aleatorizado liderado por la Universidad de Oxford. La BARDA también ha preposicionado 2500 pruebas de diagnóstico rápido para su despliegue en África.
La BARDA está buscando asimismo propuestas de vacunas candidatas que utilicen la misma plataforma que la vacuna Ervebo de Merck, dirigida contra la cepa de Zaire.
Esta iniciativa tiene como objetivo apoyar tanto la respuesta al brote actual como la preparación a largo plazo, en coordinación con socios globales, entre ellos la Coalición para las Innovaciones en Preparación ante Epidemias (CEPI).
El brote, confirmado por primera vez a mediados de mayo en el Congo, se ha extendido a otras zonas sanitarias, con recientes aumentos en el número de casos y fallecimientos. El Ministerio de Comunicaciones del Congo informó de 72 nuevos casos y 32 nuevas muertes en una actualización, lo que eleva el balance regional. El número total de fallecidos superó los 200, y las muertes confirmadas siguen aumentando de forma constante.
El brote afectó a los campamentos de desplazados donde se notificaron las primeras muertes por ébola, y planteó retos como la escasez de material de pruebas en los laboratorios en las primeras fases de la respuesta. Uganda cerró su frontera con el Congo y confirmó casos y fallecimientos en su propio territorio.
Las autoridades estadounidenses emitieron avisos de viaje para las regiones afectadas. El Departamento de Estado y los CDC publicaron directrices para los viajeros, ampliando ciertas restricciones en respuesta al brote.
Las autoridades sanitarias subrayan que, aunque la situación en África es grave, la transmisión requiere el contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas o con superficies contaminadas, lo que reduce el riesgo de una propagación generalizada en Estados Unidos.
No se han notificado casos en Estados Unidos relacionados con este brote.
Brotes anteriores de ébola, incluida la epidemia de África Occidental de 2014-2016, también motivaron una activación previa del Nivel 1 por parte de los CDC. Los socios internacionales, entre ellos UNICEF y Gavi, también también instaron a acelerar el desaroollo de una vacuna contra la cepa de Bundibugyo.
Con información de Reuters.




















