La ciencia de la manipulación: Por qué las buenas personas siguen órdenes para hacer cosas malas
En el verano de 1961, un joven psicólogo estadounidense inició un experimento sobre la obediencia en la Universidad de Yale. Aún no había cumplido los 30 años y acababa de obtener su doctorado en Psicología en Harvard bajo la tutela de Gordon Allport; su objetivo era comprender cómo personas corrientes podían participar en atrocidades.























