Opinión
La propaganda a favor de China presenta la reducción de las tenencias de bonos del Tesoro estadounidense por parte de Beijing como prueba de que el dólar se está debilitando y de que el yuan chino está desplazándolo. La realidad no podría estar más lejos de la verdad.
El yuan chino representa solo el 2.11 por ciento de las reservas cambiarias mundiales y menos del 2 por ciento de la facturación del comercio global, mientras que el dólar estadounidense supone el 56.7 por ciento de las reservas y alrededor del 50.1 por ciento de los pagos a nivel mundial.
Las tenencias de bonos del Tesoro estadounidense por parte de China alcanzaron un máximo de 1.32 billones de dólares en noviembre de 2013 y, desde entonces, han disminuido de forma constante. En julio, la cifra cayó a 618,000 millones de dólares, el nivel más bajo desde agosto de 2008, según datos de Treasury International Capital. Los medios de comunicación y algunos analistas interpretan este descenso como una señal de que Beijing está perdiendo la confianza en la economía estadounidense.

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Sin embargo, los bonos del Tesoro representan solo una parte de la exposición de China a Estados Unidos. En julio, el total de valores estadounidenses a largo plazo en manos de China —incluidos bonos del Tesoro, bonos de agencias gubernamentales, bonos corporativos y acciones— ascendía a 1.14 billones de dólares, una cifra casi el doble de la correspondiente a los bonos del Tesoro que acapararon los titulares.
El informe detallado más reciente del Departamento del Tesoro, correspondiente a junio de 2025, registró un total de 1.28 billones de dólares en valores estadounidenses, cifra que comprende 344,000 millones de dólares en acciones, 186,000 millones en bonos de agencias gubernamentales, 17,000 millones en bonos corporativos y 657,000 millones en bonos del Tesoro a largo plazo.
Beijing describe la disminución de sus tenencias de bonos del Tesoro como una forma de diversificación. En abril de 2025, Zou Lan, subgobernador del Banco Popular de China, afirmó que las inversiones de las reservas de divisas de China se habían "diversificado eficazmente". En enero de 2026, un profesor de la Universidad de Finanzas y Economía de Shanghái declaró al medio estatal Global Times que dicha reducción reflejaba una "optimización y diversificación" de los activos extranjeros
A pesar de las afirmaciones de Beijing, no ha existido una diversificación en el sentido estricto del término: China simplemente ha sustituido unos títulos denominados en dólares estadounidenses por otros valores e inversiones también denominados en dólares. Entre noviembre de 2013 y finales de 2023, China vendió 183.100 millones de dólares en bonos del Tesoro, al tiempo que adquiría 543.500 millones de dólares en bonos de agencias estadounidenses, incluida deuda respaldada por Fannie Mae y Freddie Mac.
Las cifras comunicadas por el Departamento del Tesoro abarcan las tenencias registradas en entidades custodias con sede en EE. UU., mientras que los valores mantenidos en cuentas de custodia en el extranjero podrían no atribuirse a sus propietarios reales. Los analistas señalan que China también posee bonos del Tesoro a través de custodios externos, como Euroclear en Bélgica y Clearstream en Luxemburgo; las estadísticas estadounidenses registran estas tenencias bajo dichos países en lugar de bajo China.
En julio, las tenencias declaradas de Bélgica ascendían a 470.7 millones de dólares, frente a los 618,000 millones de China. Los analistas del mercado sostienen que una parte del total registrado en Bélgica se mantiene en custodia por cuenta de China. Brad Setser, del Consejo de Relaciones Exteriores (Council on Foreign Relations), escribió en abril que los datos estadounidenses son coherentes con el uso muy agresivo que China ha hecho de custodios no estadounidenses durante los últimos cinco años.
Setser estimó que alrededor de 1.8 billones de dólares de los 3.3 billones que conforman las reservas oficiales de China están denominados en dólares. Asimismo, calculó que los bancos comerciales estatales chinos poseen cerca de 1.1 billones de dólares en activos en esa moneda, que sus bancos de política pública podrían tener cerca de 1 billón de dólares en créditos en el extranjero (en su mayoría denominados en dólares) y que la mayor parte de los 450,000 millones de dólares en activos extranjeros de la China Investment Corp. está en dólares.
Setser concluyó que China dejó de incrementar sus reservas oficiales mientras sus bancos y fondos estatales continuaban acumulando dólares, y que el país podría poseer más dólares fuera de sus reservas oficiales que dentro de ellas.
Si bien China sigue dependiendo de los activos denominados en dólares, la inversión extranjera en el país está disminuyendo. La inversión directa estadounidense desciende desde 2020 —en términos ajustados por inflación—, a medida que las empresas de EE. UU. recortan nuevos proyectos, adquisiciones y gastos de capital en el país asiático.
Los inversionistas extranjeros redujeron su tenencia de bonos del gobierno chino, pasando de una cifra récord de 2.45 billones de yuanes a finales de 2021 a 2.01 billones de yuanes (aproximadamente 282,000 millones de dólares) en agosto de 2025; el nivel más bajo desde enero de 2021. En comparación, la tenencia extranjera de bonos del Tesoro de EE. UU. alcanzó los 9.1 billones de dólares en 2025, una cifra más de 30 veces superior a la inversión extranjera en deuda pública china.
La inversión extranjera en acciones y bonos estadounidenses también supera a la realizada en los mercados chinos. Al 30 de junio de 2025, la tenencia extranjera de valores estadounidenses ascendía a 35.35 billones de dólares, de los cuales 19.86 billones correspondían a acciones. Por su parte, la tenencia extranjera de acciones y bonos chinos (en el mercado local) superó el billón de dólares a finales de 2025, según la Administración Estatal de Divisas de China.
Más allá de las acciones y los bonos, Estados Unidos se mantuvo en 2025 como el principal receptor mundial de inversión extranjera directa, con una entrada de 277,000 millones de dólares. En el caso de China, el flujo de inversión cayó a unos 116,000 millones de dólares en 2024 y a 105,000 millones en 2025, frente a los más de 160,000 millones registrados en 2023.
La percepción de que China está deshaciéndose de bonos del Tesoro estadounidense favorece los intereses de Beijing, al presentar al dólar y a la economía de Estados Unidos como débiles; esto ayuda a China a promover el yuan como una alternativa y a fortalecer su posición negociadora.
Durante la guerra comercial de 2018-2019, Reuters describió una posible venta masiva de bonos del Tesoro por parte de China como la "opción nuclear", la cual probablemente desestabilizaría los mercados financieros mundiales y provocaría un aumento de los tipos de interés. Analistas de Trivium China señalaron, por el contrario, que tal medida sería ineficaz, ya que la Reserva Federal podría comprar los bonos del Tesoro de los que China se desprendiera.
Alicia García-Herrero, economista jefe para Asia-Pacífico en Natixis, afirmó que la intención de China es, "principalmente, demostrar" a Estados Unidos que tiene la capacidad de vender grandes cantidades de bonos del Tesoro. Durante un periodo previo de volatilidad en el mercado de bonos, Ataru Okumura, estratega de SMBC Nikko, escribió que, si China vendiera bonos del Tesoro como represalia, tendría un incentivo para hacer ver que tal acción causaría turbulencias financieras, con el fin de mejorar su poder de negociación frente a Estados Unidos.
Los medios de comunicación estatales chinos ya han utilizado esta herramienta anteriormente. En 2020, mientras la administración Trump presionaba a Beijing, el diario estatal Global Times citó a expertos que sugerían que China podría reducir gradualmente sus tenencias hasta unos 800,000 millones de dólares, argumentando que el creciente déficit federal estadounidense aumentaba el riesgo de impago.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, ha restado importancia a la preocupación de que China pueda utilizar sus activos como arma. El dominio global del dólar, la limitada aceptación del yuan y la continua dependencia de China respecto a los activos denominados en dólares ponen de manifiesto que las amenazas del régimen carecen de fundamento; asimismo, contradicen las afirmaciones —tanto de críticos como de comentaristas favorables a Beijing— de que el yuan está desplazando al dólar.
Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen al autor y no reflejan necesariamente el punto de vista de The Epoch Times.
























