Opinión
Cuba vuelve a ser noticia.
Durante décadas, Cuba desempeñó un papel recurrente como activo estratégico para los rivales más importantes de Estados Unidos. Durante la Guerra Fría, fue la Unión Soviética comunista. Hoy en día, es la China comunista.
La geografía es el mayor activo estratégico de Cuba
Ubicada a solo 90 millas de Florida, Cuba ocupa una de las posiciones de inteligencia más ventajosas del hemisferio occidental. A medida que se expanden las ambiciones globales del Partido Comunista Chino (PCCh), cultivar una relación estratégica a largo plazo con La Habana ofrece a Beijing oportunidades que van mucho más allá del impacto limitado de las simples relaciones comerciales y diplomáticas con esta pequeña nación.Pocas ubicaciones ofrecen un mejor acceso para monitorear la actividad a lo largo de la costa sureste de Estados Unidos. Cuba se encuentra a ambos lados de las rutas marítimas que conducen al Golfo de México (Golfo de América) y está cerca de numerosas instalaciones militares estadounidenses, incluidas las ubicadas en Florida y en toda la región sureste de Estados Unidos.
Esto tampoco es un secreto de Estado.
Funcionarios estadounidenses han expresado su preocupación de que las instalaciones vinculadas a China (y a Rusia) en Cuba puedan apoyar la recopilación de inteligencia de señales (SIGINT) contra las comunicaciones militares de Estados Unidos, la actividad satelital y las emisiones electrónicas.
En 2024, el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) publicó imágenes satelitales que identificaban varios sitios en Cuba que, según la evaluación de los investigadores, presentaban características compatibles con instalaciones de inteligencia de señales.
El informe no llegó a concluir cómo se operan dichas instalaciones, pero argumentó que merecen un escrutinio minucioso.
Recolección de inteligencia sin bases permanentes
Esto se asemeja a la preferencia de China por una estrategia de espionaje de bajo perfil.A diferencia de Estados Unidos, China ha evitado en general establecer grandes bases militares en el extranjero. En su lugar, el PCCh ha puesto cada vez más énfasis en la infraestructura de doble uso, los puertos comerciales, las telecomunicaciones, las instalaciones satelitales y las alianzas de inteligencia que pueden proporcionar ventajas estratégicas sin necesidad de mantener grandes despliegues de tropas en el extranjero.
No obstante, funcionarios de inteligencia estadounidenses han declarado públicamente que China está ampliando sus capacidades de inteligencia en el extranjero, incluso en Cuba. Funcionarios chinos y cubanos han negado repetidamente las acusaciones de que Beijing opera bases de espionaje en la isla, calificando dichos informes de motivados políticamente.
Más que puestos de escucha
El interés del PCCh en Cuba va más allá de la vigilancia electrónica. Una relación estrecha con Cuba representa tanto un valor práctico como un significado simbólico.La isla ofrece la oportunidad de profundizar su influencia en el Caribe, o incluso de restablecer su credibilidad. Téngase en cuenta que, durante las últimas dos décadas, Beijing ha ampliado de manera constante su presencia económica y diplomática en toda América Latina mediante inversiones en infraestructura, acuerdos comerciales, financiamiento para el desarrollo y exportaciones de tecnología.
China estaba y sigue estando muy interesada en demostrar su capacidad para competir con Estados Unidos dentro de la esfera de influencia tradicional de Washington, lo cual constituye otra razón por la que Cuba es importante para Beijing. Esto es particularmente relevante a la luz de la reciente destitución por parte de Estados Unidos del dictador venezolano Nicolás Maduro y de la reducción de la influencia del PCCh en Panamá.
Vigilancia de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos
Para Estados Unidos, la necesidad de frenar la influencia del PCCh en la región es real y urgente. En caso de que la recopilación de inteligencia vinculada a China continúe expandiéndose en Cuba, los analistas consideran que las instalaciones podrían contribuir a monitorear diversas formas de actividad electrónica que se originan en el sureste de Estados Unidos.¿Puede Washington expulsar a China de Cuba?
Estados Unidos cuenta con diversas opciones a su disposición para reducir la influencia del régimen chino en Cuba. Una de ellas podría ser secuestrar al líder cubano Miguel Díaz-Canel y/o a Raúl Castro durante la noche. Estados Unidos cuenta con un marco legal contra Castro y los dirigentes cubanos, similar al que se aplica a Maduro, que le permitiría actuar dentro de un contexto legal.Estados Unidos también podría endurecer los controles de exportación y las sanciones dirigidas a entidades cubanas involucradas en la opresión, o incluso en la cooperación militar o de inteligencia.
Por otro lado, Washington podría buscar un acercamiento más estrecho con La Habana mediante un enfoque de "zanahoria y palo".
Estados Unidos podría ofrecer un alivio selectivo de las sanciones y/o una mayor cooperación económica para reducir la dependencia de Cuba de la financiación china. Eso podría persuadir a La Habana de aceptar una relación económica más estrecha con Estados Unidos, lo que permitiría a la empobrecida nación insular cosechar finalmente los beneficios de su proximidad a Estados Unidos, de la misma manera que lo han hecho México y Canadá.
¿Riesgos de una escalada?
¿Existe el riesgo de que Cuba se acerque más a China bajo la presión de Estados Unidos?Potencialmente, sí.
Durante la Guerra Fría, los esfuerzos estadounidenses por aislar a La Habana contribuyeron a una cooperación más estrecha entre la Unión Soviética y Cuba. Sin embargo, dada la política reciente de Estados Unidos hacia Venezuela, parece poco probable que Beijing tome medidas para contrarrestar directamente la hegemonía estadounidense en lo que respecta a Cuba.
No obstante, China está proporcionando paneles de energía solar, que son muy necesarios para reemplazar parcialmente la energía que solía provenir del petróleo venezolano, así como ayuda económica. Ambas ayudas están aumentando a medida que crece la presión de Estados Unidos sobre Cuba.
Mientras tanto, es probable que Beijing presente la presión estadounidense como una prueba más de que Washington se opone a que las naciones soberanas elijan sus propias alianzas internacionales.
El problema es que las acciones tienen consecuencias. Permitir que el régimen chino espíe libremente las operaciones militares y las comunicaciones de Estados Unidos desde territorio cubano es una política que los líderes cubanos saben que está sujeta a una respuesta por parte de Estados Unidos.
Al menos, así es en el caso de esta administración estadounidense.
Las opiniones expresadas en este artículo son del autor y no reflejan necesariamente los puntos de vista de The Epoch Times.




















