Estados Unidos destinó 150 millones de dólares en ayuda de emergencia para Venezuela tras los catastróficos terremotos registrados este miércoles, que hasta el momento han dejado 188 muertos y 1520 heridos.
El Departamento de Estado de EE. UU. emitió un comunicado el 25 de junio en el que confirmó el envío de 100 millones de dólares al fondo común para el país sudamericano, gestionado por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).
Asimismo, informó que destinará otros 50 millones de dólares "en nuevas subvenciones bilaterales a socios sobre el terreno en Venezuela", entre los que se encuentran las organizaciones World Vision, Samaritan's Purse, Catholic Relief Services, el Cuerpo Médico Internacional, la Organización Internacional para las Migraciones y el Programa Mundial de Alimentos.
La tarde del 24 de junio, Venezuela fue sacudida por dos potentes terremotos en menos de un minuto. El primero alcanzó una magnitud de 7.2, seguido por un sismo principal de magnitud 7.5, informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Además del apoyo financiero, el presidente de EE. UU., Donald Trump, solicitó "desplegar esfuerzos de búsqueda y rescate y colaborar con las autoridades interinas venezolanas para hacer frente a las graves necesidades del pueblo venezolano", según el comunicado.
Horas antes, el secretario de Estado, Marco Rubio, informó que EE. UU. ya había comenzado a desplegar equipos de búsqueda y rescate y señaló que esa era una prioridad en la respuesta al devastador desastre en Venezuela.
"Esas son las necesidades más urgentes, las que se atienden a corto plazo, durante las próximas 48 a 72 horas, porque en las operaciones de búsqueda y rescate se trata de llegar a las personas mientras aún se pueda salvarles la vida. Están sepultadas bajo los escombros", detalló el secretario durante una visita a Baréin, en el marco de una gira por el Golfo.
Un trabajador de Protección Civil se sienta tras los terremotos de 7.2 y 7.5 de magnitud que sacudieron Venezuela y otras regiones del Caribe el 25 de junio de 2026 en Caracas, Venezuela. (Edilzon Gamez/Getty Images)El Departamento de Estado añadió que está coordinando con el Departamento de Defensa —que utilizará aeronaves de ala fija y de ala rotatoria— el traslado rápido de los equipos de búsqueda y rescate, la evaluación de los daños y el envío de ayuda humanitaria a las zonas afectadas.
El Equipo Regional de Respuesta para Asistencia ante Desastres (DART, por sus siglas en inglés), integrado por expertos de ambos departamentos, desplegó dos equipos de respuesta de los departamentos de bomberos del condado de Fairfax, Virginia, y del condado de Los Ángeles, California. Los equipos están integrados por bomberos, médicos, ingenieros estructurales y especialistas en búsqueda y rescate con perros.
Además del apoyo de Estados Unidos, Venezuela ha recibido asistencia internacional de países de todo el mundo. Entre ellos, México y Chile, con experiencia en la respuesta a este tipo de desastres, anunciaron el envío de equipos de búsqueda y rescate de sobrevivientes.
Argentina, Brasil, Perú, Paraguay, Costa Rica, Guatemala, Cuba y Uruguay son otros de los países latinoamericanos que ofrecieron ayuda a Caracas.
La Unión Europea también se sumó al esfuerzo al coordinar la ayuda ofrecida por España, Italia y la República Checa, además de activar su sistema satelital Copernicus para evaluar las zonas afectadas.
China y Rusia también expresaron su solidaridad con el país sudamericano y señalaron que proporcionarían la ayuda y la asistencia necesarias.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, agradeció a Estados Unidos y a otros países por la asistencia brindada tras los devastadores terremotos.
"Agradecemos esta expresión de solidaridad hacia Venezuela en una etapa tan compleja, marcada por el impacto de la catástrofe natural que ha afectado a varias regiones del territorio nacional", escribió Rodríguez en X tras conversar por teléfono con el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio.
Con información de Estela Hernández, Jill McLaughlin, Melanie Sun y EFE.





















