La Secretaría de Marina de México (SEMAR) aseguró más de cuatro toneladas de cocaína durante un operativo marítimo en aguas del Océano Pacífico. El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, destacó la acción como “otro golpe contra los cárteles” y resaltó la cooperación entre ambos países en materia de seguridad.
“En las costas de Chiapas y Oaxaca, fueron aseguradas tres embarcaciones, detenidas 13 personas y decomisadas más de 4 toneladas de cocaína”, informó el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, el lunes 3 de agosto a través de X.
El funcionario señaló que la operación encabezada por la Secretaría de Marina evitó que “millones de dosis llegaran a las calles” y afectó “de manera significativa las capacidades operativas y financieras de las organizaciones criminales”.
Johnson retomó el anuncio de Harfuch y afirmó que el operativo representa “otro golpe importante contra los cárteles”.
“Estas acciones están interrumpiendo a las organizaciones criminales y previniendo que millones de dosis lleguen a nuestras comunidades. Bajo el liderazgo del presidente Donald Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum, nuestra cooperación sigue entregando resultados”, escribió el embajador estadounidense.
Harfuch también informó que durante la actual administración se han asegurado más de 80 toneladas de cocaína en mares mexicanos.
La Secretaría de Marina informó en un comunicado que el aseguramiento fue resultado de operaciones de vigilancia marítima realizadas por la Armada de México en funciones de Guardia Costera.
Frente a las costas de Oaxaca, elementos navales interceptaron dos embarcaciones menores y aseguraron 127 bultos y 42 tabiques con presunta cocaína, con un peso aproximado de tres toneladas. En esta acción fueron detenidas 10 personas y asegurados seis motores fuera de borda.
En otro operativo frente a Chiapas, la Marina aseguró dos embarcaciones más con 1423 kilos de presunta cocaína y más de 2000 litros de combustible, además de detener a seis personas.
Operativo ocurre en medio de presión bilateral contra los cárteles
El decomiso ocurre mientras México y Estados Unidos mantienen una agenda de cooperación, pero también diferencias sobre la estrategia para combatir al narcotráfico transnacional.El presidente Donald Trump ha insistido en reforzar las acciones contra los cárteles mexicanos y ha señalado que su gobierno ha reducido las rutas marítimas de tráfico de drogas, por lo que ahora concentraría esfuerzos en los cruces terrestres.
“Odio decirle esto a México, pero ahora nos enfocamos en los cruces por tierra, porque el mar era más difícil”, dijo Trump el 10 de junio durante la promulgación de la Ley para Asegurar a Estados Unidos en el Despacho Oval.
El mandatario estadounidense también afirmó que anteriormente algunos narcotraficantes detenidos eran liberados y regresaban a operar en embarcaciones.
Más recientemente, el jefe adjunto de gabinete de la Casa Blanca para Políticas y asesor de Seguridad Nacional, Stephen Miller, cuestionó la capacidad del Estado mexicano para combatir a los grupos criminales y afirmó que los cárteles controlan territorio en México.
"En México, el sistema de justicia, el sistema político y el sistema legal no funcionan, porque tienen territorio controlado y ocupado por organizaciones terroristas que matan, extorsionan, secuestran o asesinan a cualquiera que se interponga en su camino", dijo Miller el 27 de julio.
Sus declaraciones fueron rechazadas por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien afirmó que en México “gobierna el pueblo” y defendió la estrategia de seguridad de su administración.
“En México gobierna el pueblo, no gobierna nadie más, gobierna el pueblo. Y somos un gobierno del pueblo. Y combatimos y trabajamos todos los días por la seguridad y la paz en nuestro país. Y hay resultados”, dijo Sheinbaum durante su conferencia del 28 de julio en Palacio Nacional.
Con información de Eduardo Tzompa.





















