El Departamento del Tesoro de EE. UU. impuso sanciones financieras contra el presidente cubano Miguel Díaz-Canel y a sus familiares cercanos. Así como a un hijo y nieto de Raúl Castro.
Entre los sancionados de la lista destaca el presidente Díaz-Canel Bermúdez, su esposa Lis Cuesta, y su hijastro Manuel Anido Cuesta. También aparece el hijo de Raúl Castro, Alejandro Castro Espín, y su nieto Raúl Alejandro Castro Calis.
Además de estos miembros de alto perfil, aparecen organizaciones de la estructura política de la isla. Se trata de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP). También se incluye al Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR) y la agencia de viajes Amistur Cuba S.A.
El secretario de Estado, Marco Rubio, dijo en un posteo de X que estas sanciones apuntan a una red que permite y financia las operaciones subversivas y radicales de Cuba.
"La Administración Trump ya no tolerará regímenes marxistas radicales en nuestro hemisferio que busquen amenazar la seguridad nacional de EE. UU. y participar en operaciones de influencia para exportar su ‘revolución’ venenosa y malvada a nuestro país y al resto del mundo", escribió el funcionario, cuya familia tiene raíces cubanas.
Momentos antes de que se hiciera público el anuncio sobre las sanciones, el presidente Donald Trump respondió a una reportera en la Casa Blanca si las sanciones a Cuba están destinadas a acelerar el colapso de la isla.
"No solo queremos que sea un país bien administrado que pueda alimentar a su gente. Es un país fallido", respondió el presidente Trump. "Cuba ha colapsado. Lo manejaremos tan pronto como nos encarguemos de la República Islámica de Irán".
Díaz-Canel respondió a las sanciones en la plataforma de redes sociales X.
"Esta ceguera política se suma a las medidas coercitivas aplicadas en las últimas semanas contra nuestro país, diseñadas para perjudicar al pueblo cubano".
Acusó a Estados Unidos de "nuevas declaraciones amenazantes contra Cuba" y prometió resistencia "para afrontar los peores escenarios y resistir la embestida imperial".
El canciller cubano Bruno Rodríguez, por su parte, dijo que las sanciones son la "última muestra del plan intervencionista estadounidense de presentar a Cuba como una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos", en una publicación en X.
"Cada acción estadounidense dirigida a construir un escenario de conflicto entre los dos países estará destinada al fracaso", agregó.
Las medidas sancionatorias prohíben cualquier operación financiera o comercial con las personas y organizaciones incluidas en la lista. Además, todos los bienes y activos que estas mantengan bajo jurisdicción de Estados Unidos quedan congelados.
Este anuncio ocurre a unas semanas de que el Departamento de Justicia (DOJ) presentó una acusación formal contra Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de la organización de exiliados cubanos Hermanos al Rescate en 1996.
A Castro se le imputan cargos por conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses, 2 cargos relacionados con la destrucción de aeronaves y 4 cargos por homicidio.
El DOJ señala que aviones militares que operaban bajo el mando de Raúl Castro lanzaron misiles aire-aire contra dos de las aeronaves de Hermanos al Rescate sin previo aviso afuera del espacio aéreo cubano. Como resultado de esta acción murieron cuatro personas: Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales.
"Por primera vez en casi 70 años, altos líderes del régimen cubano enfrentan cargos en Estados Unidos por presuntos actos de violencia que causaron la muerte de ciudadanos estadounidenses", dijo el fiscal general interino Todd Blanche, en ese momento.
En una reciente entrevista, Blanche declaró que las autoridades estadounidenses harán "todo lo posible" para llevar a Castro ante la justicia.
"Como con cualquiera que sea procesado fuera de este país —lo cual hacemos todo el tiempo— el objetivo de la acusación no es solo el papel en el que está impreso, es traer a la persona acusada a este país, a un tribunal de justicia, y hacer que se enfrente a la justicia", dijo el funcionario estadounidense en referencia al caso del menor de los Castro.
Blanche puso como ejemplo el caso del exlíder venezolano Nicolás Maduro quien fue capturado en enero en Caracas por el ejército estadounidense por acusaciones de narcotráfico.
En 2018, Díaz-Canel sucedió a Raúl Castro tras ser elegido por la Asamblea Nacional del Poder Popular de la isla. Al tomar poder, Díaz-Canel se convirtió en el primer mandatario en la isla en no llevar el apellido Castro en décadas, ya que durante casi 60 años los cubanos Fidel y Raúl rigieron el país.
Desde entonces Díaz-Canel ha presidido una crisis cada vez más grave en la isla caribeña.
Con información de Estela Hernández y de Kimberly Hayek.
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