Opositores, expertos y representantes del exilio cubano se reunieron este 5 de agosto en Miami para trabajar en una hoja de ruta ante lo que consideran un "inminente" cambio político en Cuba.
La reunión, organizada por la Asamblea de la Resistencia Cubana dentro del Acuerdo de Liberación Nacional, presentó el llamado Plan de Salvación Nacional, una propuesta que contempla diversas áreas como seguridad, economía, energía, salud, libertad y elecciones.
René Bolio, presidente de la Comisión Justicia Cuba, explicó a The Epoch Times que existe una sensación cada vez más fuerte, tanto dentro de la isla como en el exilio, de que Cuba podría estar "inmediatamente cerca de un cambio real".
"El mensaje central de todo el día fue que estamos listos para la transición", afirmó Bolio.
El también abogado mexicano dijo que el plan busca preparar una respuesta ante una eventual transición y no tratar la libertad de Cuba como un objetivo lejano. Además destacó el firme compromiso del gobierno de Estados Unidos con la libertad de Cuba de mano del secretario de Estado, Marco Rubio.
La presión del gobierno estadounidense sobre La Habana se ha incrementado en los últimos meses mediante la imposición de sanciones dirigidas a empresas estatales, agencias gubernamentales y altos funcionarios. Desde que regresó el presidente Donald Trump a la Casa Blanca en 2025, Estados Unidos ha restablecido una política de "máxima presión" hacia Cuba, lo que ha provocado un deterioro de las relaciones formales entre ambos países.
Además, Cuba perdió su principal sustento económico —el petróleo venezolano subvencionado— luego de que en enero de este año se diera la captura de Nicolás Maduro, por lo que la isla entró en una grave crisis energética y económica.
José Daniel Ferrer, de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), sostuvo que el proceso de transición ya está en marcha y lo vinculó con las protestas que ocurren dentro de la isla.
"Podemos afirmar que ya esa transición se está moviendo", dijo Ferrer al medio independiente cubano Cubanet. El opositor mencionó las protestas, barricadas y acciones contra instalaciones policiales y del Partido Comunista como señales de ese proceso a lo que él denomina "hogueras libertarias".
"Todo eso indica, sin lugar a duda, de que la transición a la democracia ya comenzó y resulta imparable", dijo.
Silvia Iriondo, presidenta de Mar por Cuba, coincidió en la necesidad de prepararse para un eventual cambio.
"El momento es ahora", dijo al medio cubano. "Y creo que se están dando pasos sumamente necesarios e importantes para lograr una transición verdaderamente democrática que conduzca a Cuba a la mejor gestión gubernamental después de 67 años de tiranía".
Orlando Gutiérrez-Boronat, secretario general de la Asamblea de la Resistencia Cubana, señaló que el encuentro forma parte de una serie de reuniones con cubanos que han desarrollado sus carreras fuera de la isla y que ahora buscan aportar a su reconstrucción.
"Su sueño es apoyar al pueblo que está en Cuba para poder construir un gobierno democrático", dijo al medio.
Gutiérrez-Boronat planteó un periodo de transición que no supere los 24 meses, con un gobierno provisional de carácter técnico y patriótico que no busque perpetuarse en el poder.
El objetivo, dijo, sería "encauzar el país y devolver la soberanía plenamente al pueblo de Cuba".
Uno de los principales planteamientos del encuentro fue la necesidad de contar con estructuras preparadas para asumir distintas áreas durante una eventual transición. Entre las áreas mencionadas están las transmisiones eléctricas, programación, planeamiento estratégico, economía, política y seguridad.
Luis Zúñiga, expreso político cubano, destacó el talento profesional que existe en el exilio y que podría contribuir a ese proceso. También planteó la necesidad de preparar una policía no politizada y orientada al servicio de la población.
"El futuro de Cuba es enormemente potencial y grandioso", dijo a Cubanet. "Y el único obstáculo se llama la dictadura comunista".
La seguridad también ocupó un lugar central en las propuestas.
Manuel Morales, jefe retirado de la policía de Miami, consideró que la seguridad y la paz deben ser la base de una transición democrática.
Su propuesta busca establecer pasos específicos para mantener la seguridad desde el primer día de un eventual gobierno provisional, y a su vez, transmitir a la población que la policía responde a un gobierno democrático.
La organización de elecciones libres también fue uno de los temas centrales. Alina García, supervisora de elecciones, sostuvo que primero debe establecerse un gobierno transitorio y después organizar elecciones libres, justas y transparentes.
"Yo tengo mucha fe en el pueblo cubano", dijo García al medio, quien además planteó un proceso de registro de ciudadanos cubanos mayores de 18 años y la definición de los parámetros para los candidatos.
También consideró que quienes integren el equipo de transición no deberían aspirar posteriormente a cargos públicos.
Para Nicolás Gutiérrez, abogado, otro elemento fundamental será establecer el Estado de Derecho y respetar la propiedad privada.
Gutiérrez sostuvo que Cuba necesitará incentivar una inversión masiva y planteó reconocer a los legítimos dueños de propiedades confiscadas, mediante restitución o compensación. A su juicio, esto permitiría generar confianza para atraer nuevas inversiones al país.
La reconstrucción de Cuba también fue abordada desde el sector agrícola. Hugo Orizondo, ingeniero químico, afirmó que la isla cuenta con condiciones naturales suficientes y vastas para producir alimentos y cuestionó que exista escasez en un país con esa capacidad agrícola.
"Cuba no es un país pobre en recursos agrícolas", dijo al medio cubano.
Orizondo consideró fundamental preparar un plan correctivo para garantizar el abastecimiento de alimentos durante una eventual transición.
"Si hay algo que no debe pasar en Cuba es que no haya alimentos", afirmó.
Madeline Pumariega, presidenta del Miami Dade College, destacó la importancia de trabajar desde ahora en los pilares de una futura Cuba libre como comercio, educación y elecciones libres.
Por su parte, Juan Carlos Bermúdez, comisionado de Miami Dade County, también destacó la necesidad de unir las capacidades del exilio con las de quienes permanecen dentro de Cuba.
"Estamos más cerca que nunca de empezar esa reconstrucción", afirmó, aunque advirtió que el proceso no será fácil.
Con información de Emel Akan.
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