Nathaniel Morris, el nuevo embajador designado por EE. UU. en Colombia, dijo ante el Senado que el presidente electo del país sudamericano, Abelardo de la Espriella —quien mañana estará juramentando como presidente de la nación—, le comunicó que romperá la adhesión con Beijing sobre la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI, por sus siglas en inglés), también conocido como la Nueva Ruta de la Seda.
"Me he sentido muy alentado por el presidente electo [De la Espriella] y su compromiso de retirarse de ese Memorando de Entendimiento", contestó el embajador a los cuestionamientos del presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Jim Risch, sobre el Memorando de Entendimiento (MOU) para unirse a la iniciativa de la Franja y la Ruta, durante una audiencia del 5 de agosto.
"Y creo, obviamente, que todas las naciones tienen que tomar una decisión sobre con quién quieren hacer negocios, si con Estados Unidos o con China", agregó el embajador.
El diplomático explicó que prevé una "oportunidad extraordinaria para abrir nuevamente la economía colombiana", al tiempo que recordó que Estados Unidos se ha enfrentado a diversos desafíos en su relación con Colombia, responsabilizando al gobierno de Gustavo Petro por esto.
No obstante, dijo que, con el nuevo presidente electo, se ve un panorama más optimista en el que Estados Unidos podrá realizar inversiones que beneficiarán la seguridad de ambos países.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, y el líder chino Xi Jinping firmaron el acuerdo de cooperación para adherir al país a la Iniciativa de la Franja y la Ruta —también conocida como la Nueva Ruta de la Seda— el 14 de mayo, en el marco de la IV Reunión Ministerial del Foro China-América Latina, que se celebró el 13 de mayo en el Gran Palacio del Pueblo en Beijing.
El gobierno de Gustavo Petro informó sobre la firma de cooperación con China ese mismo día a través de un comunicado.
Según el documento, este plan de cooperación pretende que ambos países trabajen en áreas clave como la economía, la ciencia, la tecnología, el medio ambiente, la cultura y la reindustrialización de sectores estratégicos colombianos.
Con esta incorporación, según el mandatario, se espera en el corto plazo reducir el déficit comercial de 14 mil millones de dólares que tiene Colombia con China, que representa "prácticamente todo el déficit comercial de Colombia".
El régimen chino también comunicó sobre el encuentro y el líder chino Xi expresó que Colombia "es un país importante en América Latina, y la parte china siempre ha visto el desarrollo de las relaciones bilaterales desde una perspectiva estratégica y a largo plazo", según detalló el comunicado.
El documento expresa que Colombia debe tomar su adhesión a la Franja y la Ruta “como una oportunidad para promover la mejora de la calidad y la actualización de la cooperación bilateral”.
En su artículo de opinión “Dónde gana —y pierde— China en el mundo” de The Epoch Times, James Gorrie dice que la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) era "la joya de la corona de la visión global del líder chino" que pretendía canalizar una inversión destacable en infraestructura al "Sur Global" y a otros países relegados. Según el autor, la BRI "era el principal vehículo a través del cual Beijing extendería y ampliaría su influencia geopolítica"; no obstante, señala que esta estrategia funcionó solo por un tiempo.
Gorrie explica que la iniciativa de la Franja y la Ruta y sus socios participantes "se encuentran ahora sumidos en una creciente crisis de deuda, con proyectos de infraestructura en todo el sudeste asiático y África que luchan por cumplir incluso con los pagos de intereses, y la deuda exterior pendiente de China superando el billón de dólares".
El autor cita la reiterada advertencia del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre los niveles de deuda insostenibles, préstamos abusivos por parte de Beijing y una falta de transparencia en los proyectos. Señala que ocho países suscritos a la Iniciativa de Beijing, entre ellos Yibuti, Laos, Pakistán y Tayikistán, se enfrentan a un alto riesgo de sobreendeudamiento debido a los préstamos de la BRI.
De acuerdo con datos del Green Finance & Development Center, un centro de investigación de la Universidad de Fudan en China, actualmente la Iniciativa de la Franja y la Ruta cuenta con 150 miembros —incluyendo a China— de los cuales 22 países son de América Latina y el Caribe, entre ellos destacan Argentina, Chile, Bolivia, Ecuador, Perú, Cuba y Nicaragua. Mientras que Panamá se retiró de la iniciativa en 2025.
Ante al avance de la influencia de Beijing, así como de otros países o entidades que intentan influir en el hemisferio occidental, el gobierno de Donald Trump creó el Escudo de las Américas, una coalición formada por una docena de países de Latinoamérica y el Caribe, que además de contrarrestar este impacto, busca el trabajo conjunto para combatir amenazas en el hemisferio como el narcotráfico y el terrorismo.
La coalición fue convocada a través de una cumbre por Trump a inicios de marzo y cuenta con socios clave como Argentina, El Salvador, Ecuador, República Dominicana y Panamá. Mientras que Colombia y Perú expresaron su interés en formar parte de la coalición, según lo informaron sus nuevos presidentes.
Con información de Yeny Sora.
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