Un encuentro fortuito con una niña en la frontera —quien había sido violada mientras intentaba cruzar hacia Estados Unidos— marcó a Tom Homan mucho antes de que se convirtiera en el "zar de la frontera" del presidente.
Esa experiencia fue un momento decisivo en sus 40 años de carrera en las fuerzas del orden y ayuda a explicar por qué Homan salió de su retiro para supervisar el endurecimiento de las políticas fronterizas.
"Nunca me olvidé de ella", dijo Homan al presentador Jan Jekielek en un episodio del programa American Thought Leaders de EpochTV, emitido el 26 de septiembre.
"Esa niña nunca volverá a ser la misma", afirmó. "Hay muchas cosas que se han quedado grabadas en mi mente a lo largo de 40 años que me convirtieron en quien soy hoy, y que explican por qué lucho con tanta determinación".

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En una entrevista exclusiva con The Epoch Times, Homan habló sobre su etapa en la administración Trump. También explicó cómo logró establecer "la frontera más segura de la historia" y, al mismo tiempo, alcanzar cifras récord de detenciones y deportaciones de inmigrantes ilegales, a pesar de las resistencias legales y políticas.
Homan señaló que algunas personas prefieren creer que cruzar ilegalmente la frontera hacia Estados Unidos es un delito sin víctimas, pero no es así.
Homan afirmó que, bajo la administración Biden, 4000 inmigrantes indocumentados murieron al intentar cruzar la frontera y 250,000 estadounidenses fallecieron por intoxicación con fentanilo.
Señaló que, dado que las operaciones de narcotráfico y contrabando están dirigidas por delincuentes, las mujeres y los niños son especialmente vulnerables a la crueldad.
Homan señaló estadísticas que indican que hasta el 31 por ciento de las mujeres sufren agresiones sexuales durante la travesía para cruzar a Estados Unidos.
Además, están los "niños perdidos": menores no acompañados que fueron puestos en libertad en Estados Unidos y cuyo paradero se desconoce bajo la administración Biden.
Cuando el presidente Donald Trump pidió a Homan que regresara al gobierno federal para su segunda administración, localizar a los niños desaparecidos fue una de las principales prioridades.
"Me pidió que hiciera tres cosas: asegurar la frontera, llevar a cabo operaciones de deportación y encontrar a estos niños", dijo Homan.
Homan señaló que cerca de medio millón de niños fueron introducidos ilegalmente en Estados Unidos durante la administración Biden.
De ellos, unos 157,000 niños que cruzaron la frontera como menores no acompañados han sido localizados desde el inicio de la administración Trump, indicó Homan.
Muchos de los cuidadores de los menores no acompañados no respondieron a las verificaciones de bienestar, lo que provocó que el gobierno perdiera el rastro de casi 300,000 niños.
Señaló que localizar a menores no es tan sencillo como encontrar a adultos que dejan rastro digital y poseen vivienda y vehículo.
Para complicar aún más la situación, los investigadores tuvieron que basarse en información errónea proporcionada por los patrocinadores —como nombres falsos o direcciones incorrectas—; algunas de estas direcciones correspondían a supermercados, iglesias o estacionamientos.
El gobierno encontró a la mayoría de los niños a salvo con sus familias, pero Homan indicó que se halló a "demasiados" en situaciones de trabajo forzoso o trata con fines de explotación sexual.
Algunos patrocinadores tenían a su cargo hasta 22 niños. Homan señaló que se los patrocinadores vinculados con la trata de personas o el trabajo forzado están siendo procesados. Aún se desconoce el paradero de otros 140,000 niños, muchos de los cuales ahora tienen 18 o 19 años.
Una racha sin precedentes
Homan afirmó que, en los últimos 17 meses, ningún inmigrante indocumentado capturado por la Patrulla Fronteriza en la frontera suroeste ha sido puesto en libertad dentro del país.Sin embargo, señaló que el número de personas que logran eludir la vigilancia —aquellas que cruzan la frontera a escondidas sin ser detectadas— disminuyó, aunque no ha llegado a cero.
Esa cifra redujo de miles diarios a menos de 100, y se reabrieron puestos de control fronterizo para ayudar a interceptarlos, indicó.
Mientras tanto, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) registra cifras récord de detenciones y deportaciones, dijo Homan.
Afirmó que espera que las cifras de deportaciones vayan camino de batir un récord y superar el total de 409,000 registrado durante el año fiscal 2012 bajo la presidencia de Barack Obama. Rechazó las acusaciones de los críticos de que las cifras están infladas, señalando que el ICE y la Patrulla Fronteriza presentan sus informes por separado.
El ICE registró cifras récord de detenciones en junio, julio y agosto, a pesar de la existencia de más de 100 órdenes judiciales a nivel nacional y de más de 87,000 recursos de habeas corpus, indicó.
La CBP anunció el mes pasado que el número diario de detenciones en la frontera suroeste disminuyó un 94 por ciento en comparación con la administración Biden.
Con la frontera sur ya bajo control, la administración está centrando su atención en el norte.
Homan declaró que tiene la intención de concentrarse en la frontera norte con Canadá durante los próximos dos años, calificándola de "enorme vulnerabilidad para la seguridad nacional".
Basándose en informes de inteligencia y en su propia experiencia, señaló que las personas que representan una amenaza para la seguridad nacional pueden entrar en Canadá y luego cruzar a Estados Unidos con mayor facilidad que si intentaran ingresar a Estados Unidos por otras vías.
"Retórica y mentiras"
Homan afirmó que, en el actual clima de gran tensión política que afecta al ICE y a la Patrulla Fronteriza, los agentes trabajan en condiciones adversas para hacer cumplir la ley.Las agresiones contra los agentes aumentaron más de un 1000 por ciento, las amenazas crecieron más de un 6000 por ciento y los ataques con vehículos se incrementaron un 3200 por ciento, detalló.
Atribuyó el aumento de las amenazas y ataques contra los agentes federales encargados de expulsar a inmigrantes ilegales a una "retórica de odio", que incluye comparaciones con el nazismo por parte de los medios de comunicación y de funcionarios electos de izquierda.
Para enero, las tensiones derivaron en violencia cuando una operación del ICE en Minneapolis culminó con la muerte de dos ciudadanos estadounidenses. Ante la creciente tensión y los enfrentamientos entre manifestantes y agentes federales, Trump envió a Homan para hacerse cargo de la situación y rebajar la tensión.
Homan declaró que una de las primeras medidas que tomó al llegar a Minneapolis fue aumentar el personal de asuntos internos del Departamento de Seguridad Nacional, con el fin de garantizar que los agentes que no siguieran los procedimientos rindieran cuentas.
"Porque no podemos perder la confianza del pueblo estadounidense", afirmó.
Homan señaló que ningún agente del orden desea emplear fuerza letal, recurso permitido únicamente cuando hay una vida en peligro. Asimismo, indicó que se procesó a agentes que mintieron sobre diversos incidentes.
Homan expresó su frustración ante "la desinformación que algunos medios transmiten al pueblo estadounidense".
"Dedico la mayor parte del tiempo que paso en entrevistas con los medios a desmentir esas mentiras", declaró.
Por ejemplo, Homan afirmó que no son ciertas las informaciones sobre detenciones de inmigrantes indocumentados en escuelas, hospitales e iglesias.
El tiroteo protagonizado por un agente del ICE en Austin, Texas, en el que se vio involucrado un inmigrante venezolano indocumentado, se convirtió en el nuevo foco de controversia en el debate sobre la aplicación de las leyes de inmigración.
Homan señaló que la información difundida sobre el incidente de Austin estaba plagada de inexactitudes.
El repartidor de comida objeto de la intervención del ICE no se encontraba legalmente en el país, señaló Homan. El ICE actuaba en cumplimiento de una orden de deportación emitida por un juez.
Las versiones que afirmaban que el repartidor quedó discapacitado tras recibir un disparo y que se le negó atención médica eran falsas, indicó Homan.
Una abogada del repartidor, identificado como Wilber Rafael Garcés Pérez, declaró que este realizaba una entrega para DoorDash cuando agentes del ICE, a bordo de una camioneta sin distintivos, golpearon lateralmente su vehículo en dos ocasiones. La abogada afirmó que, tras ser hospitalizado, Pérez fue puesto bajo custodia del ICE aun con una bala alojada en la espalda.
Los documentos de acusación presentan una versión distinta de los hechos.
Tras ser interceptado por los agentes, Pérez se dio a la fuga y golpeó a un oficial en el torso con el retrovisor del lado del conductor, según una denuncia penal.
Las autoridades sostienen que los agentes persiguieron su vehículo —con las luces y sirenas activadas— a través de zonas comerciales y residenciales.
Más tarde, un agente logró alcanzar a Pérez y disparó su arma reglamentaria cuando este intentó atropellarlo con el automóvil, según la denuncia.
El 29 de septiembre, Pérez fue acusado de agredir, resistirse, interferir y obstaculizar la labor de un agente federal.
Aunque Homan no abordó los detalles específicos del tiroteo en Austin, afirmó que los agentes no disparan a nadie "simplemente por huir". El uso de fuerza letal está autorizado cuando la vida de alguien corre peligro.
Los demócratas aprovecharon rápidamente el incidente de Austin.
El representante Greg Casar (D-TX) acusó a los agentes del ICE de "aterrorizar al país durante demasiado tiempo" e instó a la ciudadanía a protestar pacíficamente contra "esta maquinaria letal de deportaciones masivas".
Si bien los demócratas han criticado duramente que la administración Trump detenga a inmigrantes indocumentados sin antecedentes penales, Homan señaló que la mayoría de ellos ha sido condenada o acusada de algún delito.
Entre el 60 por ciento y el 64 por ciento de los detenidos cuenta con condenas penales o cargos pendientes, que incluyen actividades relacionadas con pandillas y tráfico ilícito, indicó.
"Por las razones correctas"
Homan afirmó que, aunque los medios de comunicación lo han atacado personalmente, actúa movido por una profunda convicción moral que sigue guiándolo."Recibo mucho odio. A diario publican artículos para atacarme. No me importa... Estoy aquí por las razones correctas", declaró.
Asimismo, aseguró haberse prometido que, tras jubilarse —nuevamente—, seguirá ayudando a las familias que han sufrido a manos de los cárteles y de inmigrantes ilegales delincuentes.
Incluso ahora, sigue brindando apoyo a quienes han perdido a seres queridos a causa de delitos cometidos por inmigrantes indocumentados.
En septiembre, compartió un almuerzo en Georgia con los padres de Laken Riley, quienes aún lloran la muerte de su hija hace dos años. La estudiante de enfermería de 22 años fue asesinada por un inmigrante indocumentado mientras corría. Su muerte desató un debate nacional sobre la seguridad fronteriza y la política migratoria.
Antes de llegar a la entrevista con The Epoch Times, se negó a abandonar un evento para víctimas de delitos hasta que hablara con cada uno de los padres y madres de víctimas de delitos que estaban presentes.
"Por muchas veces que escuches sus historias, no puedes asimilarlas sin conmoverte, porque mi peor pesadilla es enterrar a uno de mis hijos, y ellos ya han pasado por eso", dijo Homan.
Dijo estar agradecido por la oportunidad que el presidente le brindó de servir al público.
"En general, me enorgullece trabajar para este presidente. Creo que es el mejor presidente que he conocido en mi vida", dijo.

























