SEATTLE—La policía detuvo a un sospechoso y buscaba a otro después de que se produjera un tiroteo en un concurrido festival gastronómico bajo la Space Needle de Seattle, que dejó tres personas muertas y otras cuatro heridas, entre ellas un niño pequeño.
Los investigadores creen que los dos sospechosos se disparaban entre sí y, aunque uno seguía prófugo, el subjefe de la policía de Seattle, Tyrone Davis, dijo en una conferencia de prensa el domingo por la noche que no había una amenaza actual para el público.
La policía no tenía una descripción del sospechoso que sigue prófugo, dijo.
“Todavía estamos tratando de entender lo que pasó”, dijo Davis.
Dos personas murieron en el lugar de los hechos y una tercera falleció en un hospital. Los cuatro heridos, entre ellos un niño de 2 años, fueron hospitalizados y se encuentran en condición estable, dijo Grace Nuñez, portavoz del Departamento de Bomberos de Seattle. El resto de los heridos eran adultos. Davis no pudo precisar si alguna de las víctimas había estado involucrada en el enfrentamiento.
Los disparos se produjeron alrededor de las 6 p. m., en las últimas horas del "Bite of Seattle", un festival anual de tres días que atrae a cientos de vendedores de comida y productos minoristas, así como a artistas.
Decenas de oficiales se encargaban de la seguridad en el evento y algunos vieron a uno de los sospechosos disparando, dijo Davis. Un sospechoso se entregó en el lugar, pero el otro huyó. Las autoridades registraron el recinto sin éxito.
Un gran número de policías y equipos de emergencia acudieron al lugar y comenzaron a evacuar el área alrededor del extenso complejo del Seattle Center.
Faith Adia Hunter dijo que ella y sus amigos acababan de comprar comida en un puesto de crepas cuando se escucharon los disparos. Se dio cuenta de que el tirador estaba cerca de ellos. Ella y otras personas se refugiaron en el cercano Museo Infantil de Seattle.
“Estábamos justo a su lado cuando empezó todo, así que salimos corriendo”, dijo Hunter. “Así que también nos pusimos a correr hacia el edificio junto con la multitud”.
En medio del caos, muchos vendedores salieron corriendo hacia las salidas, abandonando sus puestos de comida. Horas después, algunos se arremolinaban fuera de la cinta policial, preguntándose cuándo se les permitiría regresar para recoger sus carpas, comida y utensilios de cocina.
Roberto Ramírez, un vendedor del evento, dijo que escuchó lo que parecían petardos antes de que la gente comenzara a gritar "¡tirador!" y a correr frenéticamente.
“De repente, todo quedó vacío”, dijo. “La gente estaba aterrorizada”.
Tras el pánico inicial, siguieron llegando nuevos asistentes que no sabían lo que había pasado y a quienes la policía les indicó que se retiraran, explicó.
Estan Wakonabo dijo que él y su novia estaban en el festival haciendo fila para una cabina de fotos cuando lo empujaron por detrás y, al darse la vuelta, vio una avalancha de gente huyendo.
“La gente se escondía, se empujaba, caía al suelo, los carritos de bebé se volcaban”, dijo Wakonabo, y agregó que fue en ese momento cuando escuchó los disparos.
“En cuanto escuché un ‘pop, pop, pop’, supe que se trataba de un tirador”, dijo.
Después de llevar a su novia a un lugar seguro, regresó al lugar de los hechos para tomar fotos y vio a varias víctimas en el suelo, dijo Wakonabo.
El festival anual comenzó en 1982 y atrae a 350,000 asistentes durante "tres días de comida, bebida y celebración comunitaria", según su sitio web.
Con información de Gene Johnson




















