Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. están dando por concluida su respuesta al hantavirus, que ha resultado satisfactoria, según informaron las autoridades el 23 de junio.
“Proteger la salud y la seguridad de la población estadounidense es nuestra máxima responsabilidad”, declaró en un comunicado el secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), Robert F. Kennedy Jr. “El HHS actuó con rapidez para identificar posibles casos de exposición, apoyar a las autoridades sanitarias estatales y locales, y preparar a nuestro sistema sanitario para dar respuesta. Como resultado, no se produjo ninguna transmisión sostenida del hantavirus en Estados Unidos, y el periodo de seguimiento ha concluido sin que quede ninguna persona bajo observación”.
“La conclusión satisfactoria de esta respuesta demuestra la solidez de una respuesta coordinada ante las amenazas de enfermedades infecciosas que se producen fuera de nuestras fronteras”, afirmó el Dr. Jay Bhattacharya, director en funciones de los CDC. “Agradezco al equipo de primer nivel de los CDC, cuya dedicación y rápida actuación ayudaron a identificar posibles casos de exposición, proporcionar orientaciones claras y proteger a la población estadounidense. Como resultado, hemos evitado que surgieran nuevos casos en EE. UU.”
Un brote de la cepa Andes del hantavirus en un crucero que zarpó de Argentina a principios de este año e hizo escala en islas remotas dejó 13 personas infectadas y tres fallecidas.
Un ciudadano estadounidense dio positivo en una prueba de reacción en cadena de la polimerasa. Otro presentó síntomas, pero nunca dio positivo.
A algunos ciudadanos estadounidenses que habían viajado en el barco se les permitió realizar la cuarentena en sus domicilios, mientras que otros fueron trasladados en avión a un centro de cuarentena en Nebraska para su seguimiento. Dos de este último grupo se vieron obligados a permanecer allí durante 42 días, mientras que otros seis permanecieron allí de forma voluntaria. El periodo de seguimiento de esas ocho personas finalizó el 21 de junio.
“Esta fue una respuesta compleja, en la que participaron numerosos socios a nivel federal, estatal y local... por lo que la decisión sobre el seguimiento se tomó de forma coordinada en todo el gobierno federal” —explicó a los periodistas el Dr. Brendan Jackson, responsable de la respuesta al hantavirus en los CDC, durante una conferencia telefónica—. “Y esto se aplicó tanto a los lugares en los que se llevó a cabo el seguimiento como a los requisitos específicos de dicho seguimiento”.
Jackson se negó a revelar el costo de la operación de cuarentena.
Kennedy también firmó una declaración de emergencia en virtud de la Ley de Preparación Pública y para Situaciones de Emergencia, lo que permitió a las personas que pudieran haber estado expuestas al virus de los Andes acceder al favipiravir, un antiviral que no está autorizado en Estados Unidos.
Sus medidas suscitaron críticas por parte de algunos de sus partidarios. Jeffrey Tucker, presidente del Brownstone Institute y columnista de *The Epoch Times*,escribió recientemente que “se violaron” los derechos de los estadounidenses obligados a permanecer en cuarentena y que “estamos hablando de privar a una persona de sus derechos por el mero hecho de haber estado expuesta y de haber dado negativo en numerosas pruebas”.


















