El excomandante estadounidense José Adán Gutiérrez asegura que, en la práctica, es el crimen organizado el que está erosionando la soberanía de México. Su declaración responde a la tensión diplomática generada por la propuesta del presidente Donald Trump de atacar vía terrestre a los cárteles mexicanos y la posterior defensa de la soberanía nacional por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Gutiérrez, comandante retirado de la Marina de EE. UU. y miembro del Strategic Intelligence Institute —un think tank especializado en estabilidad regional y geopolítica global— habló en exclusiva para el programa de Epoch TV "Desde el Capitolio". Allí abordó la situación del país y afirmó que los políticos mexicanos solo utilizan el concepto de soberanía cuando afecta sus intereses.
“Los políticos se ponen la bandera mexicana cuando les conviene y reclaman soberanía. Y ese reclamo de soberanía (...) es muy falso, porque nadie les está quitando la soberanía. Bueno, perdón, hay gente que sí les está quitando la soberanía a México y son los cárteles”, explicó el experto.
“Ellos son los que están quitándole la soberanía al país, al gobierno federal y a los gobiernos estatales. Los cárteles son la amenaza de la soberanía de México”, reiteró.
El excomandante señaló que, si bien la presidenta "entiende" que son los cárteles quienes amenazan al territorio, no actúa debido a que sigue la línea de su partido político, Morena, y del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien, según Gutiérrez, tiene a sus familiares involucrados en "todo esto".
“Nadie les está quitando la soberanía, nadie está enviando tropas ilegalmente cruzando la frontera”, enfatizó el experto.
Gutiérrez explicó que EE. UU. quiere ayudar a México en la lucha contra el narcotráfico, no sólo para su beneficio, sino también para el beneficio de los mexicanos.
“Lo que está haciendo Estados Unidos es diciendo: ‘mira, todo este poder, toda esta ayuda, toda esta capacidad, México la puede utilizar, pero tienen que tomar la decisión consciente de que quieren ustedes deshacerse de los cárteles y dejar de cooperar con ellos o de ser parte de ellos’”, declaró el excomandante.
El presidente Trump ha declarado en diversas ocasiones la posibilidad de atacar al narcotráfico vía terrestre. Por su parte, el vicepresidente J. D. Vance no descartó esta opción, condicionándola a situaciones en las que se ponga en riesgo a los ciudadanos estadounidenses.
“Tomaríamos medidas militares [en territorio mexicano] si sentimos que tenemos que hacerlo para proteger a nuestra gente. No queremos hacer eso a menos que estemos trabajando con el gobierno de México. Pero tenemos que reservarnos el derecho”, dijo Vance en una entrevista con Univisión el pasado 17 de junio.
El vicepresidente añadió que la administración Trump está buscando ayudar a México para que puedan ser “capaces” de combatir a los cárteles.
Al día siguiente de las declaraciones de Vance, la presidenta Sheinbaum reaccionó a las advertencias de Trump señalando que el ataque terrestre contra el narcotráfico "sería muy bueno", pero pidió "que lo hicieran en su territorio".
La presidenta retomó la importancia de que EE. UU. ponga un freno al tráfico ilegal de armas hacia México, por lo que dijo que es muy importante la labor en tierra, pero “ellos allá, nosotros acá y coordinándonos”.
Ante este panorama, el excomandante Gutiérrez precisó que Estados Unidos “jamás va a combatir a menos de que estén 100% convencidos de que tienen la inteligencia correcta. De otra manera, no se da la orden de ataque”.
Explicó que la nación estadounidense "tiene una capacidad muy grande" y que continuará atacando objetivos clave del crimen organizado, pero principalmente en los países que quieren la ayuda de Estados Unidos, como aquellos pertenecientes al Escudo de las Américas.
En ese sentido, citó la captura de Nicolás Maduro —llevada a cabo el pasado enero— y la del "Niño Guerrero", líder del Tren de Aragua, quien murió durante el operativo de su detención.
“Vamos a estar viendo este tipo de operaciones en otros países dentro de muy pronto”, señaló.
Desde su llegada al gobierno, el presidente Trump ha presionado al gobierno mexicano para combatir al narcotráfico. Lo ha hecho a través de la imposición de aranceles a diversos productos de exportación,y con el retiro de visas estadounidenses a diversos políticos y empresarios mexicanos.
Además, a finales de abril se presentó una acusación formal por parte de EE. UU. contra una decena de funcionarios y exfuncionarios sinaloenses, entre los que destaca el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el narcotráfico. Sobre las acusaciones, el fiscal general Todd Blanche ya había anticipado que habría más procesos de este tipo.
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