El Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) informó este miércoles que la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York acusó al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, junto con nueve funcionarios de alto rango mexicanos, por delitos relacionados con el narcotráfico y armas, así como por su presunta vinculación con el Cártel de Sinaloa.
La agencia precisó que los acusados habrían conspirado con líderes del cártel —designado como organización terrorista por EE. UU.— para traficar cantidades masivas de drogas a Estados Unidos, de acuerdo a un comunicado emitido este 29 de abril.
El documento detalla que los acusados presuntamente colaboraron con la organización criminal al proteger "a los líderes del Cártel de la investigación, el arresto y el enjuiciamiento".
También permitiendo la entrega de información de inteligencia a los miembros de la organización para ayudar con sus actividades criminales, y ordenando a miembros de las fuerzas del orden estatales y municipales a proteger los cargamentos de drogas almacenados y en tránsito a través de México hacia los Estados Unidos.
Junto al gobernador, la acusación incluye a funcionarios actuales como el senador de Morena Enrique Inzunza Cázares, el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, el vicefiscal Dámaso Castro Saavedra.
Los demás implicados se desempeñaron previamente como funcionarios. Entre ellos están el exjefe policial Alberto Jorge Contreras Núñez, alias “Cholo”, y el exsecretario de Seguridad Pública del estado de Sinaloa Gerardo Mérida Sánchez, el exsecretario de Administración y Finanzas Enrique Díaz Vega, el expolicía de Investigación Marco Antonio Almanza Avilés, el exsecretario de Seguridad Pública estatal José Antonio Dionisio Hipólito, alias “Tornado”, y el excomandante en Culiacán Juan Valenzuela Milán, alias “Juanito”.
Además de compartir los cargos del resto de los implicados, a Valenzuela Milán se le acusa por el secuestro y homicidio de una fuente de la DEA y de uno de sus familiares.
Según el comunicado oficial, los señalados habrían utilizado sus cargos para proteger y expandir este imperio del narcotráfico; habrían abusado de su autoridad a favor del Cártel y habrían sometido a sus víctimas a violencia y amenazas, además de presuntamente haber "vendido" sus funciones a cambio de sobornos masivos.
"De hecho, ciertos agentes de policía en México, incluidos, según las acusaciones, algunos de los acusados, han participado directamente en la violencia y las represalias del Cártel, incluyendo el asesinato de enemigos del Cártel y el secuestro de personas en México sospechosas de cooperar con las autoridades estadounidenses en esta investigación", agrega el comunicado del DOJ.
Sobre Rocha Moya, el documento informa que fue elegido como gobernador de Sinaloa luego de que el grupo criminal los Chapitos —dirigido por los hijos de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alias “El Chapo”— presuntamente le ayudaran a ganar mediante el secuestro e intimidación de sus rivales.
Como intercambio, tras convertirse en gobernador, Rocha Moya presuntamente asistió a reuniones con los Chapitos, prometiendo proteger sus operaciones.
El Cártel de Sinaloa fue designado como organización criminal terrorista por la administración Trump en febrero del 2025.
“Como lo revela la acusación, el Cártel de Sinaloa, y otras organizaciones de narcotráfico similares, no operarían con tanta libertad o éxito sin políticos corruptos y funcionarios de las fuerzas del orden en su nómina", declaró el fiscal Jay Clayton, según el comunicado.
"El apoyo de funcionarios extranjeros corruptos al tráfico mortal de drogas debe terminar. Que estos cargos envíen un mensaje claro a todos los funcionarios del mundo que trabajan con narcotraficantes: sin importar su título o posición, estamos comprometidos a llevarlos ante la justicia", agregó.
Por su parte, el presidente Donald Trump ha expresado su descontento con la forma en que el gobierno de México ha gestionado la situación con los cárteles de la droga que operan dentro del país.
En marzo, Trump criticó a la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum por rechazar la ayuda de Estados Unidos en la lucha contra los cárteles en México.
"Me ofrecí a acabar con los cárteles en México, y por alguna razón, ella no quiere hacerlo", dijo el presidente a los periodistas en la Base Conjunta Andrews el 13 de marzo.
"Me cae muy bien. Pero debería acabar con los cárteles porque, nos guste o no, los cárteles controlan México. No podemos permitirlo".
Con información de Naveen Athrappully.















