Varias escuelas secundarias de la provincia china de Jiangsu ampliaron a siete días las vacaciones del Día Nacional de este año, en medio de informes sobre suicidios de estudiantes, lo que generó especulaciones de que este descanso prolongado era una respuesta a una serie de muertes.
Los estudiantes entrevistados por The Epoch Times relataron que varios alumnos de sus escuelas o de las comunidades circundantes habían muerto tras caer desde edificios, y señalaron que tanto las escuelas como las autoridades habían restringido hablar sobre estos incidentes. La cifra de fallecimientos reportada no pudo verificarse de forma independiente, y el régimen chino no ha confirmado públicamente las cifras que circulan en internet. Los estudiantes hablaron bajo anonimato por temor a represalias.
Estos informes reavivaron la preocupación por la intensa competencia académica, la presión familiar y el apoyo insuficiente en materia de salud mental entre los jóvenes chinos.

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Una publicación en línea, atribuida a una reunión sobre educación a nivel local, señalaba que seis escuelas de Jiangsu fueron amonestadas por infringir las normas que prohíben impartir clases durante los periodos vacacionales. El mensaje ordenaba a los centros educativos garantizar un descanso completo de siete días con motivo del Día Nacional —incluso para los alumnos del último año de secundaria— y advertía sobre la imposición de medidas disciplinarias a aquellas instituciones que incumplieran la disposición.
Dicha publicación avivó las especulaciones de que este descanso inusualmente prolongado estaba relacionado con recientes fallecimientos de estudiantes. Algunas versiones en internet afirmaban que habían muerto hasta 30 alumnos, mientras que otras hablaban de múltiples decesos en escuelas concretas de Nankín y otras localidades. Estas cifras y relatos específicos no han sido confirmados por las autoridades.
Presión académica y familiar
Un estudiante de último año de secundaria de 17 años, residente en Zhenjiang Jiangsu contó a The Epoch Times que un amigo de su escuela falleció recientemente tras caer desde un edificio. Relató que la escuela no permitió a los alumnos hablar sobre el suceso y que las publicaciones al respecto fueron eliminadas rápidamente de internet."No los busque porque simplemente no se encuentran en línea", afirmó.
El estudiante de último año comentó que su amiga le había dicho en varias ocasiones que ya no podía soportar la presión. Señaló que ella falleció antes de las vacaciones del Día Nacional, el 1 de octubre.
Atribuyó dicha presión tanto a las expectativas escolares como a las familiares. Explicó que, por lo general, los alumnos de su escuela llegaban alrededor de las 7 de la mañana y estudiaban hasta las 9:00 o 10:00 de la noche, además de tener exámenes con frecuencia.
"Siento presión por mis padres, por la relación con ellos y por los estudios. Todos estamos en el último año y la presión es enorme", afirmó.
El estudiante mencionó que la escuela no informó a los alumnos sobre las vacaciones de siete días hasta la noche anterior al 1 de octubre. Relacionó esta decisión con varios fallecimientos ocurridos por aquellas fechas.
Comentó que rara vez había visto a un consejero escolar y que, por lo general, los estudiantes tenían poco acceso a servicios de apoyo para la salud mental.
Otro estudiante de secundaria de Jiangsu relató a The Epoch Times que en su escuela también ocurrió el suicidio de un alumno. Señaló que los estudiantes afrontaban jornadas escolares extenuantes, que comenzaban alrededor de las 5:30 a. m. y se prolongaban hasta cerca de las 10:00 p. m.
"La presión que sentimos es enorme. Lo que más nos preocupa es no lograr entrar en la universidad", afirmó.
Un tercer estudiante de secundaria de Jiangsu informó a The Epoch Times, el 5 de octubre, que tres alumnos de una escuela de enseñanza media en Lianyungang Jiangsu) habían fallecido tras caer desde un edificio antes de las vacaciones del Día Nacional. Añadió que, a raíz de ello, el centro educativo cerró durante siete días.
La presión va más allá de las escuelas individuales. Una estudiante universitaria de Nantong, en la provincia de Jiangsu, declaró a The Epoch Times que los alumnos se enfrentan habitualmente a exámenes semanales, mensuales, parciales y finales, además de frecuentes pruebas de menor envergadura.
Comentó que algunas escuelas respetan los días festivos solo en teoría, ya que animan a los estudiantes a regresar voluntariamente para estudiar más, llegando a veces a exigir que los padres firmen formularios.
"Si no firmas y no vas, la escuela te llama y te hace sentir que todos los demás asistieron, por lo que tu hijo no puede quedarse atrás", afirmó.
La estudiante universitaria señaló que los casos de suicidio entre alumnos no eran incidentes aislados.
"En realidad, hay incidentes todos los años; parece que ocurre cada semestre", dijo ella.
Presión más allá de Jiangsu
Han surgido informes similares fuera de Jiangsu. Un estudiante de secundaria de Zhoukou, en la provincia de Henan, declaró a The Epoch Times que los suicidios de estudiantes se volvían más frecuentes en torno a los exámenes de ingreso más importantes."Un mes antes del examen de ingreso a la universidad de este año, alguien de nuestra escuela volvió a arrojarse al vacío. Fue el cuarto caso en ese mes", comentó el estudiante de secundaria.
Señaló que el alumno tenía un rendimiento académico sobresaliente y se esperaba que obtuviera una puntuación alta en el examen nacional de acceso a la universidad, lo que hizo que el fallecimiento resultara especialmente impactante para el alumnado.
Indicó que la escuela había instalado barreras de protección para evitar que los estudiantes se arrojaran desde los edificios.
Un estudio de 2023, publicado en el Chinese Journal of Public Health, analizó a más de 20,000 estudiantes de enseñanza secundaria (de niveles intermedio y superior) de entre 11 y 20 años en cinco provincias. Los resultados revelaron que el 23.54 por ciento había manifestado algún tipo de conducta suicida, incluyendo pensamientos, planes o intentos de suicidio. Asimismo, el estudio registró tasas de detección de depresión y ansiedad del 19.70 por ciento y el 13.97 por ciento, respectivamente.
El año pasado, el Ministerio de Educación de China implementó medidas destinadas a reforzar los servicios de salud mental estudiantil, incluida la reducción de la frecuencia de los exámenes rutinarios.
Feng Chongyi, profesor asociado de estudios sobre China en la Universidad de Tecnología de Sídney Australia, declaró a The Epoch Times que los suicidios de estudiantes no pueden atribuirse a una causa única.
Señaló factores que pueden acumularse con el tiempo, tales como el sistema educativo chino centrado en los exámenes, el control parental excesivo, la competencia feroz, las presiones económicas, las expectativas decrecientes respecto al futuro y la falta de apoyo espiritual.
Feng también vinculó el problema con una crisis de confianza más amplia entre los jóvenes chinos.
Señaló que la propaganda comunista del régimen había perdido gran parte de su credibilidad, lo que generó una brecha cada vez mayor entre las promesas de una sociedad ideal y la realidad que viven los jóvenes.
Según indicó, estas presiones, sumadas a la intensa competencia por acceder a la educación y al empleo, han dejado a muchos jóvenes en una situación de incertidumbre respecto a su futuro.
Con información de Li Jing y Gu Xiaohua.

























