La demencia podría deberse a un mal funcionamiento del sistema de eliminación de desechos del cerebro, según sugiere un estudio reciente de la Universidad de Cambridge.
Los científicos de la Universidad de Cambridge descubrieron que los problemas con el sistema de eliminación de residuos del cerebro podrían explicar numerosos casos de demencia y también por qué los malos patrones de sueño y la presión arterial alta aumentan el riesgo de padecer esta enfermedad.
Utilizando escáneres cerebrales, los investigadores identificaron tres marcadores biológicos que permiten predecir el riesgo de demencia con hasta 10 años de antelación. Los tres marcadores están directamente relacionados con la eliminación de desechos.
El sistema de limpieza cerebral y su vínculo con la demencia
El estudio , publicado en la revista Alzheimer's & Dementia, se centró en el sistema glinfático, un mecanismo de limpieza cerebral descubierto recientemente que elimina toxinas y productos de desecho del cerebro.El sistema glinfático funciona moviendo un líquido claro llamado líquido cefalorraquídeo (LCR) un fluido transparente, a través dee canales diminutos alrededor de los vasos sanguíneos. De esta forma recoge los desechos y los drena para mantener el cerebro sano. Cuando este sistema de limpieza falla, el riesgo de demencia aumenta considerablemente.
En el estudio, los investigadores identificaron tres señales biológicas vinculadas a una función glinfática deteriorada que predijeron el riesgo de desarrollar demencia en los próximos 10 años:
- Movimiento anormal del agua en los canales de limpieza de desechos del cerebro
- Agrandamiento de la estructura que produce el líquido cefalorraquídeo (el plexo coroideo)
- Reducción en la velocidad del flujo del LCR que ingresa al cerebro.
Los investigadores de la Universidad de Cambridge analizaron escáneres cerebrales de aproximadamente 40,000 participantes del Biobank del Reino Unido utilizando técnicas avanzadas de resonancia magnética y algoritmos de aprendizaje automático.
Factores cardiovasculares involucrados
El análisis mostró que varios factores de riesgo cardiovascular, en particular la hipertensión arterial, afectan negativamente el funcionamiento del sistema glinfático cerebral, lo que podría aumentar el riesgo de demencia. El daño se debe en parte a la enfermedad de pequeños vasos cerebrales, evidente en las resonancias magnéticas.
"Ya contábamos con evidencia de que la enfermedad (microvasculopatía cerebral) de pequeños vasos acelera enfermedades como el Alzheimer, y ahora tenemos una posible explicación", declaró Hui Hong, primera autora del estudio en un comunicado. "Es probable que la alteración del sistema glinfático afecte nuestra capacidad para eliminar del cerebro el amiloide y la tau que causan la enfermedad de Alzheimer".
Posibles vínculos con otras enfermedades neurológicas
Los hallazgos del estudio podrían tener implicaciones más allá de la demencia."Existe la hipótesis de que la enfermedad de Parkinson, o ciertos tipos de ella, podría estar muy relacionada con defectos en el sistema glinfático", dijo a The Epoch Times el Dr. Jeremy Michael Liff, neurólogo certificado en Northwell Health y que no participó en el estudio.
También mencionó la encefalopatía traumática crónica (ETC), "que ahora todos conocen gracias a la NFL, como los terribles resultados en pacientes con múltiples traumatismos craneales", e incluso en casos como un ictus. Diversos estudios han demostrado que las alteraciones del sistema glinfático pueden aumentar el riesgo de ETC y de daño tras un ictus.
"Claramente, la causa inicial es una interrupción aguda del flujo sanguíneo", explicó Liff. "La inflamación que se produce se agrava si existen defectos en el sistema glinfático, ya que su función principal es eliminar toxinas".
Además señaló una enfermedad que está definitivamente vinculada a la alteración del sistema glinfático: la neuromielitis óptica, o enfermedad de Devic, que es muy similar a la esclerosis múltiple con lesiones inflamatorias en el sistema nervioso central.
"Ese es probablemente el ejemplo mejor definido que tenemos", señaló Liff, porque en realidad se puede comprobar en un paciente sospechoso de tener la afección mediante la prueba de biomarcadores llamados anticuerpos anti-canal de acuaporina 4, marcadores que indican disfunción en los canales que permiten que el líquido fluya a través del sistema glinfático.
Formas en que podemos reducir el riesgo de demencia
Los hallazgos sugieren formas de reducir el riesgo de demencia, como mejorar el sistema de eliminación de desechos del cerebro.Controlar la presión arterial
Los ensayos de investigación han demostrado que reducir la presión arterial sistólica por debajo de 120 mm Hg (nivel normal) reduce el deterioro cognitivo o la demencia en un 20 %."Ya sabíamos de la importancia de los factores de riesgo cardiovascular en la demencia, y nuestros hallazgos enfatizan aún más este vínculo", dijo en un comunicado el autor del estudio, el profesor Hugh Markus, quien dirige el Grupo de Investigación de Accidentes Cerebrovasculares en la Universidad de Cambridge .
Priorizar el sueño
Mejorar la función glinfática comienza priorizando el sueño, especialmente el sueño profundo de ondas lentas, dijo a The Epoch Times el Dr. Luke Barr, neurólogo certificado y director médico de SensIQ, que no participó en el estudio."Es durante ese sueño cuando este sistema de limpieza está más activo", dijo.
Sus recomendaciones incluyen:
- Dormir de lado puede mejorar la eliminación de desechos.
- Evitar el alcohol y los sedantes antes de dormir, ya que alteran la arquitectura del sueño.
- Mantenerse bien hidratado.
- Hacer ejercicio regularmente para mejorar la circulación del LCR.
- Cuidar la salud cardiovascular, ya que las pulsaciones arteriales impulsan el flujo glinfático
Se podrían reutilizar los medicamentos existentes o desarrollar nuevos fármacos para mejorar la función del sistema glinfático.
"Creo que esta investigación destaca lo dinámico e interconectado que está la salud cerebral", concluyó Barr. "No se trata solo de prevenir enfermedades, sino de crear las condiciones para una resiliencia neurológica a largo plazo".














