La regla que nunca fue realmente una regla
Durante más de 20 años, la norma del "65 años y fuera" dominó la medicina en EE. UU. en lo referente a la terapia de reemplazo hormonal (TRH). Esta práctica surgió de una interpretación cautelosa del estudio Women’s Health Initiative (WHI) de 2002, que inicialmente destacó los riesgos que parecían superar los beneficios para las mujeres mayores. Los médicos reaccionaron cortando de forma automática el apoyo hormonal a los 65 años, considerándolo que un límite inflexible.Sin embargo, las principales organizaciones médicas ya han dejado atrás estos puntos de corte arbitrarios. Tanto The Menopause Society como el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos coinciden ahora en lo siguiente: si una mujer está sana y su calidad de vida mejora notablemente con la terapia de reemplazo hormonal (TRH), puede continuar con ella de forma indefinida, siempre con revisiones anuales.
Por qué el momento importa más que la edad
El factor más importante para la seguridad de la terapia de reemplazo hormonal no es cuándo se suspende, sino cuando se inicia. Los investigadores lo llaman la " hipótesis del momento oportuno ".Imagine sus arterias como las tuberías de una casa antigua. Si una mujer comienza la terapia hormonal justo al inicio de la menopausia, generalmente a finales de los 40 o principios de los 50 años, el estrógeno actúa como un equipo de mantenimiento, que mantiene las tuberías limpias y en buen estado.
Los efectos protectores del estrógeno sobre los vasos sanguíneos están bien comprobados: ayuda a mantenerlos abiertos, optimiza el equilibrio del colesterol HDL/LDL, previene el estrés oxidativo que convierte el colesterol en placa dura y ayuda a evitar que la pared arterial se engrose y se endurezca.
Más allá de ver el "cuerpo como una máquina"
Para lograrlo, debemos superar la atención reactiva centrada en la enfermedad a una atención médica proactiva enfocada en la salud. En mi consulta, utilizo lo que llamo el Modelo ACES : anatomía, química, energía y alma. Es una forma de asegurarnos de no solo controlar síntomas, sino que cultivar verdadera vitalidad.En el marco ACES, vemos el cuerpo como un todo integrado:
- Ay C—Anatomía y química: Son las bases físicas. Sabemos que la terapia de reemplazo hormonal (TRH) es una defensa principal contra la osteoporosis. De hecho, la terapia basada en estrógenos reduce el riesgo de fracturas de cadera y vértebras en más de un 30%, según datos del estudio WHI y otros estudios . Para problemas localizados, como el síndrome genitourinario de la menopausia, el estrógeno vaginal local es una bendición; restaura la integridad de los tejidos sin una absorción significativa en el resto del organismo.
- E y S—Energía y Alma: Aquí es donde la medicina moderna a menudo falla. En la medicina tradicional y la medicina china, la salud se define por el flujo suave de la energía vital ( qi ). El estrógeno juega un papel enorme también en esto; influye en nuestros ritmos circadianos y en la estabilidad del sistema nervioso. La terapia de reemplazo hormonal (TRH) sigue siendo el tratamiento más eficaz para los síntomas vasomotores (sofocos y sudores). Ademas, al estabilizar estos circuitos, proporcionamos la resiliencia que la mujer necesita para mantener su sentido de propósito e identidad: lo que yo llamo el alma de su salud.
Un camino basado en la sabiduría
El sistema médico actual es excelente para manejar crisis, pero a menudo deficiente para fomentar una vitalidad a largo plazo. Las mujeres modernas se están revelando. No quieren ser tratadas como un conjunto de valores de laboratorio; quieren autonomía.Continúa el camino conmigo
Apenas estamos empezando a comprender lo que significa envejecer con energía. Este es el cuarto artículo de una serie en la que desentrañamos las capas de la salud en la madurez.En las próximas semanas compartiré:
- La mirada energética: un análisis profundo sobre cómo la medicina china y la homeopatía evalúan y tratan los problemas postmenopáusicos.
- El matiz hormonal: una revisión honesta de las diferencias entre las hormonas bioidénticas y los tratamientos farmacéuticos, para que pueda elegir la "química" que mejor se adapte a su cuerpo único.
Le invito a continuar este viaje conmigo. Nos dirigimos hacia un futuro en el que dejamos de tratar a las mujeres como "cuerpos que reparar" y empezamos a tratarlas como "vidas que comprender". Es hora de restaurar la integridad de cada persona.
Con información de la doctora en nutrición Lidan Du-Skabrin.
Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no necesariamente reflejan las de The Epoch Times.













