La mayoría de nosotros hemos experimentado esto: se quedó despierto hasta muy tarde la noche anterior y, aunque su cuerpo se puso a trabajar, su mente estaba en otra parte.
Quedarse en blanco durante el día es común en quienes no duermen bien, y ahora los investigadores han descubierto por qué sucede.
Cuando las personas sufren lapsos de atención tras una noche de poco sueño, se produce una oleada de líquido cefalorraquídeo que sale del cerebro.
Durante el sueño normal, este líquido (parte del sistema de limpieza cerebral) elimina los desechos acumulados, sin embargo la privación de sueño obliga a que este proceso se active en plena vigilia.
El cuerpo avisa antes de que el cerebro colapse
El estudio, publicado en octubre de 2025 en la revista Nature Neuroscience, contó con 26 voluntarios.Los participantes se sometieron a pruebas en dos ocasiones: una vez después de una noche sin dormir y otra después de descansar bien.
Durante las pruebas, los participantes usaron gorros de electroencefalografía (EEG) para medir la actividad cerebral mientras estaban dentro de un escáner de resonancia magnética, que medía el flujo de líquido cefalorraquídeo. Posteriormente, se les pidió que completaran tareas de atención.
En la primera prueba, escuchaban un tono breve y debían presionar un botón lo más rápido posible al oírlo. En la segunda prueba, los participantes observaban una cruz en la pantalla que en algún momento se transformaba en un cuadrado, y debían presionar un botón lo más rápido posible.
Ambas pruebas midieron la rapidez de respuesta ante diferentes estímulos: una auditiva y otra visual.
Como era de esperar, los participantes obtuvieron los peores resultados cuando no durmieron bien, sus tiempos de reacción fueron más lentos o no percibieron los estímulos.
Cuando las personas con falta de sueño se quedaban en blanco, los investigadores observaron que el líquido cefalorraquídeo fluía fuera del cerebro y regresaba cuando la atención se recuperaba. La constricción de las pupilas ocurría unos 12 segundos antes de que el líquido cefalorraquídeo saliera, mientras que la dilatación se producía después del lapso.
"Lo interesante es que parece que esto no es solo un fenómeno cerebral, sino también un evento que involucra a todo el cuerpo. Esto sugiere que existe una estrecha coordinación entre estos sistemas", señaló Lewis.
Por qué importa el sistema de limpieza del cerebro
Durante el sueño profundo, no REM, el líquido cefalorraquídeo fluye por el cerebro en ondas rítmicas, eliminando desecho como las proteínas beta-amiloide y tau, las mismas que se acumulan en la enfermedad de Alzheimer."Cuando se tiene falta de sueño, este sistema de limpieza no funciona tan bien", explicó a The Epoch Times Leah Kaylor, autora de "If Sleep Were A Drug" y psicóloga clínica que no participó en el estudio. "En pocas palabras, cuando se recorta el sueño, se recorta el mantenimiento del cerebro".
Las consecuencias van más allá de los lapsus momentáneos de atención. La alteración crónica del sistema glinfático (el mecanismo de limpieza cerebral) se ha denominado como "la vía común final" hacia la demencia, según declaró a The Epoch Times el Dr. Hamid Djalilian, profesor de otorrinolaringología, neurocirugía e ingeniería biomédica en la Universidad de California, quien no participó en el estudio.
"Cuando no se eliminan adecuadamente las proteínas de desecho en el cerebro, empiezan a formarse las mismas placas y ovillos que son las marcas distintivas de la demencia", añadió.
La constancia es clave para un buen sueño
No es necesario dormir perfectamente cada noche, pero la constancia es clave, afirmó Kaylor. Recomienda dormir de siete a nueve horas la mayoría de las noches y mantener horarios fijos para acostarse y levantarse, incluso los fines de semana.Sugiere reducir el tiempo frente a pantallas, la cafeína y el alcohol antes de dormir, ya que pueden interferir con el sueño profundo.
"Cree un espacio para dormir fresco, oscuro y tranquilo, y mantenga el trabajo, los teléfonos y los televisores fuera del dormitorio", aconsejó Kaylor.
Sin embargo, si los problemas de sueño persisten durante varias semanas o se siente agotado a pesar de pasar suficientes horas en la cama, recomienda consultar con un especialista en sueño. "Tratar el insomnio, la apnea del sueño o los problemas del ritmo circadiano puede marcar una gran diferencia en la salud a largo plazo", enfatizó Kaylor.
Añadió que dormir no es tiempo perdido; es cuando el cerebro se limpia, restablece su química y permite que el cuerpo se reparare y recupere. "Proteger el sueño es una de las medidas más importantes para preservar la agudeza mental, la estabilidad emocional y la salud cerebral a largo plazo".














