Cuando las palabras y las acciones de una persona no coinciden, sus acciones son las que mejor predicen su comportamiento futuro.
Por ejemplo, mucha gente dice que no le gustan las redes sociales o que quieren pasar menos tiempo en ellas, pero aun así pasan horas al día navegando. Sus acciones hablan más alto que sus palabras y revelan sus verdaderos deseos.
¿Qué revelan nuestras acciones sobre quiénes somos realmente y cómo nos moldean?
7 observaciones sobre la naturaleza de la acción frente al discurso
La diferencia entre lo que decimos y lo que hacemos encierra valiosas enseñanzas y sabiduría para quienes estén dispuestos a observar. Este conocimiento puede profundizar su autoconocimiento y ayudarle a comprender y anticipar mejor las acciones de los demás: una habilidad valiosísima en la vida.1. Las acciones moldean, las palabras se evaporan
Todas las palabras que lee y los consejos que se repite palidecen en comparación con el poder transformador de sus acciones. Somos seres encarnados, y lo que hace consigo mismo en el tiempo y el espacio crea patrones arraigados en los que su yo futuro se deslizará con facilidad. Elige esos caminos con cuidado, porque cada paso facilita el siguiente.2. La gente juzga su conducta, no sus explicaciones
Cada uno de nosotros considera sus propias explicaciones y excusas más válidas que las de los demás. A la larga, y con el tiempo, nuestras explicaciones dejan de importar; lo único que queda es el historial que dejamos. Lo mejor es aceptar que el destino nos deparará tanto éxitos como fracasos, y no dar más excusas.3. El entorno moldea el comportamiento más que la voluntad
Aunque solemos creer que nuestras acciones emanan de nuestras ideas, no siempre es tan sencillo. Podemos decirnos a nosotros mismos y a los demás que queremos ir en una dirección, pero luego fuerzas más poderosas que nuestra voluntad nos arrastran hacia otra completamente distinta. En tales situaciones, no estamos indefensos: podemos canalizar nuestras energías para diseñar el entorno que, a su vez, guiará nuestras futuras acciones.4. El estrés revela prioridades
En épocas agradables, cuando todo va viento en popa, es fácil disimular nuestra pereza tras la buena racha. Sin embargo, es en tiempos difíciles, cuando el estrés nos agobia, que vemos de qué están hechas realmente las personas. Vemos a quién protegen, cómo se comportan y si son capaces de cumplir sus promesas.5. El esfuerzo demuestra creencias
En el segundo capítulo del libro de Santiago, en la Biblia, se lee: "Pero alguien dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras". Lo que quiere decir es que solo nuestras acciones pueden revelar las creencias más profundas de nuestro corazón. Si dice que ama a alguien, pero lo trata mal, no lo ama. Si arriesga de verdad por esa persona, su amor habla por sí solo.6. La acción implica compromiso, hablar es barato
Quizás conozca gente que se queja o comparte su opinión y critican sobre cualquier tema. Esas opiniones, que no tienen ningún coste, revelan muy poco sobre sus verdaderos deseos, porque no implican renuncias reales. Puede que diga: "Odio tener sobrepeso", pero ¿le disgusta aún más la incomodidad de un poco de hambre? Solo sus acciones pueden responder a esa pregunta con honestidad.7. La sabiduría se revela en la realidad concreta
La sabiduría es el buen juicio aplicado a una situación específica. No se puede ser sabio si se tienen buenas ideas que no se pueden o no se quieren llevar a cabo. Si bien es entretenido reflexionar sobre hipótesis y debatir dilemas éticos, pero cuidado con sobrevalorarnos o valorar a otros hasta que esas buenas intenciones se conviertan en actos reales. Lo que hacemos en medio de las tensiones, fricciones y sacrificios de la vida cotidiana importa muchísimo más que lo que decimos.Si alguna vez desea hacer un balance de su vida hasta ahora, solo tiene que mirar sus acciones en el mundo real: las relaciones que ha mantenido, los riesgos que ha asumido, los proyectos que ha completado y la belleza que ha aportado al mundo. Todo lo demás es solo ruido.














