Según informó la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido el 18 de marzo, se han confirmado o se sospecha de veinte casos de enfermedad meningocócica en el condado de Kent, Inglaterra, y lamentablemente dos personas han fallecido.
La enfermedad meningocócica, que incluye meningitis y septicemia, es una enfermedad poco común causada por bacterias que, en ciertos casos, puede provocar complicaciones graves, como inflamación de las meninges o infección del torrente sanguíneo.
"Se trata de un brote sin precedentes. Además, es una situación que evoluciona rápidamente", declaró el martes el secretario de Estado para la Salud del Reino Unido, Wes Streeting, ante los legisladores.
Las autoridades han estado siguiendo los protocolos establecidos para responder a los brotes, incluida la identificación y seguimiento de los contactos cercanos de los pacientes.
Los primeros signos y síntomas de la enfermedad meningocócica suelen incluir fiebre alta, dolor de cabeza intenso y vómitos. El tratamiento de elección son los antibióticos, que también pueden utilizarse como medida preventiva en personas expuestas.
La directora ejecutiva de UKHSA, Susan Hopkins, destacó el carácter "explosivo" del brote.
"Lo que no tiene precedentes aquí es la naturaleza explosiva del brote. La elevada cantidad de casos en tan poco tiempo", explicó a la BBC.
Dijo que no pudo aún confirmar el origen exacto de la infección inicial.
Según la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido, las autoridades han estado ofreciendo antibióticos de manera preventiva a cientos de estudiantes de la Universidad de Kent, a personas que estuvieron en contacto con casos confirmados y otras personas que acudieron a una discoteca llamada Club Chemistry en Canterbury los días 5, 6 o 7 de marzo.
Hasta el momento, todos los casos del brote se han producido entre adultos jóvenes. También se ha diagnosticado meningitis meningocócica en un bebé, pero este caso no parece relacionado con el brote actual, al menos por ahora.
Según Streeting, la cepa implicada en este brote, es la bacteria meningocócica del grupo B, una variante grave y potencialmente mortal.
"No se contagia con facilidad. La bacteria se transmite a otras personas tras un periodo prolongado de contacto cercano. Por ejemplo, al convivir con alguien en alojamientos compartidos, mediante besos prolongados o al compartir cigarrillos electrónicos y bebidas", explicó. "Sin embargo, añadió, los síntomas también se confunden fácilmente con otras afecciones comunes, incluso con una simple resaca".
Desde 2015, las autoridades del Reino Unido recomiendan la vacunación sistemática contra el meningococo B en niños pequeños. Según las autoridades de salud, la mayoría de los estudiantes de la Universidad de Kent no están vacunados contra esta cepa. La universidad está iniciando un programa de vacunación específico para 5000 estudiantes que viven en el campus y está evaluando la posibilidad de lanzar una campaña de vacunación más amplia.
"Reconocemos que este es un momento muy triste y preocupante para nuestra comunidad y estamos haciendo todo lo posible para ofrecer orientación y apoyo", declaró la Universidad de Kent en un comunicado. "Se trata de un asunto de salud pública regional y no exclusivo de la Universidad. La respuesta está siendo coordinada por la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) y estamos colaborando con ellos y nuestros socios a medida que la situación evoluciona".
La universidad ha comunicado que, como medida de precaución, ha cancelado las evaluaciones y los exámenes presenciales hasta el fin de semana.














