Más de cuatro de cada 10 casos de cáncer colorrectal (CCR) que se diagnostican en Estados Unidos ocurren en personas menores de 65 años, según un estudio revisado por pares el 2 de marzo publicado en una revista de la Sociedad Americana del Cáncer.
El cáncer colorrectal (CCR) se refiere a los cánceres que se originan en el colon o el recto. Es el tercer cáncer más comúnmente diagnosticado tanto en hombres como en mujeres, y la segunda causa principal de muerte por cáncer en Estados Unidos. Los investigadores analizaron datos de diversas fuentes para evaluar el estado actual de la enfermedad en el país.
"Actualmente casi la mitad (45 %) de los nuevos diagnósticos se produce en personas menores de 65 años, frente al 27 % registrado en 1995", señala el estudio.
Se estima que habrá 158,850 nuevos casos de cáncer colorrectal en Estados Unidos en 2026, incluyendo 108,860 tumores de colon y 49,990 de recto. Además, se prevén que 55,230 personas pierdan la vida por cáncer colorrectal, de las cuales casi una tercera parte afectará a personas menores de 65 años.
Entre 1985 y 2022, la incidencia del cáncer colorrectal en todos los grupos de edad cayó un 45 %, gracias a lo que los investigadores atribuyeron patrones cambiantes en los factores de riesgo y factores de protección, como por ejemplo una menor incidencia del tabaquismo, un mayor uso de ciertos medicamentos y un aumento importante en la adopción de pruebas de detección entre personas mayores de 50 años o más.
Sin embargo, "las disminuciones de larga data en el CCR en general son impulsadas principalmente por los adultos de mayor edad, que tienen las tasas más altas, y oculta lo que está ocurriendo en los más jóvenes", señaló el estudio.
Entre las personas de 20 a 49 años, la incidencia del CCR ha aumentado entre un 1 y un 2 % anual desde mediados de la década de 1990, acelerándose al 3 % anual entre 2013 y 2022.
"La incidencia en adultos menores de 50 años está aumentando en todos los grupos raciales y étnicos de Estados Unidos, con una variación anual del 2 % en personas negras, hasta un 3 % anual en asiáticos, nativos hawaianos y otros isleños del Pacífico, indígenas americanos y nativos de Alaska y blancos; y un 4 % anual en hispanos entre 2013 y 2022", detallan los investigadores.
En cuanto a las muertes, la tasa general de mortalidad por cáncer colorrectal disminuyó aproximadamente un 2 % al año entre 2005 y 2020, y se mantuvo estable entre 2020 y 2023.
También en este caso, se identificó una diferencia por edad. Entre las personas de 65 años o más, la tasa de mortalidad continuó disminuyendo un 2.3 % anual entre 2012 y 2023. Sin embargo, en las personas menores de 50 años, la tasa de mortalidad ha aumentado un 1 % anual desde 2004, según el estudio.
Los investigadores alertan que el panorama del cáncer colorrectal en Estados Unidos estaba "cambiando rápidamente", con la mortalidad y la incidencia aumentando a la par entre los adultos menores de 65 años.
Esto confirma un aumento real del riesgo en las generaciones nacidas después de 1950. A medida que estas generaciones envejecen, los investigadores advierten que la carga de esta enfermedad seguirá creciendo como un tsunami que avanza con el tiempo.
Las tasas de detección del cáncer colorrectal siguen siendo bajas en los más jóvenes. En 2023, la tasa de detección para las personas de 45 años o más fue del 65 %. Dentro de este grupo, la tasa de detección para las personas de 45 a 49 años fue del 37 %, mientras que para las de 50 a 54 años fue del 55 %, según el estudio.
En un comunicado del 2 de marzo publicada por la Sociedad Americana del Cáncer, Rebecca Siegel, autora principal del informe, dijo: "Después de décadas de avance, el riesgo de morir por cáncer colorrectal está aumentando en las generaciones más jóvenes de hombres y mujeres. Esto confirma un verdadero aumento de la enfermedad causado por algo que estamos haciendo o por alguna otra exposición ambiental.
"Necesitamos redoblar los esfuerzos de investigación para entender las causas, y al mismo tiempo, evitar muertes mediante una detección más temprana, educando a los médicos y al público en general sobre los síntomas y aumentando las pruebas de detección en personas de 45 a 54 años".
Los autores del estudio declararon no tener ningún conflicto de intereses. Todos los investigadores trabajaban para la Sociedad Americana del Cáncer, que recibe donaciones de fundaciones privadas y empresariales, incluidas aquellas vinculadas al sector de la salud.
Factores de riesgo y síntomas del cáncer colorrectal
Otros estudios recientes también han alertado sobre el aumento de esta enfermedad en personas jóvenes.Según una carta de investigación publicada en la revista JAMA el 22 de enero, indicó que la tasa de mortalidad por cáncer colorrectal en estadounidenses menores de 50 años ha subido un 1.1 % anual desde 2005. Este tipo de cáncer ya ha superado al cáncer de pulmón, de mama y otros tipos de cáncer para convertirse en la principal causa de muerte por cáncer en este grupo de edad.
Un estudio del 19 de septiembre publicado en la revista Nature Metabolism sugirió que el consumo de bebidas azucaradas que contienen glucosa y fructosa puede favorecer la propagación del cáncer colorrectal en el organismo al aumentar la motilidad celular y el potencial metastásico (propagación por todo el cuerpo) de las células cancerosas.
Según la Sociedad Americana del Cáncer, los factores de riesgo incluyen aquellos que se pueden modificar, como las adaptaciones al estilo de vida, y aquellos que no se pueden modificar como la edad o los antecedentes familiares. Entre los factores modificables, los principales riesgos incluyen el sobrepeso, el tabaquismo, el consumo de alcohol y la diabetes tipo 2.
En las etapas iniciales el cáncer colorrectal suele no producir ningún síntoma. Estos aparecen normalmente cuando la enfermedad avanza, dijo el Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas en una publicación.
Los síntomas del cáncer colorrectal incluyen diarrea o estreñimiento persistente, dolor o malestar al defecar, cambios en el apetito, sangrado rectal, sangre en las heces, dolor abdominal y pérdida de peso sin hacer dieta.
Existen varias opciones de tratamiento según el estadio de la enfermedad y otras características del paciente, según la Sociedad Americana del Cáncer.
A los pacientes se les pueden administrar tratamientos locales, como cirugía o radioterapia, para tratar tumores sin afectar otras partes del cuerpo.
Los pacientes también pueden recibir tratamientos sistémicos, como el uso de fármacos de terapia dirigida y quimioterapia. Sistémico significa que los tratamientos pueden alcanzar las células cancerosas en casi todo el cuerpo.














