La Administración Federal de Aviación (FAA) ha invertido más de 523 millones de dólares en aeropuertos de 43 estados para modernizar la infraestructura, mejorar la seguridad y hacer que los viajes aéreos sean una experiencia más eficiente y cómoda para las familias, según informó el Departamento de Transporte (DOT) en un comunicado del 28 de mayo.
Según informó el departamento, los fondos se distribuyeron a través de 332 subvenciones y se utilizarán para modernizar terminales, mejorar plataformas y calles de rodaje, apoyar la rehabilitación de pistas de aterrizaje y realizar otras inversiones en aeródromos.
Entre los proyectos más destacados se encuentran:
- El Aeropuerto Internacional de Dallas-Fort Worth en Texas recibirá 70 mdd para rehabilitar pistas.
- El Aeropuerto Internacional Charlotte/Douglas en Carolina del Norte recibirá 46.9 mdd para ampliar sus plataformas.
- El Aeropuerto Internacional de Miami en Florida recibirá 41.9 mdd para la ampliación de los depósitos de combustible y la reconstrucción de las terminales.
Además el Aeropuertos de Syracuse Hancock de Nueva York, el Aeropuerto Internacional Fort Lauderdale/Hollywood de Florida y el Aeropuerto Internacional de Filadelfia de Pensilvania recibirán 18 mdd o más cada uno para la reconstrucción y ampliación de las plataformas de descongelación, la construcción de nuevas calles de rodaje y la reconstrucción del pavimento de las pistas de rodaje, respectivamente.
Otros aeropuertos beneficiados son el Orlando Sanford en Florida que recibirá 16.2 mdd, mientras que el Aeropuerto Metropolitano de Baton Rouge en Luisiana y el Aeródromo Eppley en Nebraska recibirán más de 10 mdd cada uno.
Según una actualización de la FAA del 10 de diciembre, la financiación de 523 mdd provienen del programa de Subvenciones para Infraestructura Aeroportuaria (AIG, por sus siglas en inglés), que forma parte de la Ley de Inversión en Infraestructura y Empleo promulgada en 2021.
AIG proporcionó 14,500 mdd a lo largo de cinco años, a partir del ejercicio fiscal de 2022, de los cuales aún quedan disponibles más de 5500 millones.
En relación con la inversión, el secretario de Transporte, Sean Duffy, comentó: "La modernización de nuestras pistas de aterrizaje forma parte de nuestro esfuerzo por inaugurar la Edad de Oro del Transporte".
"Las familias estadounidenses merecen pistas de aterrizaje e infraestructuras de última generación que hagan que su experiencia de viaje sea más segura, fluida y eficiente".
La FAA también ha invertido 970 mdd en los aeropuertos de Estados Unidos para mejorar la experiencia de viaje de las familias estadounidenses, según informó el Departamento de Transporte en un comunicado del 18 de mayo.
Estos fondos se distribuyeron a 45 estados mediante 133 subvenciones a través del Programa de Terminales Aeroportuarias, que también forma parte de la Ley de Inversión en Infraestructura y Empleo.
Preocupaciones de seguridad y posible retiro de agentes de la CBP
Las inversiones de la administración Trump en el sector de la aviación del país se producen en medio de la preocupación por el envejecimiento de la infraestructura, que podría suponer riesgos para la seguridad.El año pasado, el Aeropuerto Internacional Newark Liberty en Nueva Jersey sufrió una serie de interrupciones críticas en las comunicaciones debido a problemas con la anticuada infraestructura de telecomunicaciones de la FAA.
Recientemente, en marzo, se produjo una colisión mortal entre un camión de bomberos y un avión regional de Air Canada en el aeropuerto LaGuardia de la ciudad de Nueva York, después de que un sistema crítico de advertencia de pista no activara la alarma antes del accidente.
Durante una audiencia del subcomité de la Cámara de Representantes en marzo del año pasado, Heather Krause, directora general de infraestructura física de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental, dijo que una evaluación de la FAA encontró problemas importantes con los sistemas de control de tráfico aéreo de Estados Unidos.
"De los 138 sistemas, 51 (el 37 %) fueron considerados insostenibles por la FAA y 54 (el 39 %) eran potencialmente insostenibles", dijo Krause.
"Muchos sistemas insostenibles y potencialmente insostenibles tienen repercusiones operativas críticas en la seguridad y la eficiencia del espacio aéreo nacional".
Mientras tanto, el sector turístico ha manifestado su preocupación por la posible retirada de los agentes de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de los aeropuertos en algunos estados. Los agentes de la CBP suelen estar presentes en los puntos de entrada a Estados Unidos, como los aeropuertos, como medida de seguridad, entre otras cosas, para inspeccionar a los visitantes extranjeros y a los ciudadanos estadounidenses que regresan al país.
El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, declaró en una entrevista reciente con Fox News que si los estados no permiten que las fuerzas del orden locales protejan a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), podría retirar a los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de los aeropuertos de esos estados y reasignarlos a las instalaciones del ICE.
En un comunicado del 29 de mayo, una coalición de grupos que representan a aeropuertos, aerolíneas, hoteles y otras partes interesadas instó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a no seguir adelante con tal línea de actuación.
La coalición afirmó que cualquier reducción en el número de agentes de la CBP en los principales aeropuertos de entrada de Estados Unidos corre el riesgo de causar un "caos innecesario" en todo el sistema de transporte aéreo estadounidense.
"Las redes de aviación internacionales están altamente interconectadas, y los cambios operativos en un pequeño número de aeropuertos clave se extenderán rápidamente por todo el país, afectando negativamente a los viajeros, los envíos de carga, las cadenas de suministro y las comunidades que dependen de esas conexiones", decía el comunicado.
"Mientras Estados Unidos se prepara para una creciente demanda de viajes internacionales, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) debería evitar medidas que generen cuellos de botella innecesarios y consecuencias económicas para las comunidades de todo el país. Ahora es el momento de fortalecer la infraestructura de acceso a Estados Unidos, no de debilitarla".



















