El socialismo y los pilares de la fe

Los socialistas quieren debilitar la religión porque se interpone en su objetivo de acumular poder

El socialismo y los pilares de la fe. (Billion Photos/Shutterstock).
El socialismo y los pilares de la fe. (Billion Photos/Shutterstock).
Ken Buck
9 de octubre de 2026, 1:38 p. m.

Opinión

A lo largo de la historia, los líderes socialistas han reprimido y perseguido la religión y a sus líderes religiosos en su afán de poder. Esto se debe a que la fe —que en casi todas sus formas fomenta la moralidad, la compasión, la libertad personal y la responsabilidad— se opone fundamentalmente a la premisa de que una autoridad central esté mejor capacitada que los individuos para tomar decisiones por sí mismos.

Como dijo Karl Marx: "El comunismo comienza desde el principio con el ateísmo".

Historias relacionadas

Eduardo Bolsonaro llama a fortalecer cooperación regional con Milei frente al socialismo en LATAM

Eduardo Bolsonaro llama a fortalecer cooperación regional con Milei frente al socialismo en LATAM
Banner de Epoch Times Español: Periodismo para Pensadores críticos

No leas más noticias. Entiéndelas.

En Epoch Times Español queremos estar en contacto directo contigo

Seleccionamos para ti lo que de verdad importa, sin ruido ni agendas. Es un canal abierto: si nos escribes, te respondemos.

Los cimientos antirreligiosos del socialismo contradicen directamente la profunda convicción de nuestros Padres Fundadores de que la religión es una piedra angular de una nación libre.

"De todas las disposiciones y hábitos que conducen a la prosperidad política, la religión y la moral son pilares indispensables", dijo George Washington en su discurso de despedida a la nación.

John Adams, nuestro segundo presidente, expresó los mismos sentimientos: "Nuestra Constitución fue creada únicamente para un pueblo moral y religioso. Es totalmente inadecuada para el gobierno de cualquier otro".

El socialismo democrático, esa variante de socialismo, aunque bien disimulada, que se está arraigando en Estados Unidos, especialmente entre los jóvenes, está socavando los pilares de la fe del país.

Si bien es menos evidente que la persecución de líderes religiosos por parte de Stalin o Mao, el avance sigiloso del socialismo en la actualidad amenaza nuestras libertades religiosas, y quienes promueven su expansión se contentan con observar cómo se erosionan nuestras creencias nacionales.

Hace dos décadas, más del 40 % de los adultos estadounidenses asistían regularmente a un servicio religioso. En 2024, el Centro de Investigación Pew informó que hoy en día solo lo hace el 30 %.

En 2003, menos de uno de cada diez estadounidenses dijo no tener afiliación religiosa. Esa cifra se duplicó con creces, superando a uno de cada cinco en 2023.

Una encuesta de Gallup realizada el año pasado reveló que menos de la mitad de los estadounidenses dijeron que la religión es muy importante en sus vidas, lo que supone un descenso de más de 10 puntos porcentuales con respecto a 2005.

En 1965, hace relativamente poco tiempo, un 70 % ciento decía que la religión era muy importante.

Muchos factores contribuyen a este cambio a nivel nacional, pero se debe en gran medida al floreciente estado de bienestar federal, que ha reemplazado en gran parte el papel que antes desempeñaban las iglesias, las sinagogas, otras instituciones religiosas y las organizaciones benéficas.

Históricamente, los lugares de culto y sus congregaciones han brindado servicios para satisfacer las necesidades de sus comunidades: bancos de alimentos, comedores sociales, campañas de recolección de ropa y albergues para personas sin hogar, entre otros.

Sin embargo, a medida que el gobierno ha intervenido para cubrir todas las necesidades de la población, el papel de la iglesia se ha visto disminuido, lo que ha contribuido a una menor participación, tanto en donaciones como en asistencia.

A principios de la década de 1980, más del 60 % de las donaciones caritativas se destinaban a causas religiosas. Para 2023, menos de una cuarta parte de las donaciones caritativas se destinaban a organizaciones religiosas, un mínimo histórico.

Historias relacionadas

Por qué el socialismo socava la libertad

Por qué el socialismo socava la libertad

Este profundo alejamiento de los pilares de la fe que una vez unieron a nuestro país es producto de muchos factores. Pero aunque la extrema izquierda lo celebre —quiere que todos se arrodillen ante el altar del gran gobierno—, está desgarrando el tejido de nuestras comunidades.

En una encuesta de 2024, Estados Unidos ocupó el último lugar entre 24 países en cuanto a la sensación de cercanía de sus ciudadanos con los demás en su país y comunidad. La sensación de aislamiento fue mayor entre los jóvenes, los demócratas y las personas sin afiliación religiosa.

En otro estudio realizado este año, solo una cuarta parte de los estadounidenses de entre 18 y 29 años expresó hablar con sus vecinos al menos un par de veces por semana, una cifra inferior al casi 60 % registrado en 2012.

Por mucho que la izquierda quiera hacernos creer que la religión es un motor de odio e intolerancia, la verdad es que es, y siempre ha sido, un vínculo común que nos une como país; no una sola religión, sino la práctica de ejercer nuestra fe.

En 2019, Philanthropy Roundtable explicó: "Detrás de esta resistencia a la religión subyace la suposición de que la fe no es importante para el funcionamiento de nuestra nación. ... Un número creciente de estadounidenses cree que la actividad religiosa puede detenerse o relegarse por completo a ámbitos privados sin ningún costo público. Esos estadounidenses están equivocados".

Existe la esperanza de que los estadounidenses estén volviendo a su fe y a sus valores comunes. El año pasado, por primera vez en cuatro décadas, la asistencia a las congregaciones en Estados Unidos aumentó. Como era de esperar, también lo hicieron las donaciones.

Los socialistas quieren debilitar y minimizar la religión porque se interpone en el camino de su objetivo: acumular poder. Los lugares de culto tienen la oportunidad de recuperar el papel que les corresponde en nuestras comunidades y en nuestro país, y todo comienza con que los ciudadanos estadounidenses vuelvan a llenar los bancos de las iglesias.

Los socialistas quieren debilitar y minimizar la religión porque se interpone en el camino de su objetivo: acumular poder

Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no reflejan necesariamente las de The Epoch Times.

La verdad pesa.

Por eso pocos se atreven a cargar con ella.

Investigar, verificar y publicar sin presiones requiere tiempo, recursos y determinación.

Miles de lectores hacen posible que sigamos informando con independencia.

Kenneth Robert Buck es un abogado y político que representó al Cuarto Distrito Congresional de Colorado en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos como republicano. Es autor de "Capitol of Freedom", "Drain the Swamp" y, recientemente, "Crushed: Big Tech's War on Free Speech".

No leas más noticias. Entiéndelas.

En Epoch Times Español queremos estar en contacto directo contigo

Seleccionamos para ti lo que de verdad importa, sin ruido ni agendas. Es un canal abierto: si nos escribes, te respondemos.

TE RECOMENDAMOS
ÚLTIMAS NOTICIAS