El vicepresidente JD Vance expresó dudas sobre si la ejecución por fusilamiento de Nidal Hasan —condenado por el tiroteo de Fort Hood— se transmitiría en vivo, e indicó que no la vería si así fuera.
"Bueno, en primer lugar, veo esos anuncios. No sé si eso realmente vaya a suceder", dijo Vance a los periodistas durante un acto de campaña en Ohio el 9 de octubre.
Un día antes, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, había indicado que el plan consistía en permitir que el público presenciara la ejecución de Hasan, programada para el 3 de diciembre.
Posteriormente, el Pentágono confirmó que planeaba transmitir la ejecución en vivo, aunque aún quedaban por conocerse detalles más específicos.

No leas más noticias. Entiéndelas.
En Epoch Times Español queremos estar en contacto directo contigo
Seleccionamos para ti lo que de verdad importa, sin ruido ni agendas. Es un canal abierto: si nos escribes, te respondemos.
"Se trata de un individuo que cometió, a mi juicio, el peor atentado terrorista en suelo estadounidense después del 11 de septiembre", declaró Vance a los periodistas. "Dicho esto... mire, si se transmite en vivo, yo no voy a verla".
Hasan nació en Estados Unidos y ostentaba el rango de mayor del Ejército estadounidense cuando se produjo el tiroteo de Fort Hood, el 5 de noviembre de 2009.
Las personas fallecidas en el tiroteo de 2009 fueron 12 soldados estadounidenses, un médico civil y un bebé no nacido.
Otras treinta y dos personas resultaron heridas durante el ataque.
Durante un consejo de guerra en 2013, Hasan se identificó como el autor de los disparos, se describió a sí mismo como yihadista e indicó que lamentaba haber servido en las fuerzas armadas de EE. UU. y que había cambiado su lealtad.
El jurado del consejo de guerra declaró a Hasan culpable de 13 cargos de asesinato premeditado y 32 cargos de intento de asesinato premeditado, y recomendó que fuera condenado a muerte.
Desde entonces, ha permanecido en el corredor de la muerte militar en Fort Leavenworth, Kansas.
Hegseth anunció el plan de dar a conocer la ejecución de Hasan durante una entrevista con Jack Posobiec, presentador de "Real America’s Voice".
"Será ejecutado por un pelotón de fusilamiento, como debe ser, y nos aseguraremos de que la gente pueda verlo, de que sea público, porque la población necesita entender que existen consecuencias graves para este tipo de actos", declaró Hegseth a Posobiec.
Al preguntársele si sabía si Hasan había presentado alguna solicitud o recurso tras conocer los detalles de su ejecución, Hegseth respondió: "No importa; lo veremos el 3 de diciembre".
Aunque la fecha de la ejecución militar de Hasan está fijada para el 3 de diciembre, es posible que logre posponer su muerte por fusilamiento mediante un recurso de habeas corpus ante el sistema de cortes federales civiles y una solicitud de suspensión de la ejecución.
La de Hasan sería la primera ejecución militar por fusilamiento en Estados Unidos desde 1961.
Si bien Estados Unidos llevó a cabo ejecuciones públicas en el pasado, esta dejó de ser una práctica habitual desde hace casi un siglo. Los expertos jurídicos consideran que la última ejecución pública en el país tuvo lugar en 1936.
La organización de derechos humanos Amnistía Internacional documentó 2700 ejecuciones en 17 países durante 2025. De esa cifra, solo Afganistán e Irán permitieron que el público presenciara dichas ejecuciones.
Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte, independientemente del delito cometido.
"Transmitir en vivo la ejecución de una persona mediante un pelotón de fusilamiento no haría más que agravar la crueldad de la pena capital y perpetuar el ciclo de violencia que, supuestamente, las autoridades pretenden erradicar", declaró el viernes Justin Mazzola, subdirector de investigación de Amnistía Internacional en Estados Unidos.
Con información de Kimberly Hayek.























