El director del FBI, Kash Patel, anunció el jueves que una redada en Ghana, en el marco de la operación de la agencia contra los centros de estafa, dio como resultado la detención o el arresto de más de 130 personas.
Patel anunció que la Operación Blackout del FBI identificó pérdidas por casi 10 mdd, identificó a 89 víctimas y dio como resultado la incautación de más de 300 dispositivos.
Según la publicación de Patel en X, la cifra de detenciones incluye a las víctimas que serán enviadas de regreso a sus países de origen.

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La campaña más amplia del FBI
Según Patel, en el marco de la Operación Blackout, el FBI incautó aproximadamente 17,000 mdd en fondos ilícitos, realizó cientos de detenciones y liberado a miles de trabajadores víctimas de trata.Añadió que la oficina ha advertido a más de 10,000 estadounidenses antes de que perdieran su dinero, evitando así pérdidas estimadas en 670 millones de dólares.
En agosto, Patel explicó a The Epoch Times que agentes del FBI desactivaron 8000 terminales que conectaban a los estafadores con el resto del mundo, "privándolos del oxígeno que necesitan para operar".
Estos centros de estafa son operados por organizaciones criminales chinas que amasaron su fortuna a través de casinos y juegos de azar en línea en la década de 2000.
A medida que las autoridades chinas endurecían las regulaciones, los grupos trasladaron sus operaciones a zonas fronterizas con escasa regulación en el sudeste asiático, en particular Camboya, Laos y Birmania, donde forjaron alianzas con funcionarios corruptos y facciones militares.
La respuesta de Ghana
La Autoridad de Ciberseguridad de Ghana (CSA) cuestionó la versión de Patel, y dijo que fueron las agencias ghanesas quienes planificaron y llevaron a cabo la operación.La agencia señaló en un comunicado de prensa emitido el jueves que "rechaza cualquier descripción de la operación como concebida, dirigida o ejecutada de forma independiente por el FBI".
El comunicado indicaba que la operación, también conocida como Operación Caza Cibernética, fue dirigida y coordinada por las autoridades ghanesas, con el apoyo de socios internacionales, entre ellos el FBI y la Agencia Nacional contra el Crimen del Reino Unido.
"Los organismos policiales extranjeros no tienen autoridad independiente para ejercer poderes policiales ni para realizar arrestos dentro de Ghana", decía el comunicado.
Si bien la CSA reconoció las "valiosas contribuciones de inteligencia" del FBI y la agencia británica, señaló que sus funciones "deben describirse con precisión" y pidió al FBI a aclarar su versión pública.
El ministro de Comunicaciones de Ghana, Sam George, también se dirigió a Patel en una publicación en X.
George dijo que la lucha contra el cibercrimen "es transnacional y requiere colaboración", pero añadió que sugerir que el FBI actuó solo "socava el potencial de colaboración futura".
Dijo que esperaba que Patel reflexionara sobre los beneficios de la cooperación continua "y actuara en consecuencia".
El comunicado ghanés ofreció sus propias cifras, indicando que las autoridades arrestaron a ocho sospechosos y rescataron a 120 personas que, según sospechan, fueron víctimas de trata y explotación para cometer fraudes en línea.
Según el comunicado, los investigadores incautaron 136 teléfonos móviles, 130 computadoras portátiles, dispositivos de conexión a internet y cuatro vehículos. Uno de los vehículos había sido robado en Canadá.
También recuperaron joyas y 10 pasaportes nigerianos. Las víctimas rescatadas eran en su mayoría nigerianas, según las autoridades, y se está trabajando para repatriarlas.
























