El Departamento de Estado propuso el jueves cambios que ampliarían y aclararían los motivos para dar por terminada la participación en el Programa de Visitantes de Intercambio J-1, al mismo tiempo que actualizarían la forma en que los patrocinadores gestionan las prórrogas y las reactivaciones de estatus.
La Notificación de Propuesta de Reglamentación (Notice of Proposed Rulemaking), publicada en el Registro Federal el 30 de julio, se centra en las normas que regulan a los no inmigrantes que llegan a Estados Unidos para participar en programas educativos y de intercambio cultural.
Estos visitantes cuentan con visas J-1, también denominadas visas de visitante de intercambio, mientras que sus cónyuges e hijos suelen contar con visas J-2. El departamento los supervisa a través del Sistema de Información sobre Estudiantes y Visitantes de Intercambio (SEVIS), una base de datos supervisada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
La visa J-1 es una visa temporal de no inmigrante que permite a los extranjeros venir a Estados Unidos para participar en programas de intercambio educativo, cultural o profesional aprobados. Los programas patrocinados incluyen a au pairs, estudiantes universitarios y médicos que cursan formación médica de posgrado.
Las normas actuales estipulan que los patrocinadores deben dar por terminado el programa de un visitante si la persona deja de realizar las actividades autorizadas, no puede continuar, incumple las reglas del programa o del patrocinador, o renuncia deliberadamente al seguro obligatorio. El empleo no autorizado también puede dar lugar a la terminación.
La propuesta busca hacer más claras esas condiciones. Además de facultar expresamente al Departamento de Estado para poner fin a la participación de un visitante en el programa, también modificaría las disposiciones relacionadas con las prórrogas del programa y el restablecimiento del estatus migratorio válido. Asimismo, eliminaría de la normativa requisitos que ya se consideran obsoletos.
Las definiciones abarcarían el “empleo no autorizado” y el “estatus válido del programa”, y se derogaría una disposición de prórroga separada que se ha aplicado específicamente a los au pairs.
Los visitantes cuyos programas hayan sido cancelados deben salir de Estados Unidos sin el período de gracia habitual de 30 días que sigue a la finalización normal del programa. Sus registros en el SEVIS pasan a tener el estatus de “cancelado”, y, por lo general, sus familiares dependientes también perderán el estatus migratorio vinculado al titular principal.
A mediados de julio, el gobierno sustituyó el sistema de admisión de "duración del estatus" para los titulares de visas J-1 y F-1 por períodos de permanencia con una fecha de vencimiento definida, que por lo general no podrán exceder los cuatro años, sin contar las posibles prórrogas. La medida entrará en vigor a mediados de septiembre.
El cambio, ya finalizado por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), exigirá que quienes necesiten permanecer más tiempo presenten solicitudes formales de extensión ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS).
“Durante casi medio siglo, el obsoleto sistema de ‘duración del estatus’ ha puesto en riesgo la seguridad nacional y ha creado un entorno propicio para el fraude migratorio”, declaró el 16 de julio el secretario del DHS, Markwayne Mullin. “Durante décadas, se ha admitido a estudiantes extranjeros en los EE. UU. de manera indefinida, lo que ha permitido que miles de ellos abusen de nuestro sistema migratorio al matricularse perpetuamente en cursos para evitar tener que salir de EE. UU.”.
Estas reformas se aplicarán a los titulares de visas F, J e I. La administración Trump ha sostenido que estas categorías de visas han sido utilizadas de manera indebida por los llamados "estudiantes perpetuos" (forever students), extranjeros que permanecían en Estados Unidos inscribiéndose continuamente en nuevos programas académicos.
Estas reformas se aplicarán a los titulares de visas F, J e I. La administración de Trump ha señalado que las visas han sido objeto de abuso por parte de “estudiantes perpetuos” extranjeros que permanecieron en Estados Unidos matriculándose continuamente en cursos.
Con la nueva norma, los estudiantes con visas F-1 y los visitantes de intercambio con visas J-1 solo podrán permanecer en Estados Unidos durante la duración específica de su programa y, en ningún caso, por más de cuatro años, salvo que obtengan una prórroga aprobada.



















