El 30 de julio, una comisión del Senado dio luz verde al candidato del presidente Donald Trump para el cargo de secretario de Trabajo.
La Comisión de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones del Senado votó 12 a 11 a favor de remitir la nominación de Keith Sonderling al pleno del Senado. La votación se realizó siguiendo las líneas partidistas.
De ser confirmado, Sonderling sucedería a Lori Chávez-DeRemer, quien renunció en abril en medio de acusaciones de conducta indebida en el departamento, las cuales ella negó. La Casa Blanca declaró en ese momento que Chávez-DeRemer había realizado "un trabajo fenomenal en su cargo al proteger a los trabajadores estadounidenses" y que ocuparía un puesto en el sector privado.
Durante su audiencia de nominación celebrada el 16 de julio, Sonderling destacó su experiencia profesional y jurídica como motivo por el cual debería dirigir el Departamento de Trabajo.
Sonderling recordó ante el comité su trayectoria como abogado especializado en derecho laboral y de empleo en Florida, como asesor principal de políticas en el Departamento de Trabajo durante el primer mandato de Trump y como comisionado de la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo.
Asimismo, destacó su etapa como profesor adjunto en la Facultad de Derecho de la Universidad George Washington, donde impartió clases a los estudiantes sobre las leyes que aplica el Departamento de Trabajo.
Sonderling también mencionó su participación en el grupo de trabajo del vicepresidente JD Vance para combatir el fraude.
El candidato afirmó que está indicando a los estados que "verifiquen primero y paguen después" en lo que respecta a las solicitudes de seguro de desempleo. Señaló que el departamento está colaborando con Alabama en un sistema de verificación centralizado.
"Tienen algunas de las tasas más bajas de fraude y pagos indebidos del país precisamente porque están verificando", afirmó.
Sonderling, quien actualmente se desempeña como secretario interino de Trabajo y subsecretario de Trabajo, dirigió anteriormente el grupo de trabajo del equipo de transición de Trump tras las elecciones de 2024.
La nominación de Sonderling ha contado con el apoyo de grupos empresariales, mientras que los sindicatos y las organizaciones de defensa se han opuesto a ella.
Durante la audiencia de nominación, el senador Bill Cassidy (R-La.) elogió la trayectoria profesional de Sonderling.
"Basándonos en su amplia experiencia en materia de política laboral y de empleo, y como funcionario público, es evidente que cuenta con las calificaciones necesarias", afirmó.
Por otro lado, la senadora Patty Murray (D-Wash.) se opuso a la nominación de Sonderling.
"Temo que cualquier voto a favor de su confirmación signifique más de lo mismo: eliminar las protecciones de horas extras para nuestros trabajadores, debilitar a nuestros sindicatos y permitir que las grandes corporaciones se salgan con la suya, literalmente", señaló.
Con información de Reuters.



















