La FIFA anunció sus planes de vender una participación en la Copa del Mundo a inversionistas, pero la iniciativa fue criticada de inmediato por el organismo rector del fútbol europeo.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, anunció el 28 de julio planes para crear una empresa subsidiaria llamada FIFA Forward Enterprise (FFE) con el fin de maximizar los ingresos a través de los derechos de transmisión, el patrocinio, la venta de boletos y las licencias de mercancía, así como para buscar inversión privada.
En el comunicado de la FIFA se indica que “Sujeto a estos acuerdos definitivos y a las aprobaciones necesarias, se espera que Thrive Eternal, una sociedad de capital permanente, lidere el grupo de inversionistas propuesto para FFE”.
Thrive Eternal fue fundada en abril por Joshua Kushner, cuyo hermano, Jared Kushner, es yerno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La FIFA señaló en un comunicado que FFE recaudaría hasta 4.2 mil millones de dólares a finales de este año para apoyar su nuevo programa “FIFA Fast Forward”, “basándose en una valoración inicial de capital de 20 mil millones de dólares mediante la selección cuidadosa de inversionistas a largo plazo que adquirirán participaciones minoritarias sin control”.
“Esto va demasiado lejos”
“Esto va demasiado lejos, una línea que las instituciones que rigen el fútbol nunca deberían cruzar”, declaró la UEFA, que agrupa a 55 de los miembros de la FIFA.“El alma y la gobernanza del fútbol no son activos para comercializar, especialmente sin ninguna transparencia sobre quién se beneficia económicamente. Ninguno de nosotros es dueño del fútbol. No le corresponde a la FIFA venderlo”.
El primer ministro británico Andy Burnham, quien reemplazó a Keir Starmer la semana pasada, también se pronunció en X para decir que el fútbol no “pertenece a los inversionistas”.
“Le pertenece a la gente que llena las gradas y que se para en la línea de banda semana tras semana, llueva o haga sol”, dijo. “La Copa del Mundo no es un producto. Es la competencia más importante del deporte mundial, y nunca fue propiedad de nadie para venderla”.
El expresidente de la FIFA, Sepp Blatter, también criticó el acuerdo.
“La estrecha relación entre el presidente de la FIFA y el presidente de Estados Unidos ha alcanzado una dimensión financiera que está perjudicando profundamente al fútbol”, escribió Blatter en una publicación en X el 28 de julio. “Nadie tiene derecho a vender nuestro deporte”.
Critican la comercialización “corrosiva”
“Esto no es béisbol”, dijo Micallef. “La comercialización implacable del fútbol se ha vuelto corrosiva. Está amenazando aquello que hizo del fútbol el deporte más popular del mundo”.Micallef señaló que las normas deportivas están sujetas a la legislación de la Unión Europea cuando generan efectos económicos y que la Comisión Europea estudiaría cuidadosamente las propuestas de la FIFA.
Los planes de Infantino de crear la FFE para organizar competiciones como la Copa del Mundo y la Copa Mundial de Clubes fueron divulgados por primera vez por The Times de Londres y el Financial Times.
Infantino se postula para la reelección como presidente de la FIFA en marzo de 2027, y se espera ampliamente que se mantenga en el cargo, tras haber obtenido el respaldo de más de 200 federaciones de fútbol.
Gran parte de su apoyo se ha basado en su capacidad —desde que asumió el cargo más alto en la FIFA en 2016— para generar grandes cantidades de dinero destinadas al desarrollo del fútbol en África, Asia y Sudamérica, donde obtiene la mayor parte de su respaldo.
Asistencia récord en el Mundial
La asistencia total al Mundial de este año superó los 6.6 millones de espectadores, superando la asistencia combinada de las ediciones de 2018 y 2022, que sumaron más de 6.4 millones, según la FIFA.Trump dijo que fue “uno de los eventos deportivos más grandiosos de todos los tiempos”.
Infantino restó importancia a las críticas por la decisión de revocar la suspensión del delantero estadounidense Folarin Balogun tras la intervención personal de Trump.
En un discurso pronunciado en Nueva York, en la víspera de la final del Mundial, que ganó España, Infantino afirmó que tenía la intención de “aprovechar al máximo el potencial comercial y las oportunidades que tiene la FIFA” para generar más ingresos.
“Como organismo rector mundial, la FIFA tiene la responsabilidad de garantizar que el fútbol llegue a todos los rincones del mundo y que el valor que genera respalde a las federaciones y comunidades en todas partes”, dijo Infantino. “Nuestra próxima etapa de crecimiento requiere una estructura diseñada específicamente para ello, en la que el aspecto comercial del fútbol funcione como un negocio enfocado y dedicado, y cuyo valor se comparta más y mejor en todo el mundo”.




















