Con una sola olla, cinco minutos de preparación y menos de 20 minutos de cocción, esta revitalizante sopa verde es uno de mis platos favoritos cuando quiero algo ligero, nutritivo y reconfortante. Es una sopa vegana, sin gluten y llena de antioxidantes que se siente como un remedio y cuidado instantáneo en cada cucharada, sin necesidad de picar nada. Cuando estoy haciendo un reajuste o desintoxicación con un cliente, me encanta incorporar esta receta.
Las verduras de hoja verde oscura ayudan a mantener el equilibrio natural del cuerpo al calmar la inflamación y favorecer la digestión. Cuando la inflamación es alta, la energía, la digestión y la salud en general pueden verse afectadas, por eso suelo recurrir a sopas como esta cuando quiero sentirme más ligera. El jengibre fresco, la cúrcuma, el perejil, el cilantro y el limón aportan calidez y frescura, además de tener propiedades desintoxicantes y antiinflamatorias. Siempre añado una pizca de pimienta negra junto con la cúrcuma porque ayuda al cuerpo a absorber mejor sus beneficios.
Incorporar kombu, una alga marina rica en minerales, al caldo enriquece la sopa con minerales que favorecen la hidratación y la vitalidad. Si prefiere omitir los frijoles, puede hacerlo; la sopa sigue siendo muy saciante y sabrosa.
Las guarniciones son importantes para realzar el sabor. Decore cada tazón con un chorrito de jugo de limón fresco, hierbas aromáticas, un hilo de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal marina del Himalaya y pimienta negra. Para un aporte proteico vegetariano fácil, las semillas de calabaza son una excelente opción.
Cuando preparo comidas con mis clientes, las sopas licuadas siempre son una herramienta fundamental. Son fáciles de digerir, increíblemente versátiles y hacen que comer sano sea muy fácil y natural.
Prepare una olla grande el fin de semana, disfrútenla durante la semana y acompáñela con una proteína magra para una comida sencilla y equilibrada que toda la familia pueda disfrutar.
Rinde para 4 personas
Ingredientes:
- 3 tazas de caldo de verduras
- 1 taza de leche de coco ligera o entera
- 1 puñado de espinacas
- 1 puñado de kale (col rizada)
- 1 puñado de rúcula
- 1 puñado de perejil o cilantro (o ambos)
- 1 puñado de frijoles
- 1 trozo de jengibre fresco de aproximadamente 4cm
- 1 cebolla roja
- 4 dientes de ajo pelados
- 2 cucharadas de cúrcuma
- 1 cucharadita de pimienta de cayena
- Una pizca de pimienta negra
- 1 cucharadita de sal marina del Himalaya
- 1 tira de kombu (opcional)
Para decorar
- Jugo de 1/2 limón
- Hierbas frescas
- Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
Preparación:
Coloque todos los ingredientes en una olla y cocine a fuego bajo - medio durante menos de 20 minutos. Si usa kombu, retírelo antes de licuar. Transfiera todo a una licuadora y licúe durante unos segundos hasta obtener una textura suave. También puede usar una batidora de mano directamente en la olla.
Decore cada tazón con jugo de limón, hierbas frescas y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
¡Es una sopa que nutre, reconforta y revitaliza en cada cucharada!














