Se estima que el número de nuevos casos anuales de demencia en todo el mundo se duplicará con creces para el año 2050 en comparación con los niveles de 2023, según un estudio revisado por pares publicado recientemente.
Publicado en la revista JAMA Neurology el 12 de octubre, el estudio analizó datos de más de 38,000 personas de 18 países y territorios.
Con base en la tasa de incidencia calculada de la demencia, los investigadores estimaron que, para el año 2050, habría 24.7 millones de nuevos casos en todo el mundo, lo que representa un aumento de más del 116 por ciento con respecto a los 11.4 millones de nuevos casos registrados en 2023.
En cuanto al género, se observó que las tasas de incidencia eran más altas entre las mujeres que entre los hombres.

Salud real, sin ruido.
En Epoch Salud seleccionamos investigaciones, consejos de expertos y remedios naturales para cuidar tu bienestar y el de tu familia.
Suscríbete y recibe cada semana lo más relevante en salud, directamente en tu correo.
Los países de ingresos medios y bajos presentaban tasas más altas que los países más ricos.
En un comunicado del 13 de octubre, la Universidad de Nueva Gales del Sur en Sídney, cuyos investigadores dirigieron el estudio, señaló que la demencia ya afecta a más de 57 millones de personas en todo el mundo.
El profesor Henry Brodaty, coautor del estudio, afirmó en un comunicado que los hallazgos refuerzan la urgente necesidad de invertir en medidas de prevención de la demencia.
"Veinticuatro millones de nuevos casos de demencia cada año ejercerían una enorme presión sobre las personas, las familias, los sistemas de salud y las economías de todo el mundo", señaló Brodaty.
"El envejecimiento de la población significa que no podemos limitarnos a esperar a que las personas desarrollen demencia para luego reaccionar", afirmó Brodaty.
"Debemos actuar en todos los frentes: desde reducir los factores de riesgo modificables e identificar más temprano a las personas en riesgo, hasta mejorar el diagnóstico, el tratamiento y la atención".
Comprender la tasa de incidencia era fundamental, ya que ayuda a estimar la demanda futura de diagnósticos y atención clínica, al tiempo que contribuye a preparar las medidas preventivas necesarias, señaló el comunicado.
El profesor Perminder Sachdev, autor principal del estudio, señaló que las tasas de incidencia más elevadas en los países de ingresos bajos y medios eran "especialmente preocupantes, ya que estas regiones están experimentando un rápido envejecimiento de la población y, a menudo, cuentan con los menores recursos para la prevención, el diagnóstico y la atención".
El término "demencia" se utiliza para describir un deterioro de las capacidades mentales que interfiere con la vida cotidiana, siendo el tipo más común el de Alzheimer.
“Cuanto antes se pueda diagnosticar la demencia, antes se podrá comenzar a tratarla para retrasar su progresión”, señalaron los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en un informe de agosto de 2024.
La demencia afecta a más de 6 millones de estadounidenses y es la causa de más de 100,000 muertes al año, según una publicación de febrero de 2025 de los Institutos Nacionales de Salud (NIH).
Los investigadores estiman que el 42 por ciento de los estadounidenses mayores de 55 años podría llegar a desarrollar demencia, y se prevé que el envejecimiento de la población de EE. UU. duplique el número anual de nuevos casos de demencia para el año 2060, según los NIH.
Algunos de los factores de riesgo de la demencia incluyen la falta de actividad física, el consumo de alcohol o tabaco, la presión arterial alta, la diabetes no controlada y la pérdida de audición, según los CDC.
La agencia recomendó realizar actividad física con regularidad para ayudar a prevenir, retrasar o controlar afecciones médicas crónicas como la demencia.
Pidió a las personas que eviten o restrinjan el consumo de tabaco y alcohol.
“La presión arterial alta puede dañar los vasos sanguíneos y limitar el flujo sanguíneo al cerebro, lo que causa daño cerebral. También aumenta el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular, que igualmente puede dañar el cerebro”, señalaron los CDC.
“Mantener un peso saludable y tomar los medicamentos recetados para la presión arterial puede ayudar”.
Mientras tanto, los investigadores están estudiando nuevos métodos para identificar el riesgo de demencia de manera más temprana. Un estudio publicado en marzo en la revista JAMA Network Open reveló que un análisis de sangre podría ayudar a predecir la demencia en las mujeres hasta 25 años antes de la aparición de los síntomas.
El estudio analizó muestras de sangre de mujeres para detectar el nivel de p-tau217 en plasma, un tipo de proteína que indica cambios cerebrales tempranos asociados con el Alzheimer.
“Observamos un riesgo tres veces mayor de padecer demencia por cualquier causa al presentar niveles más elevados de p-tau217 al inicio del estudio”, señaló el estudio.
La asociación entre la p-tau217 y el deterioro cognitivo leve o la demencia fue “mayor entre las mujeres mayores de 70 años”.
























